CORREA DE DISTRIBUCION.

Al comprar un carro usado son muchos los elementos y piezas que el nuevo propietario debe verificar con el fin de garantizar que desde el punto de vista mecánico el auto se encuentra en una condición óptima para su operación.

Una de esas piezas de la que es fundamental tener claro su estado y nivel de desgaste es la correa de distribución.

 Este es un elemento de suma importancia para la operación del motor.  Ella es la que transmite el movimiento del cigüeñal a los ejes de levas, que a su vez mueven las válvulas de admisión y escape con el fin de permitir el ingreso correcto de la mezcla aire/combustible y su posterior salida una vez el proceso de combustión se completa.  Esta pieza puede estar fabricada bien en caucho o  puede ser también metálica (cadena de distribución) .

La rotura de la correa de distribución es uno de los daños más perjudiciales, en algunos casos catastrófico, para el motor del vehículo, y por lo tanto de un alto costo en su reparación. Cuando este elemento falla puede generar que los pistones y válvulas se golpeen entre si.

El cambio de este elemento debe hacerse siguiendo de manera muy precisa las recomendaciones del fabricante del auto en su manual.  Por lo general este cambio debe hacerse hacia los 50 mil kilómetros.  En algunos casos puede ser un poco antes o un poco después.  Por eso es fundamental conocer la especificación que hace la marca para cada modelo específico.

Existen algunas señales que pueden permitir detectar un desgaste anticipado de este elemento. Por ejemplo, cuando se observan en la correa agrietamientos, fisuras, algo de cristalización, dientes desgastados. También es posible que problemas a la hora de encender el carro puedan estar relacionados con un problema en la correa o cadena.  De igual forma algunas vibraciones al rodar el vehículo, o con el motor encendido pero sin movimiento, son otra señal de alerta para revisarla.

Así mismo,  si el vehículo rueda de manera frecuente por vías con un alto nivel de polvo, o lo hace en ambientes de temperaturas extremas, son factores que pueden afectar la vida útil real, acortándola.

Y al comprar un carro usado un buen consejo indagar con el vendedor cuando fue el ultimo cambio realizado de esta, de no conocerlo, lo mejor es cambiarla al igual que los tensores.

PROTEJA LA PINTURA DE SU VEHICULO.

En una entrega anterior hablábamos sobre las claves y recomendaciones para proteger de manera adecuada la pintura del automóvil. Entre estas recomendaciones, la aplicación de cera sobre la pintura es una de las más importantes,  por el mecanismo de protección que brinda al recubrimiento contra la acción de los agentes externos como polvo, los rayos solares, la lluvia ácida, desechos orgánicos y en general todos los elementos existente en el medio ambiente.

La aplicación de la cera puede hacerse unas tres o cuatro veces al año dependiendo del tipo de compuesto que se utilice en este trabajo. Es así como en el mercado es posible encontrar dos tipos de cera para vehículos

La primera es la cera sintética. Está elaborada a partir de polímeros que se encuentran entrelazados y son desarrolladas en laboratorios especializados.  Su principal virtud en cuanto a la protección que brinda a la pintura del carro es su capacidad para lograr una prolongada duración y una mayor resistencia al ataque de esos agentes externos que mencionamos unas líneas atrás y que inciden de manera directa sobre la apariencia,  la duración y el buen estado de la pintura automotriz.

El segundo tipo de cera es la cera natural.  Su base principal se obtiene de elementos naturales,  entre ellos la carnauba quizá como el componente más utilizado y que se obtiene de una palma de la especie Copernicia Cerífera.  Se trata de un tipo de cera que tiene como ventaja dar una gran profundidad a los colores de los vehículos. También permite que la pintura “respire”  mejor ya que permite la circulación del aire entre la capa de cera  y la pintura del vehículo, además,   su efecto de repelencia al agua es mayor.

Una vez elegida la cera de acuerdo con las necesidades, preferencia,  y también el presupuesto (pero siempre con un producto reconocido),  la aplicación es sencilla.  Antes de iniciar la aplicación asegúrese que el carro no este bajo la incidencia de los rayos del sol,  un lugar sombreado es mejor para evitar algún efecto negativo de la interacción entre la luz solar y los componentes de la cera, que pueden resultar en manchas sobre la lámina.

