Carros eléctricos, un vistazo a su situación actual en el mundo.

Recientes noticias, especialmente de Europa revelan que varias marcas automotrices están reformulando sus planes para los vehículos eléctricos.

No, no dejarán de fabricarlos, pero sí creen que es necesario levantar un poco el pie del acelerador en los planes para el desarrollo de este tipo de soluciones de movilidad sostenible por lo que consideran unas perspectivas menos favorables en el entorno lo que lleva a los potenciales clientes a ser más cautelosos en la toma de decisión de compra de este tipo de automotores.

Mercedes Benz y Volkswagen, por ejemplo, hicieron anuncios en este sentido. La automotriz de vehículos del segmento premium señaló que su estrategia de carros eléctricos tendrá una reformulación, y sin abandonarla, sí tendrá un enfoque de mayor plazo. Por ello el presidente de la marca señaló en días recientes que la venta de vehículos con motores de combustión y tecnología híbrida se extendería hasta bien entrada la década de 2030, y también anunció la cancelación del desarrollo de la plataforma de carros eléctricos para sus sedanes de mayor tamaño a partir de la que sería la plataforma MB.EA-Large.

En un sentido similar, Volkswagen explicó que sus planes para una electrificación total también bajan algunas marchas y será un proceso más lento. En cambio, tienen en mente profundizar un poco más en los vehículos con una solución híbrida enchufable.

Para las marcas, uno de los factores que las lleva a replantear su plan de electrificación está relacionado con una disminución de la demanda en Europa. Y esto se explica en parte por la decisión de Alemania- el mayor mercado de venta de autos en la región- de eliminar todos los apoyos que brindaba a la compra de vehículos eléctricos.

Pero también los costos de producción y una todavía insuficiente red de puntos de carga para los vehículos, además de estar muy concentrada precisamente en Alemania y en los Países Bajos, apuntan a la necesidad de ser más cautos con el paso de la combustión a la electrificación total que está planteada en esa parte del mundo para el año 2035.

En Europa, al cierre del primer trimestre, según los datos de la Asociación de Fabricantes, la venta de vehículos eléctricos representaba 12% de las ventas totales, cuando un año atrás estas eran poco más del 14%.

China le da aire a los eléctricos

Sin embargo, pese a las alertas de las marcas en Europa sobre las dificultades de la electrificación, las perspectivas globales parecen ser un poco menos grises. Así por lo menos se desprende de un reciente informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE) que en sus perspectivas para el mercado de los carros eléctricos estima ventas este año de unos 17 millones de unidades.

«En lugar de disminuir gradualmente, la revolución mundial de los vehículos eléctricos parece estar preparándose para una nueva fase de crecimiento. Se espera que la proporción de vehículos eléctricos en las carreteras siga aumentando rápidamente», sostiene Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de Energía

Por supuesto, un porcentaje importante del comportamiento de las ventas se explica por lo que se logre en China, un mercado al que la Agencia ubica con un crecimiento de 10 millones de unidades. En segundo lugar, se ubicará Europa (con sus dudas y todo) y luego Estados Unidos.

Y China parece mostrar todo lo contrario a las preocupaciones de los productores europeos. Para los chinos los costos de producción no parecen ser un factor de riesgo. Señala la AIE que allí ya más del 60% de los carros eléctricos tienen un precio de adquisición menor que los modelos equivalentes con motor de combustión tradicional.

Y esta ventaja- que va de la mano de las ayudas que otorga el gobierno chino a sus automotrices- también los lleva a ser un incuestionable competidor global. Sus exportaciones representaron la mitad de las ventas mundiales de vehículos eléctricos.

Lo que las exportaciones de vehículos eléctricos desde China pueden representar para la industria automotriz mundial ya puso en alerta a Estados Unidos, y el gobierno Biden autorizó un arancel de 100% a las importaciones de carros eléctricos desde ese país.

Europa quizá no llegue a ese extremo, pero sus gobiernos, varios de ellos, también piensan en la necesidad de limitar de alguna manera el ingreso de los vehículos eléctricos del gigante asiático. Pero de manera paralela tienen que avanzar en políticas industriales y de apoyo para fomentar esta fabricación en su propio suelo.

