Comprar un carro da derechos, pero también exige deberes

Al comprar un vehículo automotor su propietario espera siempre tener la tranquilidad de recibir no solo el producto por el que pagó una importante cantidad de dinero y que le permita satisfacer su necesidad personal, familiar, o de trabajo. También espera que en los casos en los que se presente alguna inconformidad con el bien recibido o con su funcionamiento y desempeño, pueda acudir al proveedor del bien para resolver las inquietudes y/o adelantar los procesos preventivos y  correctivos necesarios que le permitan poder seguir disfrutando o utilizando como una importante herramienta de trabajo el carro que adquirió.

Al decidir su compra y pactar un mecanismo de pago por el vehículo, este nuevo propietario también se hace beneficiario de una serie de derechos que le permiten recibir la información necesaria para la compra, tener el bien que solicitó acceder, a los servicios de posventa de manera ágil y confiable, y también contar con mecanismos y canales para interponer sus inconformidades.

Pero así como en la compra adquiere unos derechos, también, al protocolizar la transacción, el nuevo propietario se hace responsable por unos deberes en el uso y operación del vehículo. Y si llega a incumplir uno o varios de ellos pone en riesgo la garantía sobre su automotor y la posibilidad de recibir la atención posventa idónea por parte de la marca proveedora.

Aquí en esta nota de Autotest queremos señalar cuales son esos derechos y también esos deberes que de acuerdo con la legislación en Colombia, regulados por la Superintendencia de Industria y Comercio, pueden exigir y deben cumplir los propietarios de vehículos.

Derechos del comprador de vehículo automotor

  1. A tener una variedad de opciones para realizar una libre escogencia de los productos, conociendo sus características, precios y condiciones de garantía.
  2. A recibir información veraz y suficiente sobre los productos y servicios que desea adquirir.
  3. A obtener productos seguros y confiables.
  4. A que los fabricantes, ensambladores y comercializadores de vehículos, de partes, de accesorios y de repuestos, obren de buena fe.
  5. A recibir con la compra de cada vehículo un Certificado de Garantía y su correspondiente factura.
  6. A recibir con cada producto (repuesto, parte o accesorio o servicio) una factura y las condiciones de garantía.
  7. A recibir información sobre las características de las garantías de vehículos y repuestos, sobre sus derechos y las formas de hacerlos efectivos en el sector automotor.
  8. A contar con mecanismos sencillos y ágiles para reclamar por los defectos de calidad de los productos o servicios que adquieran.
  9. A presentar sus peticiones, quejas o reclamos (PQR) ante el punto de venta del bien o del servicio que adquiera o pretenda adquirir y a recibir una respuesta a sus PQR.
  10. A acudir ante las autoridades para obtener la protección de sus derechos.

Deberes del comprador de vehículo automotor

  1. Informarse sobre las características, especificaciones y precio de los bienes y servicios ofrecidos y de las condiciones de contratación.
  2. Informarse sobre las garantías que amparan los bienes, sobre el servicio técnico y sus condiciones.
  3. Informarse y poner en práctica las recomendaciones del fabricante sobre el uso adecuado que debe darse a cada tipo de vehículo.
  4. Conocer el impacto que tiene sobre la garantía el desconocimiento de las recomendaciones del productor.
  5. Celebrar las transacciones de bienes y servicios del sector automotor dentro del comercio legalmente establecido.
  6. Conocer la forma adecuada de reclamar la garantía.
  7. Permitir al taller hacer las intervenciones necesarias para que el vehículo quede en adecuadas condiciones de funcionamiento, dentro de los tiempos establecidos e informados, utilizando siempre repuestos originales.
  8. Realizar las acciones y actividades que le corresponden como propietario del vehículo.

Cabe recordar que en materia de protección de los derechos del consumidor la garantía es el mecanismo idóneo con el que el propietario del vehículo puede establecer una reclamación por problemas de funcionamiento de su automotor,  atribuidos a fallas en la fabricación o ensamble del auto. Esta garantía está fundamentada en la Ley 1480 de 2011 o Estatuto del Consumidor y que se define como la “obligación temporal, solidaria a cargo del productor y el proveedor, de responder por el buen estado del producto y la conformidad del mismo con las condiciones de idoneidad, calidad y seguridad legalmente exigibles o las ofrecidas. La garantía legal no tendrá contraprestación adicional al precio del producto”.