Ahora sí.  Se debe contar con un paño de microfibra o también algodón industrial que no genere rayones o arañazos sobre la pintura.  Se toma en este paño o el algodón industrial la cantidad necesaria para aplicar por partes del vehículo (capó, puertas, techo,  tapa de baúl,  costados) siempre cuidando que la cera no toco partes opacas o piezas plásticas que pueden quedar manchadas por la acción de los componentes de la cera.  Una vez se aplica en una de estas partes se deja secar de acuerdo con el tiempo recomendado por el fabricante,  que puede ir desde unos segundos hasta un par de minutos.  Por lo general una pequeña capa blanquecina sobre la lamina en la que aplicó la cera es la señal de que ya se puede iniciar el proceso para retirar el exceso y permitir que logre el brillo y la protección que se busca sobre la pintura del carro.

Para esto se debe usar otro paño de microfibra o cualquier otra fibra que no genere abrasión totalmente seca y limpia,  por supuesto.  Se realizan movimientos circulares con una presión media para quitar el exceso y comenzar a generar el efecto de protección y pulimiento estético  que aviva y resalta la tonalidad del vehículo.

Con una buena práctica de aplicación de la cera,  acompañada de un correcto lavado periódico del carro,  se puede garantizar la protección,  la vida útil y apariencia de nuevo de la pintura por un prologando período de tiempo.

CUIDADOS A LA PINTURA DE SU VEHICULO.

imagen: https://www.klipartz.com/

La actual tecnología en pintura automotriz permite a los fabricantes de estos recubrimientos ofrecer una garantía que puede llegar hasta los 10 años, conservando sus condiciones de brillo, tonalidad y protección.

Pero esto no implica que la pintura del carro no deba ser sujeto de una serie de cuidados y mantenimientos preventivos que, precisamente, permitan que la misma pueda ofrecer las condiciones estéticas y de protección que sus fabricantes han desarrollado.

La pintura, como pocos elementos del vehículo, está expuesta a la acción de los elementos de la naturaleza, y por eso es necesario desarrollar una serie de prácticas de cuidado básico que eviten su deterioro prematuro, y no afecte su función de embellecimiento y protección de la estructura del automotor.

De acuerdo con los técnicos de Cesvi Colombia y su publicación Autocrash, es posible identificar 4 tipos de daños que afectan la pintura automotriz, de acuerdo con su origen:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas. se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

Por eso, con el fin de evitar este tipo de daños sobre la pintura del carro, o minimizar en lo posible su efecto perjudicial, desde Autotest ofrecemos algunas recomendaciones para preservar las características del recubrimiento durante la mayor parte posible de tiempo, antes de tener que realizar, por vida útil, una intervención mayor.

  1. Bajo techo: procure siempre que vaya a estacionar su vehículo, bien sea en la residencia, en el sitio de trabajo, o en un lugar que visita de manera temporal; hacerlo en un estacionamiento cubierto. Esto para evitar que los rayos UV, el polvo, lluvia ácida, entre otros elementos, actúen sobre la pintura generando un paulatino deterioro que se puede reflejar en la pérdida de brillo inicialmente y más adelante en situaciones como el acraquelamiento de la misma
  • Árboles, a metros: si no puede estacionar el vehículo en un parqueadero cubierto, y debe hacerlo en exterior, no lo haga bajo un árbol, aunque la posibilidad de sombra sea tentadora. Los arboles exudan sustancias como resinas que caen al piso, y si su carro está bajo él recibirá estas sustancias que pueden pegarse de manera fuerte a la pintura y con el paso del tiempo “se comen” la pintura y penetran hasta la lamina del vehículo

También la presencia de pájaros o insectos que se encuentran en y alrededor de estas especies vegetales lleva a que parte de sus excrementos puedan caer sobre el vehículo y la composición química de estos por lo general es fuertemente ácida y corroe la pintura si no se elimina de manera rápida.

