El sector automotor comienza a recuperarse de manera prudente.

Nicolas Mejia C. Massy Motors.

Optimismo prudente. Así se puede calificar la expectativa de Nicolás Mejía, gerente general de Massy Motors en Antioquia, sobre el comportamiento que tendrá este año el mercado automotor.

No habla de un “repunte de las ventas”, pero sí de una estabilidad en las mismas que, visto lo ocurrido el año anterior cuando lo que se registró fue una caída del 30 por ciento, es positivo que no se esperen más reducciones.

Para Nicolás Mejía tres son los factores básicos que permiten vislumbrar un mercado que por lo menos sea similar o con un ligero aumento frente al 2023, claro está si no se presentan hechos sorpresivos en la economía.

El primero de ellos, una moderación de las tasas de interés, motivada por los ajustes a la baja del Banco de la República en la tasa de referencia. Hoy, dice el directivo del sector automotor es posible encontrar tasas del 1.22 por ciento, cuando hace un año este indicador para créditos de compra de vehículos podía rondar el 2.33 por ciento.

Con base en este comportamiento de las tasas de interés también los bancos comienzan a ampliar el panorama de opciones para el pago del crédito. Desde plazo amplios, hasta diversos planes de amortización de acuerdo con el flujo de caja del deudor

El segundo elemento clave en esta ecuación es el tipo de cambio, la cotización de dólar, que en las últimas semanas ha estado por debajo de los 4.000 pesos.

Y esto lleva al tercer factor, con un impacto sobre los precios de los vehículos, que también se han estabilizado como reflejo del dólar ya que bien sea ensamblados en el país o importados, la divisa estadounidense es una variable fundamental en la definición del precio final de cada vehículo.

Nuevas energías y renting, dinamizadores

Mirando el panorama hacia el mediano y largo plazo, las ventas de vehículos pueden tener también otros elementos que jugarían a favor de potenciar de nuevo los negocios.

De un lado el paulatino pero constante crecimiento en las  ventas de carros híbridos y eléctricos que a futuro, y con base en desarrollo de estrategias e infraestructura de carga serán un puntal importante, además con modelos más asequibles al público.

Y de otro lado los nuevos sistemas de tenencia de un vehículo sin necesariamente ser dueño del mismo. En este caso el sistema de renting que, como argumenta Nicolás Mejía, se convierte en un mecanísmo ideal para que muchas personas puedan liberar caja o evitar deudas que comprometan sus recursos.

La expectativa de un comportamiento más positivo este año para la venta de carros también está mediada por unas empresas y grupos automotrices que han tomado lecciones de la difícil coyuntura de 2023.

Ahora se orientan a estrategias de inventarios prudentes, exploración de otras fuentes de ingresos como los usados, la posventa o los seguros; el fortalecimiento de los canales virtuales en lugar de grandes vitrinas y el desarrollo o llegada de empresas y grupos automotrices con un sólido respaldo financiero en su operación.

¿Qué función cumple la culata en el motor?

En algunos de los más recientes artículos de este blog hemos escrito sobre algunas de las piezas del motor que no son tan conocidas por los propietarios tradicionales de carros, y que no necesariamente son entusiastas y expertos en los temas de mecánica automotriz.

En esta oportunidad vamos a explicar aquí en Autotest que es  la culata del motor.

La culata del motor es una pieza fundamental que conforma la parte superior de la cámara de combustión en los motores de combustión interna. Actúa como la tapa superior del bloque del motor y sella la parte superior de los cilindros. Esta parte crítica del conjunto motor aloja varias válvulas de admisión y escape, así como también las bujías en motores de encendido por chispa.

La culata desempeña múltiples funciones cruciales para el funcionamiento del motor: por una parte la función de  sellado de la cámara de combustión. Al cerrar la parte superior de los cilindros, la culata garantiza que la compresión del aire y combustible se mantenga en su lugar durante el ciclo de combustión.

Otra función clave es la de disipación de calor. Al actuar de esta forma ayuda a mantener la temperatura óptima de funcionamiento del motor.

Además es el espacio que contiene los conductos y cámaras necesarios para la entrada de aire fresco y la salida de gases de escape. Allí se alojan componentes fundamentales como las bujías y las válvulas, esenciales para la combustión y el escape.

Las culatas del motor pueden estar hechas de diversos materiales, incluyendo aluminio, hierro fundido, y en algunos casos, aleaciones de alta resistencia. El material utilizado varía según el diseño del motor y las necesidades de rendimiento. En cuanto a los tipos de culatas, pueden ser de dos tipos principales:

Culata de un Solo Árbol de Levas (SOHC): En este diseño, un solo árbol de levas controla tanto las válvulas de admisión como las de escape.

Culata de Doble Árbol de Levas (DOHC): En esta configuración, hay dos árboles de levas separados, uno para las válvulas de admisión y otro para las de escape, lo que permite un control más preciso de la distribución de válvulas.