Colombia, un panorama de retos y oportunidades

Si el panorama internacional para los vehículos eléctricos refleja los retos que debe enfrentar la tecnología para su desarrollo, Colombia no escapa a las complejidades para afianzar una nueva tendencia en la movilidad.

Si bien Colombia se ha destacado en Latinoamérica como uno de los países con mayor avance en la penetración de vehículos de nuevas energías, aún así su participación en el mercado sigue siendo baja.

Para el inicio de 2024 de acuerdo con los datos del RUNT, en Colombia rodaban poco más de 7 millones de carros. De estos tan solo 11.500 están registrados como carros eléctricos, es decir por el momento ni el 1% del parque rodante.

Aún así los vehículos eléctricos y en general aquellos que apelan a tecnologías más amigable con el medio ambiente han registrado cifras de crecimiento permanente en un contexto de desaceleración de la industria en los últimos 18 meses. Y el mercado se está moviendo con la presencia de nuevos modelos en diferentes categorías tanto en vehículos de pasajeros como en automotores de trabajo.

El avance mayor de la movilidad eléctrica en Colombia debe también superar una serie de retos, y así lo ha planteado la Asociación de Movilidad Sostenible.

En primer lugar, el tema de un desarrollo más fuerte de la infraestructura para carga que no solo aumente los puntos de conexión, también desconcentre estos sitios de ciudades principales y los lleve a ciudades intermedias y al corredor vial nacional para facilitar los viajes intermunicipales.

Es importante fortalecer políticas fiscales y de beneficios en la compra y tenencia de este tipo de carros. Reducción arancelaria, tarifas impositivas menores, facilidades para la movilidad en las ciudades.

Por su puesto, otro elemento tiene que ver con el costo de los vehículos, si bien no es un factor que se pueda controlar totalmente por parte del país y sus regulaciones, sí es posible acortar la diferencia entre el valor de un vehículo eléctrico frente a un auto a combustión. Además de los incentivos tributarios y fiscales, apoyo en temas financieros que faciliten la compra podría ser otra alternativa.

Y si bien la conciencia de preservación del medio ambiente ha crecido, especialmente en población más joven, es importante profundizar en información en cuanto a las ventajas de la movilidad eléctrica a los consumidores, más allá de un beneficio de rodar sin restricciones por las vías de sus ciudades.

Con este panorama es claro que el desarrollo de la política de descarbonización en la industria automotriz y el transporte no es un proceso que tenga todo el camino allanado, sin embargo, con plazos que seguramente se reajustarán la movilidad transita por nuevas sendas y su futuro se pinta más verde.

¿Podría Colombia reactivar una industria automotriz?

El retiro de General Motors como ensamblador del mercado colombiano abre el debate sobre si Colombia es o no una región propicia para el desarrollo de procesos industriales automotrices, o un país solo comercializador de vehículos importados, como lo hace Chile, por ejemplo.

Cabe anotar que tras el cierre de la planta de Colmotores (General Motors) en Colombia solo quedan hoy día dos plantas ensambladoras. De un lado Renault, con su instalación de Sofasa en el municipio de Envigado, cerca de Medellín, y que se dedica al armado de vehículos de pasajeros. Y la segunda, Fotón, orientada al montaje de vehículos comerciales de mediano tonelaje en Cundinamarca.

Por supuesto, alrededor de ambas también hay un ecosistema de empresas, mucha de ellas de mediano tamaño, que suministran algunas piezas y partes para ese proceso de ensamble en lo que se conoce como integración nacional.

De acuerdo con las cifras de la Cámara de la Industria Automotriz, con asiento en la Andi, en la actualidad existen más de 290 proveedores integrados a la cadena productiva en la industria automotriz y genera cerca de 357 mil empleos este cluster.

Cabe entonces preguntarse ¿debe Colombia dejar marchitar esta actividad industrial, o potenciarla?