Si se detecta a tiempo esta situación, es posible que con un lavado pueda eliminarse, pero si ha pasado ya un tiempo, debe hacerse una intervención con productos especializados para eliminar estas resinas

  • Lavado: Lavar el carro, por lo menos una vez al mes, es una práctica importante para preservar la pintura en buen estado. El lavado remueve el polvo, el barro, la tierra, y las sustancias acumuladas recibe la superficie del auto en su diario rodar. Este lavado debe llevarse a cabo con los productos y elementos adecuados (champú especial, paños de microfibra, ceras) Algunos expertos recomiendan que, a menos que sea absolutamente necesario, no se haga el lavado en los denominados auto lavados porque estas máquinas pueden acumular polvo, piedras pequeñas y otros elementos de otros autos que terminan afectando la pintura del vehículo. Se debe hacer en lavaderos reconocidos y con agua corriente, y que cuenten con una disposición adecuada de los residuos de la operación de limpieza de los autos.
  • Protección con cera: además del lavado frecuente, también es necesario aplicar cada dos o tres meses cera, bien sea natural o sintética, para la protección de la pintura. Estos productos permiten repeler el agua y los elementos externos que atacan la pintura. Una vez se lava el carro, la cera permite que la pintura conserve el tono y el brillo característicos.
  • Polichado: también conocido por algunos como el porcelanizado, es el proceso, casi siempre desarrollado por expertos en este tema, que con el uso de productos abrasivos especializados y pulidora. Su objetivo es eliminar una muy fina capa del barniz con el fin de corregir defectos como rayones, abrasiones y otros defectos que pueda tener la pintura.  Tiene un efecto contraproducente pues a eliminar pintura, estamos restando vida útil y protección a la capa de pintura original.

Cuando usted quiera comprar o vender un carro usado y necesite saber si sobre la pintura se ha hecho algún trabajo posterior y la calidad del mismo, nuestra inspección especializada puede determinar cuál es el estado de la pintura de ese vehículo, si se han dado procesos de repintado y que tan profesional o no ha sido la intervención para conservar las características de fábrica.

Cuidados preventivos para la pintura del carro

La actual tecnología en pintura automotriz permite a los fabricantes de estos recubrimientos ofrecer una garantía que puede llegar hasta los 10 años, conservando sus condiciones de brillo, tonalidad y protección.

Pero esto no implica que la pintura del carro no deba ser sujeto de una serie de cuidados y mantenimientos preventivos que, precisamente, permitan que la misma pueda ofrecer las condiciones estéticas y de protección que sus fabricantes han desarrollado.

La pintura, como pocos elementos del vehículo, está expuesta a la acción de los elementos de la naturaleza, y por eso es necesario desarrollar una serie de prácticas de cuidado básico que eviten su deterioro prematuro, y no afecte su función de embellecimiento y protección de la estructura del automotor.

De acuerdo con los técnicos de Cesvi Colombia y su publicación Autocrash, es posible identificar 4 tipos de daños que afectan la pintura automotriz, de acuerdo con su origen:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas. se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

Por eso, con el fin de evitar este tipo de daños sobre la pintura del carro, o minimizar en lo posible su efecto perjudicial, desde Autotest ofrecemos algunas recomendaciones para preservar las características del recubrimiento durante la mayor parte posible de tiempo, antes de tener que realizar, por vida útil, una intervención mayor.

  1. Bajo techo: procure siempre que vaya a estacionar su vehículo, bien sea en la residencia, en el sitio de trabajo, o en un lugar que visita de manera temporal; hacerlo en un estacionamiento cubierto. Esto para evitar que los rayos UV, el polvo, lluvia ácida, entre otros elementos, actúen sobre la pintura generando un paulatino deterioro que se puede reflejar en la pérdida de brillo inicialmente y más adelante en situaciones como el acraquelamiento de la misma
  • Árboles, a metros: si no puede estacionar el vehículo en un parqueadero cubierto, y debe hacerlo en exterior, no lo haga bajo un árbol, aunque la posibilidad de sombra sea tentadora. Los arboles exudan sustancias como resinas que caen al piso, y si su carro está bajo él recibirá estas sustancias que pueden pegarse de manera fuerte a la pintura y con el paso del tiempo “se comen” la pintura y penetran hasta la lamina del vehículo

También la presencia de pájaros o insectos que se encuentran en y alrededor de estas especies vegetales lleva a que parte de sus excrementos puedan caer sobre el vehículo y la composición química de estos por lo general es fuertemente ácida y corroe la pintura si no se elimina de manera rápida.