Pero esta garantía puede ser objetada en casos en los que el propietario del vehículo haya incumplido alguno de sus deberes, especialmente los relacionados con el uso adecuado del automotor, las revisiones en tiempo recomendadas por el fabricante, o la ejecución de modificaciones no recomendadas o no realizadas de manera idónea por el representante autorizado de la marca.

Así que para poder exigir sus derechos, el propietario automotor también debe ser responsable y consecuente con el cumplimiento de sus deberes al adquirir el carro.

Conocimiento básico de la operación de la caja automática.

Aunque no existe una estadística que establezca los porcentajes de venta entre vehículos con cajas mecánicas y autos con cajas automáticas, sí se puede evidenciar en las ofertas de las marcas una presencia cada vez más relevante de opciones de modelos o versiones de modelos con este tipo de sistema de marchas.

La evolución de este mecanismo ha permitido que muchos compradores consideren el carro automático con una opción viable. De un lado está la comodidad que ofrecen al conductor,  que obvia el tener que estar coordinando la gestión de un pedal para el embrague, otro para el freno y un tercero de aceleración, y encontrar un vehículo que puede controlar con tan solo dos pedales y usando solo la pierna derecha. También el desarrollo tecnológico de este sistema ha evolucionado y permite un comportamiento dinámico y eficiente del vehículo en rutas con las características geográficas que deben enfrentar los carros en Colombia

Con el avance en la incorporación de tecnología informática en los autos estas cajas se han vuelto mucho más eficientes. Los diferentes sensores incorporados en los motores dan lecturas de aceleración, revoluciones del motor, estado o situación del terreno sobre el que se transita, peso que lleva el vehículo, entre otros factores, y gestiona esa información para entregar la mejor relación de marcha en un momento determinado de la conducción.

Manejar un carro que está equipado con caja automática puede ser más sencillo, y solo requiere que su propietario se adapte a algunas particularidades y procedimientos para disfrutar tanto en el tráfico urbano como en la carretera las bondades de este mecanismo.

Los vehículos con caja automática tienen una palanca selectora, sí, como en las cajas mecánicas, pero esta palanca tiene unas funciones y unos indicadores específicos que hacen que no sea necesario estarla manipulando en cada momento del manejo. En el conjunto que compone el mecanismo de caja automática el conductor encontrará unas letras: P N D y R, en las que, según la necesidad de cada momento, debe posicionar la palanca.

P (Parking): es la posición en la que el carro tiene bloqueadas los engranajes para evitar que las ruedas se muevan Es la posición en la que se posiciona la palanca cuando el vehículo está estacionado.

 N (Neutro): en esta posición se puede ubicar la palanca selectora cuando deba detenerse por algunos segundos durante el recorrido (no para detenciones largas) Evitará así sobrecargar el sistema y los engranes si mantiene la selección en D y solo con el pedal de freno accionado.

 D (Drive): es la posición en la que el carro está en movimiento y el sistema automáticamente va buscando la mejor relación para lograr la marcha adecuada en cada momento del recorrido. Solo basta oprimir el pedal de aceleración para alcanzar la velocidad deseada y automáticamente, valga decir, el mecanismo de marchas encontrará la relación precisa.

 R (Reversa): al activarse esta posición los engranes quedan seleccionados para que el vehículo pueda moverse en dirección opuesta a la marcha normal.

También en algunos vehículos se pueden encontrar además de estas letras los números 1 y 2. En el primero al posicionar la palanca selectora el vehículo queda enganchado en la primera marcha (útil en ascensos pronunciados y velocidad lenta o al enfrentar un descenso para evitar sobrecalentar los frenos por uso excesivo). Al llevar la palanca al número 2 los cambios se moverán entre primera y segunda marcha (también en ascensos o cuando se requiere hacer un sobrepaso e igualmente para descender). En otras configuraciones pueden no encontrarse estos indicadores numéricos pero sí una letra L que simboliza que la transmisión está en una relación baja de marcha.