Problemas y Mantenimiento:
A pesar de su importancia, las culatas pueden sufrir una serie de problemas, que van desde la junta de culata dañada hasta la corrosión y el desgaste de las válvulas. Algunos problemas comunes incluyen:

Sobrecalentamiento del Motor: Puede provocar daños en la culata debido a la dilatación térmica y la deformación.
Fugas de Aceite o Refrigerante: Pueden comprometer el sellado de la cámara de combustión y afectar el rendimiento del motor.
Desgaste de Válvulas y Asientos: Con el tiempo, las válvulas y los asientos pueden desgastarse, lo que afecta la compresión y la eficiencia del motor.

Para evitar estos problemas, es crucial realizar un mantenimiento preventivo regular, incluyendo cambios de aceite, inspecciones de refrigerante y monitoreo de la temperatura del motor.

Correa de distribución, para que el motor funcione en armonía.

imagen: kliparts.com

En el complejo engranaje de un motor de automóvil, la correa o cadena de distribución desempeña un papel vital, encargada de sincronizar el movimiento de los componentes internos. Su función principal es asegurar que las válvulas y los pistones operen en perfecta sincronia, que el árbol de levas y el cigüeñal trabajen de manera acoplada evitando colisiones que podrían resultar en daños severos al motor.

Esta sincronización es crucial, ya que controla la apertura y cierre de las válvulas en el momento preciso durante el ciclo de combustión. Una sincronización adecuado de este movimiento permite un llenado y evacuado de los cilindros y, en última instancia, un rendimiento óptimo del vehículo.

Un desajuste en esta sincronía puede provocar consecuencias catastróficas, como el contacto directo entre las válvulas y los pistones, resultando en daños costosos y la posible inmovilización del vehículo.

Las correas de distribución suelen estar fabricadas con materiales resistentes al desgaste, como goma reforzada con fibras de kevlar. Por su parte, las cadenas de distribución están compuestas de eslabones metálicos que garantizan durabilidad y resistencia. Ambas tecnologías buscan asegurar una operación fiable y duradera del motor.

En ambos casos cuenta con dientes que se enganchan con las poleas del cigüeñal y el árbol de levas. Esta conexión asegura que ambos componentes giren al unísono, manteniendo la armonía en el sistema.

El mantenimiento preventivo de la correa o cadena de distribución es esencial para evitar problemas mayores. Es recomendable seguir las especificaciones del fabricante en cuanto a los intervalos de cambio, que suelen oscilar entre los 80,000 y 160,000 kilómetros. Además, es aconsejable revisar visualmente el estado de la correa en inspecciones regulares, buscando signos de desgaste, grietas o deterioro.

Humo del escape, su color nos dice algo.

Una de nuestras pruebas mas interesantes es la revision de sistemas mecanicos; en ella ocupa uno de los lugares mas importantes la medicion de emisiones. Queremos explicar con un poco mas de detalle los humos que se presentan de manera anormal en el tubo de escape:

Cuando un conductor ve humo que es expulsado por el sistema de escape de su automóvil, es natural que se preocupe por esta situación. A menudo, este humo es un indicativo claro de que algo no está funcionando como debería bajo el capó. Para entender mejor eso que se podría llamar “señales silenciosas” del carro, en este artículo de Autotest explicamos en que consiste ese humo que sale por el exhosto, que indicaciones podría estar dando de que algo no está funcionando bien en el vehículo y que intervención debe hacerse para corregir ese posible mal funcionamiento.

En esencia, el humo que en algunas ocasiones se puede ver saliendo del sistema de escape es el resultado de la combustión interna del motor. Sin embargo, distintos problemas pueden alterar este proceso, generando humo y señales claras de dificultades mecánicas.

Humo de colores

El humo que emana del escape puede dividirse en tres categorías principales caracterizadas por un color que predomina en ese gas que sale del carro: azul, blanco y negro.

¿Pero, qué significa cada uno de esos colores?

Azul: este color generalmente indica que el motor está quemando aceite. Puede deberse a sellos de válvulas desgastados o anillos de pistón defectuosos. La combustión del aceite produce este tono azulado característico.

Blanco: un humo blanco podría ser el resultado de la condensación de vapor de agua en el escape, especialmente en climas fríos. Sin embargo, si el humo persiste, podría señalar una fuga de líquido refrigerante o problemas en la junta de la culata, lo que necesita atención inmediata.

Negro: el humo negro indica una mezcla rica de combustible y aire. Esto puede ser causado por un filtro de aire sucio, inyectores de combustible defectuosos o un sensor de oxígeno mal funcionamiento.

Por supuesto, una vez detectada la señal del potencial problema que estaría indicando esa coloración específica en el humo que se emite por el sistema de escape, es importante acudir de manera pronta a un taller reconocido y que cuente con los elementos técnicos y el personal capacitado para brindar la atención adecuada. Y esa intervención y posible reparación dependerá del diagnóstico experto que brinden. Sin embargo algunas recomendaciones de cómo podría atacarse un potencial problema pueden ser:

En el caso de un humo de color azul es posible que se deba adelantar una reparación de sellos de válvulas o anillos de pistón. También puede requerir una revisión del sistema de ventilación del cárter.