Si se detecta a tiempo esta situación, es posible que con un lavado pueda eliminarse, pero si ha pasado ya un tiempo, debe hacerse una intervención con productos especializados para eliminar estas resinas

  • Lavado: Lavar el carro, por lo menos una vez al mes, es una práctica importante para preservar la pintura en buen estado. El lavado remueve el polvo, el barro, la tierra, y las sustancias acumuladas recibe la superficie del auto en su diario rodar. Este lavado debe llevarse a cabo con los productos y elementos adecuados (champú especial, paños de microfibra, ceras) Algunos expertos recomiendan que, a menos que sea absolutamente necesario, no se haga el lavado en los denominados auto lavados porque estas máquinas pueden acumular polvo, piedras pequeñas y otros elementos de otros autos que terminan afectando la pintura del vehículo. Se debe hacer en lavaderos reconocidos y con agua corriente, y que cuenten con una disposición adecuada de los residuos de la operación de limpieza de los autos.
  • Protección con cera: además del lavado frecuente, también es necesario aplicar cada dos o tres meses cera, bien sea natural o sintética, para la protección de la pintura. Estos productos permiten repeler el agua y los elementos externos que atacan la pintura. Una vez se lava el carro, la cera permite que la pintura conserve el tono y el brillo característicos.
  • Polichado: también conocido por algunos como el porcelanizado, es el proceso, casi siempre desarrollado por expertos en este tema, que con el uso de productos abrasivos especializados y pulidora. Su objetivo es eliminar una muy fina capa del barniz con el fin de corregir defectos como rayones, abrasiones y otros defectos que pueda tener la pintura.  Tiene un efecto contraproducente pues a eliminar pintura, estamos restando vida útil y protección a la capa de pintura original.

Cuando usted quiera comprar o vender un carro usado y necesite saber si sobre la pintura se ha hecho algún trabajo posterior y la calidad del mismo, nuestra inspección especializada puede determinar cuál es el estado de la pintura de ese vehículo, si se han dado procesos de repintado y que tan profesional o no ha sido la intervención para conservar las características de fábrica.

RELACION PESO POTENCIA.

¿Qué es la Relación Peso/Potencia?

La ficha técnica es un documento fundamental para conocer y entender las características del carro que se quiere comprar y, saber con base en los datos que allí figuran, si ese vehículo es el indicado para solventar las necesidades de movilización que el potencial comprador quiere resolver.

Datos explícitos que aparecen en ella como potencia, torque, tipo de transmisión, medidas y pesos, tipo de combustible, son importante conocerlas y entenderlas para tomar la mejor decisión.

Entre todos los datos que entrega la ficha técnica es posible también construir otros que, si bien no están explícitos, se extraen entre aquellos que la ficha nos muestra. Uno de ellos es la Relación Peso/Potencia.

¿En qué consiste este indicador? La Relación Peso/Potencia permite conocer el rendimiento de un motor relacionado con la carroceria donde esta montado, la capacidad de aceleración que podrá tener, la habilidad con que podria tomar ascenso o pendiente y o la capacidad para transportar carga.

Este indicador se obtiene de dos datos que siempre aparecen en las fichas técnicas, la potencia del vehículo y su peso. Sobre este último valor es preciso aclarar que se pueden tomar dos cifras de peso. Una que hace referencia al peso vacío del vehículo y la otra contabiliza el peso con tanque lleno y conductor.

Para determinar la RPP en el carro entonces se toma la cifra del peso (ya sea en vacío, o con gasolina y el peso del conductor) y se divide por la potencia  declarada en la ficha técnica. La cifra que da como resultado es el valor aproximado de kilogramos que debe desplazar cada caballo de potencia del automotor.

Una relación de peso potencia que esté  por debajo de los 10 kilos por caballo es una cifra positiva en cuanto a las prestaciones que se pueden esperar del vehículo. Cifras superiores indican que requerirá mucho esfuerzo del motoro y la masa a mover es muy pesada como para lograr un rendimiento y comportamiento óptimo del vehiculo en la vía.