 Y aunque las cajas automáticas cada vez ganan más adeptos no siempre un conductor quiere dejar toda la gestión de selección de las marchas a los mecanismos electrónicos del vehículo. A veces quiere sentir un poco de esa sensación de cambiar de marcha y controlar más el ritmo de la conducción

Por eso, algunos sistemas de transmisión automáticos tienen un mecanismo que podríamos llamar de manejo semi manual y que por lo general se activa con la palanca en posición D y dándole un leve movimiento a la izquierda cambia a un sistema en el que el conductor puede seleccionar las marchas. En estas cajas, cuando se lleva esa palanca a la izquierda se encuentran en el clúster dos símbolos un más (+) y un menos (-), y con un ligero movimiento arriba o abajo el conductor puede aumentar las relaciones o rebajarlas como si condujera un carro mecánico pero con movimientos muy suaves y una gestión menos agotadora y estresante.

Un sistema de transmisión automática que poco a poco se posiciona en los vehículos actuales es el conocido como CVT, que viene del nombre en inglés Continously Variable Transmission (Transmisión Continuamente Variable).
En este sistema, en lugar de contar con ruedas dentadas de diversos tamaños que se acoplan y desacoplan, tanto el eje de entrada que recibe el giro del motor, como el eje de salida que transmite el giro a las ruedas tienen un par de poleas unidas entre si por una cadena o una correa fabricada en material metálico de alta resistencia.
El cambio de marchas en este tipo de sistema se logra a través del cambio en el diámetro de las poleas. Para ello cada polea está divida en dos partes sobre su eje respectivo y se aleja o se acercan de acuerdo con la necesidad de la conducción que van leyendo los sensores del vehículo.
Cuando la polea del eje de entrada se aleja y la polea del eje de salida se acerca, el vehículo avanza en un régimen de marcha de fuerza, por ejemplo cuando está en un tramo de ascenso. Si por el contrario, la polea del eje de entrada se acerca y la polea del eje de salida está más alejada sobre su eje, el carro avanza en un cambio de velocidad.
Este sistema hace que las transiciones entre marchas sean mucho más suaves.

Cuidados al cambiar los rines, y al hacerles limpieza.

Los rines como parte integral del conjunto con los neumáticos (llantas) son unos de los elementos que mayor exposición a elementos exógenos tiene el carro. En su diario rodar están expuestos al polvo, el pantano, los componentes de la mezcla que forma el pavimento, agua sucia, basuras. Y también quedan expuestos a maniobras que pueden afectar su condición estructural y a rodar en condiciones de la vía como baches, desniveles o huecos de gran dimensión que también pueden afectar su estado y forma.

De igual manera, muchos propietarios de vehículos por una consideración estética y de apariencia exterior de su carro, optan por cambiar los rines con los que sale el auto de fábrica por otros de características diferentes. No es malo, pero debe hacerse bajo parámetros del fabricante.

Aquí, en Autotest, algunas recomendaciones tanto en el cuidado y mantenimiento estético de los rines o aros, como de las consideraciones necesarias cuando se quieren cambiar.

Los rines se fabrican en diferentes materiales dependiendo del tipo de vehículo y el segmento en el que se comercialice. Estos materiales le dan mayor o menor resistencia (siempre teniendo en cuenta, por su puesto, parámetros de seguridad en la conducción) y también un peso más o menos ligero. Y con estos diferentes materiales y estructuras se encuentran tanto como equipamiento original o en el mercado de reposición o cambio.

Rines en acero: que son los más económicos y se ofrecen en los vehículos de las gamas de entrada y sus versiones básicas. Tienen una alta resistencia

Rines en aluminio: son rines ligeros. Con ellos es necesario tener algunas precauciones, porque su resistencia a los impactos, como un andenazo, o las vías en mal estado, no es tan alta como en los rines de acero.

Rines en aleación: fabricados a partir de una mezcla de componentes metálicos. Ofrecen una buena resistencia estructural

Rines en magnesio: de gran ligereza y también una buena resistencia. Presentes en autos de alta gama y prestaciones de alto desempeño.