El mercado interno automotor es pequeño. En su mejor momento logró ventas superiores a 300 mil unidades en un año, pero en lo recientes años una serie de factores lo han llevado a una disminución y los síntomas de recuperación aún son débiles, pero sí hay optimismo de quebrar esa tendencia por parte de los comercializadores que vieron, por ejemplo, en abril, un aumento de matrículas luego de 18 meses a la baja.

Pero también es importante señalar que se trata de un mercado con un bajo indicador de motorización (vehículos por cada 1.000 personas). Señala Invest In Colombia que este indicador es de 87 autos, cuando Argentina, por ejemplo,  cuenta con un índice de 227 vehículos. Y no solo son pocos los carros que circulan para el estándar de la región también son viejos, con promedios que superan los 17 años, y con mayor fuerza en los segmentos de vehículos de trabajo. Es decir,  hay espacio para crecer y renovar la flota.

Pero aún así, el mercado interno por si solo no es atractivo totalmente para impulsar una reactivación industrial automotriz en ensamble y/o fabricación. El camino se orienta hacia la conversión de Colombia en una plataforma de exportaciones, un hub desde el que las firmas automotrices y también los autopartistas locales y globales puedan llevar sus productos y servicios a los mercados de la región.

Latinoamérica, es un mercado que supera los 420 millones de habitantes. Quizá sin incluir a México o Brasil que tienen industrias con amplio desarrollo y, en el caso de este último país, una política proteccionista fuerte a su producción es posible pensar en una base industrial que desde un país como Colombia pudiera dar abasto a una buena parte de las necesidades de vehículos en la región.

No es utópico, Renault con su planta de Sofasa es un ejemplo de ello y hoy destina alrededor del 50% de su producción anual para atender 15 mercados en la región, con metas de extender esta red a cerca de 20 en el mediano plazo, aún con las dificultades logísticas que entraña tener la ensambladora en la región central de Colombia.

¿Por qué GM no apostó por este camino? Decisiones estratégicas que en algún momento podrán explicarse.

Pero la estrategia de ser plataforma exportadora requiere de un trabajo coordinado entre gobierno, empresa y también academia. Un marco regulatorio adecuado, que ofrezca beneficios y también genere responsabilidades, que sea propicio a la inversión de largo plazo. Unas acciones que solucionen o mitiguen los problemas logísticos para la importación y exportación de los bienes y productos generados por los ensambladores y/o fabricantes automotrices, estímulos y un entorno económico que permita a los ciudadanos adquirir o modernizar sus vehículos, proyectos de industrialización de largo plazo con vocación exportadora, mano de obra calificada, y otros factores.

Hubo un momento en la historia en el que Colombia tuvo tres firmas ensambladoras, y un poco antes, hasta fábrica de motores. ¿Será capaz el país y su dirigencia pública y privada de revitalizar una industria que no solo aporta un importante capital, también moviliza las capacidades técnicas, de investigación y desarrollo del talento humano?

Colombia ¿una tierra híbrida?

Toyota Corolla Hybrid

En medio de la desaceleración que ha marcado la venta y matrícula de carros nuevos en Colombia durante cerca de un año y medio (aunque las noticias de abril señalan una leve recuperación) la categoría de los vehículos que ahora denominan de nuevas energías, es decir eléctricos e híbridos, muestran un comportamiento totalmente diferente y muy positivo. En especial el segmento de los híbridos.

De acuerdo con los registros que mes a mes analiza y publica la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, con base en los reportes de ventas y matrículas del Registro Único de Tránsito, RUT, solo en lo corrido de 2024 la comercialización de los modelos eléctricos e híbridos ha crecido casi el 91%, y entre estos los modelos de vehículos híbridos registran aumentos del 80 por ciento en la categoría de híbridos enchufables y del 106% en aquellos caracterizados como vehículos híbrido no enchufables.

De hecho al dar cuenta de las marcas líderes de ventas en todo el mercado automotor (todos los segmentos y categorías) el resultado sorprende. Hoy día es Toyota la marca que se sitúa en el primer lugar, destronando a emblemas tradicionales en esta posición como Renault y Chevrolet.

