La recuperación de las ventas de carros podría darse sobre el final del año.

Oliverio Garcia. Presidente Andemos.

Aunque las ventas de carros nuevos en Colombia pasan por una coyuntura marcada por la desaceleración en comercialización y matrículas, el sector es optimista que sobre el final del año, especialmente en el último trimestre esta tendencia se revierta y de nuevo los indicadores de crecimiento pasen a cifras en negro.

Así lo plantea en diálogo con Autotest el presidente de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, Oliverio García. El directivo gremial explica que si bien el 2023 y el primer trimestre del presente año aún reflejan caídas en las ventas- del 13% entre enero y marzo 2024- estas disminuciones son cada vez menos fuertes, y por ello es posible estimar que en la última parte de 2024 podrían presentar los primeros números de crecimiento general del mercado, claro está en cifras aún modestas, pero crecimiento, al fin y al cabo.

Para todo el año el gremio considera que pueden sumarse unos 190.000 vehículos vendidos y matriculados en Colombia.

¿Qué factores del entorno están comportándose de manera favorable para avanzar en un proceso de paulatina tendencia hacia el crecimiento de las ventas en el mediano plazo? Desde Andemos señalan en primer lugar las recientes reducciones de las tasas de referencia por parte del Banco de la República, unas medidas que, si bien aún no son suficientes para motivar la venta plena de vehículos, sí van en la dirección correcta que el mercado necesita para pensar en el futuro en unas menores tasas de interés para la financiación de compra de vehículo nuevo.

Un segundo factor positivo que puede contribuir a consolidar un entorno favorable a la venta de carros nuevos en Colombia está en el lado de la tasa de cambio, un precio que se ha comportado de manera estable e incluso a la baja en las últimas semanas y que es importante por la fijación de los valores de vehículos en la venta final unas semanas o meses más adelante.

Y de manera relacionada con el factor mencionado de tasa de cambio, el precio de los vehículos también presenta tendencias a reducción, una vez superada la condición de escasez de oferta generada en el mercado mundial por la pandemia del Covid-19 y que llevó a que las marcas no generaran estrategias de descuento ni ofertas comerciales, por el contrario, generó un incremento de precios ante la escasez de oferta y la necesidad de la demanda por este bien durable.

Pero, así como existen factores que permiten el optimismo, también se presentan elementos que aún llevan a la cautela a los empresarios y líderes del sector. Y quizá el más relevante es la generación de confianza en los consumidores.

Explica Oliverio García que la venta de carros nuevos, como la decisión de compra de cualquier bien durable está muy influenciada por la percepción de confianza que el potencial comprador, el consumidor, tenga sobre su situación económica en el futuro, y esta confianza está basada en buena medida en las señales que propicia el entorno económico, y, para el caso colombiano, pese a los buenos avances que se observan en los denominados fundamentales de la economía, los anuncios y decisiones que se toman desde el gobierno nacional en torno a cuestiones claves en algunos procesos de reformas generan incertidumbre y propician un espacio en el que muchos consumidores dudan o definitivamente aplazan decisiones de compra o inversiones.

Las nuevas energías están para quedarse

Y aunque el panorama general de las cifras de ventas y matrículas de carros nuevos en Colombia todavía no es positivo, una categoría de estos sí muestra un comportamiento contrario a la tendencia general y sus ventas suben. Se trata de los vehículos denominados nuevas energías como los eléctricos, los híbridos y los híbridos enchufables.

De hecho en los últimos tres años su crecimiento ha sido constante y la penetración en el mercado es cada vez mayor. En 2022 representaban el 10% del mercado automotor total. Para 2023 esta participación se incrementó al 17%. Y en el primer trimestre de 2024 ya suman el 23% del mercado total (en abril la participación subió al 25%).

Cada vez estas tecnologías están tomando más fuerza, y podríamos cerrar el 2024 con una participación del 30%.

Oliverio García, presidente Andemos

Esperamos ventas de unas 190.000 unidades, ACONAUTO.

PEDRO NEL QUIJANO imagen: cortesia.