Como lo señalamos al inicio de esta nota a muchos propietarios les gusta darle un toque diferente a sus carros nuevos o usados cambiando sus rines. Para poder tener tranquilidad en hacer un cambio que no ponga en riesgo la seguridad de los ocupantes o la integridad de la estructura del vehículo, es importante que al cambiar los rines continúe manteniendo las medidas expresadas por el fabricante del auto en su manual de propietario. En caso de no entender muy bien la relación entre las medidas de rin y llantas es fundamental una asesoría experta que puede indicarle cuál es la combinación adecuada para tener un rin y neumáticos que sean atractivos a su gusto y a su vez seguros, funcionales y no hagan que el carro pierda prestaciones o sea menos eficiente en su consumo y emisiones.

Limpieza

La exposición de los rines a los elementos y su contacto con el terreno por el que se transita obligan realizar un mantenimiento preventivo y estético con alguna frecuencia. Para ello tenga en cuenta

Agua y un jabón suave o shampú: (no detergente abrasivo) son los dos elementos fundamentales para una limpieza de los rines. Los puede acompañar con un producto quitamanchas y cera para darles una protección posterior que pueda repeler la humedad y muchos de los contaminantes que entran en contacto con la pieza.

Los rines deben limpiarse con cepillos de cerdas suaves: (varios tamaños para que pueda llegar a algunos espacios pequeños y de difícil acceso) un paño de microfibra solo para esta función, este paño no debe usarse en otras partes del auto porque puede tener elementos abrasivos que ocasionen rayones en la lámina.

No limpie o lave los rines cuando aún estén calientes: porque la alta temperatura puede hacer que el jabón o shampú especial que use en su limpieza se seque demasiado rápido y se formen manchas al contacto con el metal o la aleación que conforma la estructura del aro.

UNA LLANTA PARA CADA TERRENO.

Cuando se compra un carro nuevo su propietario generalmente no se preocupa por las llantas o neumáticos con los que está equipado su automotor.  Esta inquietud viene solo unos meses después,  cuando debe realizar el primer cambio de llantas,  o también es un tema que se convierte en un factor de decisión importante cuando un comprador quiere adquirir un vehículo usado y entre sus inquietudes figura la necesidad de cambiar las llantas.

Y entonces surge la pregunta: ¿con todas las llantas puedo rodar por cualquier tipo de terreno sin problemas? La respuesta es no.  No todas las llantas son iguales ni todas sirven para montar en cualquier tipo de vehículo. Las llantas están diferenciadas por sus medidas, por su tipo de construcción,  por el labrado que tienen,  y también- y es el tema de este artículo- por el tipo de terreno para el que están desarrolladas y que se puede identificar en su diseño.

No es lo mismo una llanta para un tránsito urbano, que la elección de un neumático para terrenos más accidentados e irregulares.  Por eso al momento de elegir el nuevo tendido de llantas para el vehículo se debe tener en cuenta una consideración en torno del terreno sobre el cual rodará el vehículo.

Es así como los fabricantes de llantas han desarrollado tres tipos básicos de compuestos para tres diferentes clases de llantas.  Cada uno de estos compuestos es la base para llantas que son usadas para el tráfico urbano sobre vías asfaltadas, para llantas que van a rodar en un terreno combinado, es decir en algún momento vías de asfalto y en otras oportunidades sobre terreno destapado.  Y están las llantas que son de uso exclusivo para el terreno destapado y las zonas quebradas de la geografía.

Estas son las clases de llantas, según el tipo de terreno que rodarán:

Llantas H/T o Highway Terrain: el primer tipo de llanta y quizá la más común porque también es la que abarca el mayor tipo de vehículos en el mundo. Estas son llantas que están diseñadas y construidas con compuestos para rodar por terrenos asfaltados tanto en zona urbana como rural

Un alto nivel de adhesión y diseño del labrado que le permite evacuar de manera rápida el agua cuando el tránsito se hace en condiciones de lluvia o debe cruzar sobre espejos de agua en la vía. Con su diseño de labrado poco agresivo una ventaja es una rodadura silenciosa y cómoda. También son llantas para rodar a una alta velocidad

Llantas A/T All Terrain: este tipo de llantas están pensadas desde su diseño y fabricación para suplir las necesidades de propietarios de vehículos que tienen que rodar tanto en terrenos asfaltados y con pocas irregularidades como por zonas de vías sin asfalto.