Y la explicación para ello está en la forma como la automotriz japonesa leyó la tendencia del mercado en Colombia y supo sacar ventaja del misma. Una marca que si bien es tradicional en el país, siempre había sido reconocida por sus modelos cuatro por cuatro tanto pick ups como SUV y se ubicaba en posiciones intermedias del ranking. Sin embargo el interés que han despertado los vehículos híbridos en un sector más amplio del mercado permitió a Toyota traer al país varios de sus modelos con esta tecnología y con costos relativamente asequibles convertirse en una alternativa para quienes buscan esta solución de movilidad.

En esta categoría de vehículos compiten hoy cerca de 8 marcas con diferentes modelos y también tecnologías dentro de las posibilidades de hibridación, partiendo desde los denominados híbridos ligeros o mild hybrid, los híbridos enchufables y los híbridos no enchufables.

El auge de los modelos híbridos hoy en Colombia tiene una primera explicación atada a las normas sobre la movilidad en las ciudades, y es que estos modelos, sin importar el nivel de hibridación, están exentos de la restricción de movilidad que impone el sistema de pico y placa.

Pero es válido señalar que muchos de sus propietarios también buscan una mayor eficiencia y menores gastos mensuales en su paso por una estación de servicio. Especialmente los modelos híbridos no enchufables ofrecen un rendimiento de combustible que en algunas marcas puede llegar hasta los 90 kilómetros por galón, gracias a la posibilidad de rodar en un modo eléctrico por una cantidad determinada de kilómetros, o alternar el trabajo del motor eléctrico con el impulso por el combustible tradicional, alargando así la frecuencia de tener que cargar gasolina y reduciendo costos, recorriendo mayores distancias con una tanqueada.

Y aunque el argumento de protección al medio ambiente no es el que más impulsa las ventas, también hay propietarios que tienen la suficiente conciencia para entender que con este tipo de vehículos aportan un grano de arena a esa imperiosa necesidad de ser más respetuosos con el ecosistema.

Pero el dinamismo de los vehículos híbridos en Colombia no está exento de polémicas. Desde muchos sectores, incluso en la misma industria automotriz, se está propugnando por generar una diferenciación en beneficios entre las diferentes tecnologías eléctricas e híbridas.

Para ello, sus promotores sostienen que los eléctricos que en su operación no generan CO2 tienen hoy beneficios iguales de cara al usuario que los modelos híbridos, y debería darse una mayor prelación a los primeros por su más notorio impacto benéfico sobre el medio ambiente. Y esta distinción, señalan, debe ser más fuerte cuando se trata de vehículos de hibridación ligera que realmente aportan la energía eléctrica a funciones de apoyo pero no a la tracción del vehículo.

El debate está abierto y se estima que en próximos meses podría darse una directriz desde el gobierno para generar beneficios diferenciales entre una tecnología y otra.

Sin embargo es claro que el auge de los vehículos híbridos ha comenzado a generar una importante conciencia de las ventajas de tener una movilidad más sostenible-los híbridos (no mil hybrid) generan anualmente en su operación entre 20 y 30% menos CO2 que un vehículo de combustión tradicional- y pueden ser considerados como el primer paso que da un propietario hacia una movilidad 0 emisiones.

La industria automotriz comprometida con una transición energética equitativa.

Karol Garcia. ANDI. (imagen cortesia).

Con una generación de más de 350 mil empleos el cluster automotor que comprende tanto la industria de fabricación y ensamble, como los procesos de comercialización de los diferentes modelos y su atención posventa y accesorios, es un pilar fundamental en el desarrollo de la economía en Colombia.

Además, aporta cerca del 6 por ciento del PIB- Producto Interno Bruto- gracias al desarrollo de actividades como el ensamble, la venta de vehículos nuevos y usados, los centros de servicio, la comercialización de combustible, los centros de lavado, mantenimiento, entre otras actividades conexas.