Con el fin de comprender más esta relación, tomemos como ejemplo los tres vehículos más vendidos en Colombia durante el mes de mayo:

MarcaModeloVersiónPeso (kg)Potencia (hp)Relación P/P
RenaultDusterZen 1.61.763 (en orden de marcha)11415.4
RenaultKwidLife 1.01.163 (en orden de marcha)6617,6
MazdaCX30Prime MT1.386 (vacío)1539.0
Algunos ejemplos.

Al llevar ese carro que quiere vender o comprar para una inspección en Autotest, nuestros técnicos están en capacidad de explicarle con detalle si el vehiculo que desea comprar se ajusta a sus reales necesidades de uso.

EL ACEITE DEL MOTOR.

imagen:https://www.klipartz.com/

Son varios los fluidos y líquidos que requiere un automotor para su correcto funcionamiento. Pero,  quizá el más importante y del que parte todo el complejo sistema de operación del carro es el aceite.

El auto puede tener gasolina, tener su líquido de frenos en en los niveles y condiciones adecuadas, el refrigerante en estado óptimo, sin problemas el aceite de caja; pero si el aceite de motor no está en sus condiciones ideales o en los niveles adecuados el riesgo de un daño catastrófico para el carro es inminente.

El aceite cumple la función básica de lubricar las piezas móviles del motor,  generando una película entre ellas que evita que el contacto directo de metal con metal por el movimiento que se da al interior del propulsor, deteriore estas piezas. Para esto es importante su viscosidad o la propiedad de mantener su capacidad de fluidez a diferentes presiones y temperaturas. Esta fluidez viene en una escala llamada SAE,  que entre mas alta, mas viscoso, es decir menos fluido.

Pero también cumple otras importantes funciones gracias a los aditivos que los fabricantes agregan a sus fórmulas. Una función detergente para limpiar el motor de cualquier suciedad, generalmente carbon, proveniente de la combustión, que pueda dañarlo.  Una función antioxidante para neutralizar las sustancias acidas que generan la combustion y el azufre presente en el combustible. Igualmente un aditivo para evitar la sedimentación de lodo y carbón. Y un aditivo antiespumante que previene la formación de espumas que dificultarían el efecto lubricante del aceite.

En un principio la industria de lubricantes para vehículos desarrolló los aceites monógrados que tenían un único grado de viscosidad. Pero con los avances y la necesidad de fabricar motores cada vez más eficientes, más económicos,  con mejor desempeño y capacidad de caballos de potencia y torque, fue necesario el desarrollo y formulación también de aceites más avanzados y versátiles. Es así como se habla hoy día de los lubricantes multígrados. Estos últimos recomendables ya que adaptan su viscosidad a diferentes temperaturas de operación ambiental.  No aumentan su viscosidad cuando la temperatura es baja y es necesario que en el arranque el aceite pueda llegar a las diferentes partes del motor rápidamente para lubricarlas de manera correcta. Ni tampoco en altas temperaturas disminuyen su viscosidad para así conservar sus propiedades lubricantes.

También en la forma de producción del lubricante se pueden obtener dos tipos de aceites,  minerales o sintéticos.  Los primeros provienen directamente de las etapas del proceso de destilación del petróleo.  Por su parte los lubricantes sintéticos se obtienen a partir de una serie de procesos químicos en laboratorio que modifican la estructura molecular del hidrocarburo utilizado como materia prima para su producción, obteniendo aceites de gran rendimiento y con mayores protecciones para el motor.

¿Qué aceite usar?

 Lo mejor es seguir la recomendación que el fabricante hace ya que es el quien conoce las características y necesidades de operación del motor de sus autos. Incluso, algunos aceites que los fabricantes utilizan, fueron expresamente desarrollados para ello para proteger correctamente sus motores, dadas sus alta especificaciones o rigurosas condiciones de operación. Igualmente el cambio debe hacerse en los tiempos o kilometrajes que el fabricante señala,  además para no arriesgarse a perder la garantía por no cumplir con este período recomendado.

Por ultimo, el igual cuidado que ponemos en el uso y selección del aceite, debe seguirse con los filtros utilizados.   Nada nos ganamos con usar un buen aceite, si no estamos logrando retirar de èl todo el material dañino que este retira de todos los rincones del motor y que de no hacerlo, lo desgastarían prematuramente, o se depositarían nuevamente evitando una  correcta lubricación.