Tambien oimos la oponion de ACONAUTO a través de su Presidente:

La comercialización de vehículos nuevos en Colombia tendría en 2024 un comportamiento ligeramente superior a los resultados de ventas de 2023. Así el país podría llegar a los 190.000 carros nuevos vendidos a diciembre próximo. El pronóstico, aunque siempre con la salvedad que se trata de un estimado, es de Pedro Nel Quijano, presidente del naciente gremio de concesionarios automotrices Aconauto.

Esta organización que reúne a las firmas comercializadoras de vehículos nuevos en Colombia considera que en el entorno macroeconómico se están registrando hasta ahora variables positivas que permiten tener optimismo en que por lo menos el año sea igual a 2023 y se frene así una tendencia de decrecimiento en las ventas.

De un lado el comportamiento de la cotización del dólar, que durante las últimas semanas ha mostrado signos de estabilidad con valores por debajo de los COP 4.000, y el segundo factor la reducción por parte de la Junta del Banco de la República de la denominada tasa de interés de referencia que cobra a los bancos, y que se transmite en un efecto dominó en el mediano plazo a las tasas de interés que los bancos cobran a sus clientes y facilita el acceso a créditos.

Esta última variable es importante si, como señala Pedro Nel Quijano, se tiene en cuenta que entre el 65% y 70% de las compras de vehículos nuevos en Colombia tienen un componente crediticio, y una tasa de interés asequible dinamiza la adquisición de un bien durable como el carro.

Además, añade, ante un panorama complejo como el que ha vivido la industria automotriz en los últimos meses en Colombia las marcas y sus comercializadores han apelado a estrategias como las promociones, los planes especiales y no han dejado de presentar nuevas alternativas o renovar los modelos que ya estaban presentes con el ánimo de generar una dinámica positiva para atraer nuevos clientes o permitir la renovación de vehículo a los propietarios actuales.

¿A los 500 mil carros?

Esa era una meta que años atrás la industria había planteado como posible para Colombia. Situaciones externas al sector, entre ellas la pandemia por Covid 19, y la coyuntura económica posterior en el orden mundial y de manera más reciente en Colombia, han frenado el crecimiento; pero Aconauto considera que el país si puede proyectar en el mediano y largo plazo ventas de vehículos nuevos de ese orden, teniendo en cuenta una baja tasa de vehículos por habitante, comparado con países de economías similares, y la necesidad de una renovación del parque automotor que puede superar en promedio los 15 años de vida útil, e incluso un poco más en vehículos de trabajo.

Este fortalecimiento en las ventas también se podría ver apalancado en el futuro por la consolidación de nuevos esquemas en la tenencia de carro como el renting, que motivan acceder a un vehículo nuevo sin necesidad de que quien disfruta del bien tenga que convertirse en su propietario, pero si aprovechar sus ventajas para la movilidad y facilitando la renovación del parque automotor de manera más ágil.

Una red fuerte

Hoy la venta de vehículos nuevos en Colombia está representada en una red de más de 450 concesionarios y cerca de 150 grupos económicos o empresas propietarias de estos. Esta actividad genera alrededor de 120 mil empleos entre directos e indirectos, por eso es tan importante la consolidación de un entorno que garantice su viabilidad y crecimiento. Una de las fortalezas de este sector es la paulatina consolidación de fuertes grupos empresariales, varios de ellos internacionales,  que ven en Colombia un fuerte potencial de ventas y que agrupan en su estructura comercial esquemas de venta multimarcas que permiten la diversificación de la oferta y generan no solo mejor flujo de ingresos, también economías de escala y gestión de gastos y riesgos mucho más eficientes.

El sector automotor comienza a recuperarse de manera prudente.

Nicolas Mejia C. Massy Motors.

Optimismo prudente. Así se puede calificar la expectativa de Nicolás Mejía, gerente general de Massy Motors en Antioquia, sobre el comportamiento que tendrá este año el mercado automotor.

No habla de un “repunte de las ventas”, pero sí de una estabilidad en las mismas que, visto lo ocurrido el año anterior cuando lo que se registró fue una caída del 30 por ciento, es positivo que no se esperen más reducciones.

Para Nicolás Mejía tres son los factores básicos que permiten vislumbrar un mercado que por lo menos sea similar o con un ligero aumento frente al 2023, claro está si no se presentan hechos sorpresivos en la economía.