Por ello es fundamental avanzar en un proceso de recuperación de las ventas, que en 2023 enfrentaron un año muy complejo con una reducción en la comercialización de vehículos nuevos, tendencia que aún persiste durante el primer trimestre de 2024.

De acuerdo con lo explicado por Karol García, directora de la Cámara de la Industria Automotriz de la Andi, el 2023 fue un año retador, con cifras incluso por debajo de los niveles de ventas de la época de la pandemia por el Covid 19, prendiendo así las alarmas en toda la cadena.

La incertidumbre, el comportamiento al alza de las tasas de interés y también un tipo de cambio que estuvo una buena parte del año por encima de los COP 4.000, fueron factores que hicieron que muchos colombianos pospusieran su decisión de comprar carro nuevo, bien como su primer vehículo, o para cambiar el que poseen en la actualidad.

Al final de 2023 la tendencia se revirtió un poco por el ánimo que inyectó la realización nuevamente del Salón del Automóvil de Bogotá, con un formato más orientado a privilegiar las ventas.

¿Qué pasará en 2024?

De acuerdo con las estimaciones de la Andi, la perspectiva de este año es muy similar en la cifra final de ventas y matrículas, con un rango entre las 180.000 y las 190.000 unidades. La estabilidad y posiblemente una evolución a cifras positivas en los crecimientos de las ventas en la última parte del año sean los indicadores de una leve pero paulatina recuperación.

Al momento de la entrevista de Autotest con Karol García, varios factores daban base a este moderado optimismo. En primer lugar, las actuaciones del Banco de la República, orientadas a reducir la tasa de interés de referencia- que cobra a los bancos por las operaciones con el Emisor- y que en el mediano y largo plazo inducen una reducción también en las tasas de interés comerciales que los bancos fijan a los diferentes tipos de préstamos a sus clientes, incluidos los créditos para compra de vehículo.

En segundo lugar, un comportamiento a la baja y estable del dólar cotizándose por debajo de los COP 4.000, factor que puede generar una disminución futura en los precios de los carros nuevos ensamblados o importados. De hecho, ya durante las recientes semanas el mercado ve como muchas marcas iniciaron un proceso de reducción en algunos de sus modelos, también como una fuerte estrategia comercial para dar impulso a las ventas y quizá todavía no precisamente ligada a la reducción del precio del dólar.

Pero la recuperación y mantenimiento de un proceso sólido de comportamiento positivo en la industria automotriz y en el sector automotor no se basa solo en las buenas señales que pueden enviar al mercado los llamados fundamentales de la economía. Es necesario apuntalar ese potencial crecimiento en estrategias que impulsen, por ejemplo, la modernización del parque automotor.

Es por esto que desde la Andi, señala la directiva gremial, se avanza en conversaciones con el Gobierno Nacional para desarrollar una propuesta que permita la creación de lo que han denominado un fondo de ascenso tecnológico a través del cual y con base en créditos con tasas preferenciales y algunos otros beneficios, los propietarios de vehículos puedan adquirir vehículos con tecnologías mucho más amigables con el medio ambiente y de mayor eficiencia en aspectos como el consumo. Un fondo que permitiría, por ejemplo, que propietarios de vehículos con regulación Euro muy antigua, puedan acceder a vehículos con tecnología Euro VI; o aquellos que ya tienen vehículos modernos, poder llegar a los vehículos eléctricos como una gran meta para poder constituir un parque automotor cero emisiones.

Sobre esta propuesta, añade la directora de la Cámara de la Industria Automotriz, es muy probable que se estén anunciando avances hacia la mitad del presenta año.

Una transición energética equitativa

La apuesta por la movilidad ambientalmente sostenible está en el centro de los objetivos de la industria automotriz y bajo esta premisa sus actores se han comprometido con el desarrollo de estrategias para llevar a buen término este objetivo.

Es así como, puntualiza Karol García, las ensambladoras de vehículos que hoy tienen presencia en Colombia- Renault, General Motors e Hino- están orientado su trabajo a tener por lo menos el 30 por ciento de su oferta de vehículos bajo tecnología 100 por ciento eléctrica en el mediano plazo.