Si el humo que sale es de color blanco, el centro de reparación especializado investigará, entre otras cosas, si se presentan posibles fugas de refrigerante o problemas en la junta de la culata. Seguramente realizará pruebas de presión para confirmar y abordar el problema.

En el caso del humo negro se orienta la atención a un ajuste de la mezcla de combustible y aire, limpieza o reemplazo de inyectores de combustible y verificación del filtro de aire.

El  humo del escape funciona como una especio de lenguaje del vehículo para comunicar y alertar cuando se presentan potenciales problemas de su operación, y entenderlo puede marcar la diferencia entre una intervención temprana y un problema mayor.

Si se notan cambios en el color o la cantidad de humo, es importante acudir entonces a la atención de un mecánico experto. La prontitud en la acción puede no solo ahorrar ostos de reparación mayores, también garantizar una conducción segura y eficiente.

¿Qué es mejor: manual o automática?.

Es posible que entre los propósitos de año nuevo, usted se haya trazado la meta de adquirir su primer carro o cambiar el que ya tiene. Como lo hemos escrito aquí en Autotest en otras oportunidades, la elección de un vehículo nuevo o usado depende de varios factores, muchos de ellos racionales y otros tantos más relacionados con percepciones, sentimientos, gustos del potencial propietario.

En este artículo queremos ofrecer algunas orientaciones básicas sobre uno de esos factores de carácter técnico que influyen en la decisión de compra. Se trata del tipo de cambio o transmisión que tiene el vehículo y cuál puede ser la más conveniente de acuerdo con necesidades, tipos de uso del carro y también gustos personales de su potencial propietario.

Veamos las ventajas de una y otra en diferentes aspectos que influyen en el proceso de la conducción  

1. Eficiencia en el Consumo de Combustible: tradicionalmente, las cajas de cambios manuales han sido percibidas como más eficientes en cuanto a consumo de combustible. Esto se debe a la capacidad del conductor para controlar directamente la selección de marchas, optimizando la eficiencia en diferentes condiciones de manejo.

Sin embargo, las cajas automáticas modernas han evolucionado significativamente, incorporando tecnologías como cambios de marcha adaptativos y más velocidades. En muchos casos la situacion se ha invertido, pues las cajas automáticas incluso superan a sus contrapartes manuales en términos de economía de combustible.

2. Desempeño del vehículo: los que se consideran entusiastas o “puristas” de la conducción a menudo prefieren cajas manuales debido a la sensación de control directo sobre el vehículo. La operación de cambio de marcha de forma manual, dicen, les permite una conexión más explícita con la experiencia de conducción, especialmente en situaciones que requieren un rendimiento dinámico preciso.

Pero en este punto las cajas automáticas también han registrado una evolución positiva mejorando de forma significativa en términos de respuesta y velocidad de cambio. En situaciones de tráfico intenso o conducción relajada, la comodidad de una caja automática puede superar la interacción constante con la caja manual.

3. Usos específicos: uno de los factores que se deben tener en cuenta en la elección es el uso que tendrá el carro, el tipo de tránsito, de terrenos, la carga que transportará o el número de personas que viajarán con mayor frecuencia.

Una caja de cambios manual es ideal para conductores que disfrutan de un control total sobre el vehículo, así como para aquellos que buscan una experiencia de conducción más deportiva. También puede ser más adecuada para terrenos off-road y condiciones de conducción específicas.

Por su parte, la caja automática es una alternativa ideal para conducción urbana, tráfico congestionado y viajes relajados. La comodidad de no tener que preocuparse por cambiar constantemente de marcha es particularmente valiosa en entornos urbanos.

4. Cuidados y mantenimientos preventivos: al momento de pensar en la compra del carro y el tipo de transmisión adecuado a sus necesidades, también es importante tener en cuenta el aspecto de los cuidados preventivos y revisiones.

En una caja manual es posible que se requiera un nivel de atención un poco mayor  ya que el embrague y la sincronización de marchas están sujetos a un desgaste más rápido. Se recomienda cambiar el aceite de la transmisión según las especificaciones del fabricante.

A su turno la caja automática necesita cambios regulares de líquido de transmisión y, en algunos casos, puede requerir servicios especializados para garantizar un rendimiento óptimo. Aqui vale la pena tener en cuenta que estos servicios y las reparaciones a que deben someterse este tipo de cajas, supera ampliamente lo requerido por las cajas mecanicas con el paso del tiempo.

En ambos casos es fundamental seguir siempre las recomendaciones de los fabricantes en cuanto a las revisiones y su frecuencia.

La elección entre una caja de cambios manual y una automática depende en gran medida de las preferencias personales, el estilo de conducción y el contexto de uso. Ambas opciones tienen sus méritos, y la evolución continua de la tecnología automotriz ha borrado muchas de las diferencias tradicionales entre ellas.