El primero de ellos, una moderación de las tasas de interés, motivada por los ajustes a la baja del Banco de la República en la tasa de referencia. Hoy, dice el directivo del sector automotor es posible encontrar tasas del 1.22 por ciento, cuando hace un año este indicador para créditos de compra de vehículos podía rondar el 2.33 por ciento.

Con base en este comportamiento de las tasas de interés también los bancos comienzan a ampliar el panorama de opciones para el pago del crédito. Desde plazo amplios, hasta diversos planes de amortización de acuerdo con el flujo de caja del deudor

El segundo elemento clave en esta ecuación es el tipo de cambio, la cotización de dólar, que en las últimas semanas ha estado por debajo de los 4.000 pesos.

Y esto lleva al tercer factor, con un impacto sobre los precios de los vehículos, que también se han estabilizado como reflejo del dólar ya que bien sea ensamblados en el país o importados, la divisa estadounidense es una variable fundamental en la definición del precio final de cada vehículo.

Nuevas energías y renting, dinamizadores

Mirando el panorama hacia el mediano y largo plazo, las ventas de vehículos pueden tener también otros elementos que jugarían a favor de potenciar de nuevo los negocios.

De un lado el paulatino pero constante crecimiento en las  ventas de carros híbridos y eléctricos que a futuro, y con base en desarrollo de estrategias e infraestructura de carga serán un puntal importante, además con modelos más asequibles al público.

Y de otro lado los nuevos sistemas de tenencia de un vehículo sin necesariamente ser dueño del mismo. En este caso el sistema de renting que, como argumenta Nicolás Mejía, se convierte en un mecanísmo ideal para que muchas personas puedan liberar caja o evitar deudas que comprometan sus recursos.

La expectativa de un comportamiento más positivo este año para la venta de carros también está mediada por unas empresas y grupos automotrices que han tomado lecciones de la difícil coyuntura de 2023.

Ahora se orientan a estrategias de inventarios prudentes, exploración de otras fuentes de ingresos como los usados, la posventa o los seguros; el fortalecimiento de los canales virtuales en lugar de grandes vitrinas y el desarrollo o llegada de empresas y grupos automotrices con un sólido respaldo financiero en su operación.

Amortiguadores, con los pies (llantas) siempre sobre la tierra.

Los amortiguadores son componentes fundamentales en la dinámica de un automóvil, desempeñando un papel crucial tanto en la seguridad como en el confort del conductor y los pasajeros. Estos dispositivos forman parte del sistema de suspensión, trabajando en conjunto con otros elementos para mantener la estabilidad del vehículo y absorber impactos que podrían afectar la conducción.

Una de las funciones más importantes de estos componentes, también conocidos como shock absorbers, es la de controlar el movimiento de la suspensión, evitando que las ruedas presenten un movimiento de rebote excesivo y así poder proporcionar una marcha de conducción más suave y sobre todo seguro.

En términos de seguridad, los amortiguadores contribuyen a mantener las ruedas en contacto constante con la carretera, mejorando la tracción y evitando el deslizamiento. Además, juegan un papel crucial en la estabilidad del vehículo durante maniobras bruscas. En cuanto al confort, reducen las vibraciones y oscilaciones, garantizando una experiencia de conducción más placentera.

Sus características

Los amortiguadores están construidos como un cilindro lleno de un fluido especial, generalmente aceite, y cuentan con un pistón que se mueve hacia arriba y hacia abajo dentro de este cilindro.

Existen varios tipos de amortiguadores, pero los dos más comunes en los vehículos que ruedan en las calles son los amortiguadores hidráulicos y los amortiguadores de gas. Los hidráulicos utilizan el principio de pasar el fluido a través de pequeños orificios para generar resistencia, en tanto que los amortiguadores de gas incorporan nitrógeno para proporcionar una respuesta más rápida y eficiente.

El funcionamiento idóneo de los amortiguadores pasa siempre por un mantenimiento preventivo adecuado y poder detectar signos de alerta que indiquen que puede presentarse un problema con la operación de este componente. Entre estos signos se incluyen la inclinación excesiva del vehículo al girar, un manejo irregular, vibraciones excesivas y ruidos anormales como golpeteos o chirridos.