Pero también es claro el gremio industrial en señalar que el camino hacia una movilidad limpia, con vehículos eléctricos debe fijar normas y beneficios claros entre las distintas tecnologías y dar un mayor peso en los beneficios a aquellas, que como la eléctrica ofrece un tránsito 100 por ciento libre de emisiones.

A juicio del gremio es un error equiparar y plantear los mismos beneficios a vehículos híbridos o microhíbridos con los vehículos 100% eléctricos, y en ese objetivo están trabajando en mesas de discusión técnicas que permitan establecer beneficios diferenciales de acuerdo con la tecnología. Una tarea en la que, dice la directiva gremial, está comprometida la industria, entendiendo muy bien desde el punto de vista técnico los mecanismos para fijar estos beneficios diferenciales.

Escala de beneficios que también debe reflejarse en el tratamiento que las alcaldías municipales dan a estos vehículos a través de medidas como el pico y placa y otras ventajas en movilidad y uso de los carros para sus propietarios, que también deberían ser diferenciados entre una tecnología y otra, plantea el gremio industrial a través de su Cámara Automotriz

Además, señala Karol García, esta claridad es necesaria si se quiere cumplir la meta fijada por el Gobierno Nacional de tener a 2030 cerca de 600 mil carros eléctricos en circulación. Hoy, si bien Colombia es uno de los países en la región en los que el crecimiento de carros eléctricos ha sido importante representan aún poco menos del 1 por ciento del parque automotor, en tanto que los vehículos híbridos se encuentran cerca del 2 por ciento. Además, el crecimiento de estos últimos es cercano al 40 por ciento, mientras los eléctricos crecen a un promedio de 10 por ciento.

En la transición energética todos caben, pero a partir de un modelo que sea justo y equitativo, y en el que los vehículos que tienen un mayor impacto positivo en el medio ambiente tengan también mayores beneficios para facilitar su adopción por parte de los consumidores plantea el gremio de los empresarios en Colombia.

Y esta transición también debe ser apoyada con facilidades de acceso al crédito y un fortalecimiento y expansión de la infraestructura de carga que permita una red nacional para facilitar el tránsito a lo largo del país en este tipo de carros.

Industria automotriz optimista con su fortalecimiento

Como señalamos al comienzo de esta nota, el cluster de vehículos agrupa una amplia variedad de sectores, pero desde la Andi recalcan la importancia que entre estos tiene el sector industrial, las empresas dedicadas a la fabricación y ensamble de vehículos, representados en la Cámara.

En este sentido el gremio ve con optimismo la orientación que, desde el Gobierno Nacional, bajo la coordinación del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, se está dando para avanzar en un plan estratégico de reindustrialización que a partir de las líneas generales trazadas en el Plan de Desarrollo se evidencia una estrategia hacia el fortalecimiento industrial en el país. “Hace mucho tiempo no teníamos un enfoque tan específico para la reindustrialización. Nos da unas oportunidades para avanzar en proyectos industriales”, comenta Karol García.

Carros y entornos viales más seguros

De manera paralela con los avances en el desarrollo de tecnologías de propulsión más limpias y eficientes que ya están presentes en la oferta automotriz en Colombia, también la industria avanza en la adopción de estándares y normas de seguridad de los automóviles con el fin de entregar a los conductores y otros usuarios de la vía carros mucho más seguros.

Es así como a finales del año el país verá fortalecidos los estándares de seguridad que de manera obligatoria deberán cumplir los vehículos nuevos que se comercialicen. Hoy los carros ensamblados o importados que se venden en Colombia cumplen con 6 reglamentos técnicos internacionales, a partir de agosto este estándar subirá a 19 reglamentos o requisitos que deberán cumplir estos vehículos si las marcas los quieren ofrecer en sus vitrinas del país.

Es un trabajo que, explica la directora de la Cámara Automotriz, se ha estado desarrollando con el Ministerio de Transporte desde hace dos años y que se materializará a partir del segundo semestre con la obligatoriedad para todos los autos nuevos, cumpliendo así con estándares de Naciones Unidas los Estándares Federales para Vehículos Motorizados de Estados Unidos.

La recuperación de las ventas de carros podría darse sobre el final del año.

Oliverio Garcia. Presidente Andemos.

Aunque las ventas de carros nuevos en Colombia pasan por una coyuntura marcada por la desaceleración en comercialización y matrículas, el sector es optimista que sobre el final del año, especialmente en el último trimestre esta tendencia se revierta y de nuevo los indicadores de crecimiento pasen a cifras en negro.

Así lo plantea en diálogo con Autotest el presidente de la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, Oliverio García. El directivo gremial explica que si bien el 2023 y el primer trimestre del presente año aún reflejan caídas en las ventas- del 13% entre enero y marzo 2024- estas disminuciones son cada vez menos fuertes, y por ello es posible estimar que en la última parte de 2024 podrían presentar los primeros números de crecimiento general del mercado, claro está en cifras aún modestas, pero crecimiento, al fin y al cabo.

Para todo el año el gremio considera que pueden sumarse unos 190.000 vehículos vendidos y matriculados en Colombia.

¿Qué factores del entorno están comportándose de manera favorable para avanzar en un proceso de paulatina tendencia hacia el crecimiento de las ventas en el mediano plazo? Desde Andemos señalan en primer lugar las recientes reducciones de las tasas de referencia por parte del Banco de la República, unas medidas que, si bien aún no son suficientes para motivar la venta plena de vehículos, sí van en la dirección correcta que el mercado necesita para pensar en el futuro en unas menores tasas de interés para la financiación de compra de vehículo nuevo.

Un segundo factor positivo que puede contribuir a consolidar un entorno favorable a la venta de carros nuevos en Colombia está en el lado de la tasa de cambio, un precio que se ha comportado de manera estable e incluso a la baja en las últimas semanas y que es importante por la fijación de los valores de vehículos en la venta final unas semanas o meses más adelante.

Y de manera relacionada con el factor mencionado de tasa de cambio, el precio de los vehículos también presenta tendencias a reducción, una vez superada la condición de escasez de oferta generada en el mercado mundial por la pandemia del Covid-19 y que llevó a que las marcas no generaran estrategias de descuento ni ofertas comerciales, por el contrario, generó un incremento de precios ante la escasez de oferta y la necesidad de la demanda por este bien durable.

Pero, así como existen factores que permiten el optimismo, también se presentan elementos que aún llevan a la cautela a los empresarios y líderes del sector. Y quizá el más relevante es la generación de confianza en los consumidores.

Explica Oliverio García que la venta de carros nuevos, como la decisión de compra de cualquier bien durable está muy influenciada por la percepción de confianza que el potencial comprador, el consumidor, tenga sobre su situación económica en el futuro, y esta confianza está basada en buena medida en las señales que propicia el entorno económico, y, para el caso colombiano, pese a los buenos avances que se observan en los denominados fundamentales de la economía, los anuncios y decisiones que se toman desde el gobierno nacional en torno a cuestiones claves en algunos procesos de reformas generan incertidumbre y propician un espacio en el que muchos consumidores dudan o definitivamente aplazan decisiones de compra o inversiones.

Las nuevas energías están para quedarse

Y aunque el panorama general de las cifras de ventas y matrículas de carros nuevos en Colombia todavía no es positivo, una categoría de estos sí muestra un comportamiento contrario a la tendencia general y sus ventas suben. Se trata de los vehículos denominados nuevas energías como los eléctricos, los híbridos y los híbridos enchufables.

De hecho en los últimos tres años su crecimiento ha sido constante y la penetración en el mercado es cada vez mayor. En 2022 representaban el 10% del mercado automotor total. Para 2023 esta participación se incrementó al 17%. Y en el primer trimestre de 2024 ya suman el 23% del mercado total (en abril la participación subió al 25%).

Cada vez estas tecnologías están tomando más fuerza, y podríamos cerrar el 2024 con una participación del 30%.

Oliverio García, presidente Andemos