Con el objetivo de poder anticiparse a estos potenciales problemas en uno o varios de los amortiguadores es recomendable realizar inspecciones regulares, verificar la presencia de fugas de fluido, asegurarse de que los amortiguadores estén correctamente sujetos y reemplazarlos si muestran signos evidentes de desgaste. Hoy en dia existen equipos para determinar con toda exactitud el estado de ellos.

Dos recomendaciones a propósito del momento en que sea necesario reemplazarlos. Primero, nunca se deben reparar, los amortiguadores una vez fallan deben ser cambiados por una pieza nueva de un proveedore que ofrezca garantía e idoneidad. Y como segunda medida, el cambio debe hacerse evaluando el comportamiento del nuevo contra el usado en el mismo eje. Esto se hace con equipos especiales y evita el cambio inoficiosos de un amortiguador que pudiese tener vida util remanente.

Nuestros equipos en Autotest, permiten un preciso diagnostico del comportamiento de la suspension y los amortiguadores.

Tracción: la ciencia de hacer mover el carro.

Cada día, al encender su vehículo se desarrolla un proceso en el que intervienen un gran número de piezas y partes, mecánicas, eléctricas y electrónicas que tienen como única finalidad darle movimiento al vehículo para permitir el desplazamiento.

Todos esos procesos que se desatan con el giro de la llave o al oprimir el botón de encendido buscan que desde el motor se inicie el movimiento que finalmente se transmitirá a las ruedas para que el carro comience su marcha. Desde allí comienza lo que conocemos como tracción. En pocas palabras, la tracción se refiere a la transferencia de energía desde el motor de un automóvil hacia las ruedas que lo impulsan.

La función principal de la tracción es permitir que el vehículo se mueva y se desplace de manera eficiente. Cuando el motor genera potencia, esta se transmite a través del sistema de transmisión hacia las ruedas. La tracción es responsable de convertir esa potencia en movimiento, permitiendo que el vehículo avance.

La tracción juega un papel fundamental en el desempeño de un vehículo, ya que influye en su capacidad para acelerar, mantener la estabilidad en curvas y sortear obstáculos. Cuando el carro tiene una buena tracción mejora la capacidad de frenado y evita que las ruedas patinen en superficies resbaladizas como la lluvia o el hielo.

Existen diferentes tipos de tracción en los vehículos, siendo los más comunes:

1.            Tracción delantera (FWD): En este sistema, la potencia del motor se transmite a las ruedas delanteras. Es el tipo de tracción más común en los automóviles de pasajeros debido a su eficiencia y costo de producción. La tracción delantera proporciona una buena economía de combustible y un manejo estable en condiciones normales de conducción.

2.            Tracción trasera (RWD): En este caso, la potencia se transmite a las ruedas traseras. Históricamente, la tracción trasera ha sido la más utilizada en vehículos deportivos y de alta gama. Proporciona una mejor distribución del peso y un mejor manejo en condiciones de alta potencia o sobre terrenos difíciles.

3.            Tracción en las cuatro ruedas (AWD/4WD): Este tipo de tracción envía la potencia del motor a todas las ruedas del vehículo de manera continua o según sea necesario. Proporciona una mejor tracción en terrenos difíciles, condiciones climáticas adversas y superficies resbaladizas. Algunos sistemas AWD/4WD permiten al conductor seleccionar diferentes modos de tracción según las condiciones de conducción.

Independientemente del tipo de tracción que tenga tu vehículo, es importante realizar un mantenimiento preventivo adecuado de varios elementos y sistemas para garantizar su óptimo funcionamiento.

1.            Cambio regular del aceite de la transmisión: El aceite de la transmisión es esencial para lubricar y proteger los componentes del sistema de transmisión. Sigue las recomendaciones del fabricante sobre el intervalo de cambio de aceite.

2.            Revisión de los componentes de tracción: Verifica periódicamente el estado de los ejes de transmisión, las juntas homocinéticas y los diferenciales. Si detectas algún ruido, vibración o desgaste inusual, acude a un taller especializado para su revisión.

3.            Mantenimiento de los neumáticos: Los neumáticos desgastados o en mal estado pueden afectar negativamente la tracción. Es necesario mantener una presión de aire adecuada y realiza rotaciones periódicas de los neumáticos para asegurar un buen apoyo sobre el pavimento o la superficie sobre la que esté rodando el vehículo.