Estas llantas tienen un diseño un poco más agresivo, con tacos más altos que los que se encuentran en las llantas H/T.  Este diseño le permite un mayor agarre especialmente en esas zonas destapadas con presencia de barro, de arena, piedras sueltas, entre otros elementos.

Por su diseño ofrece un poco más de ruido durante el tránsito y también es un poco menos cómodo en su andar por esos tacos más altos que transmiten un poco más de movimiento al interior del habitáculo del automotor.

De acuerdo con los fabricantes de este tipo de llantas su uso se estima un poco más para los terrenos en asfalto (un 60%) y un porcentaje de uso un poco menor (40%) para transitar sobre superficies sin asfalto.

Llantas M/T o Mud Terrain: esta es la clase de llanta que se debe utilizar cuando se necesita equipar un carro que preferentemente va a rodar sobre terreno destapado  caminos de barro y tierra,  debe cruzar cuerpos de agua o enfrentar zonas con presencia de piedra suelta y rocas.

Estas llantas se pueden identificar a simple vista porque tienen un diseño y una construcción robusta de tacos anchos y altos.  El labrado profundo y la separación entre los tacos permiten que la tierra el barro que se acumulan se pueda evacuar de manera rápida y lograr la adhesión requerida de los neumáticos al terreno. A diferencia de las llantas tradicionales, las llantas M/T no están diseñadas para conducción a alta velocidad y tampoco para un manejo continuado sobre el piso asfaltado.   Por su configuración el tránsito sobre asfalto puede ser incómodo para los ocupantes del vehículo y su agarre en ese tipo de superficie no es ideal.

Motores en Línea o en V, ¿que son?

Cuando hablamos del motor (en este caso motores de combustión interna) de inmediato se piensa en la parte del vehículo que es su corazón, el componente que da vida y anima el movimiento del automotor. Una pieza que está conformada por una serie de partes y componentes que, al funcionar de manera sincronizada, permiten convertir la energía calórica producida por la combustión que proporciona la mezcla de aire y combustible, en energía mecánica  para darle movimiento al carro.

Y al leer la ficha técnica de un vehículo se encuentra una descripción de la configuración o tipo de diseño que los ingenieros le dieron al bloque de motor, y ahí se puede encontrar si se trata de motor en línea, o motor en V, como los más comunes, o una tipología especial como el motor rotativo, por ejemplo.

En el desarrollo de la ingeniería automotriz y la ingeniería mecánica en los más de 100 años que tiene de vida el invento del carro con su motor de combustión, son muchos los desarrollos y diseños que se han generado para hacer de esta pieza central del vehículo un elemento cada vez más eficiente.

Los motores se pueden clasificar de varias maneras. En este artículo hacemos referencia a algunas de ellas. Así se pueden encontrar.

Cilindros en línea: son aquellos motores en los que se sitúan los cilindros uno detrás de otro. Su posición en el habitáculo del motor puede ser longitudinal o transversal. Con esta configuración se pueden encontrar vehículos desde 3 cilindros en línea hasta 6 cilindros en línea como las configuraciones más comunes bajo esta arquitectura.

Cilindros en V: en esta presentación los cilindros están dispuestos en un diseño que forma una V y pueden tener diferentes ángulos de inclinación. Estos motores son identificables especialmente en carros que tienen un alto nivel de prestaciones, autos deportivos. Con esta disposición es posible ubicar en el habitáculo del motor máquinas desde 6, 8, 10 o incluso 12 cilindros (V6, V8, V10, V12). Para los diseñadores y constructores automotrices este tipo de configuración ofrece ventajas en cuanto a la posibilidad de hacer bloques más compactos y aprovechar mejor el espacio del vano motor y disponer así el mayor número de cilindros de acuerdo con el objetivo del rendimiento y el comportamiento dinámico del automotor, incluso también muy útil ese aprovechamiento del espacio para el momento de una intervención mecánica.

Motor Boxer: o también conocido como motor de cilindros opuestos. La posición de sus pistones forma un ángulo de 180 grados. O de manera más gráfica, están colocados en una posición horizontal, cada cabeza de pistón mirando hacía uno de los lados , y . Con este diseño los fabricantes de vehículos obtienen el beneficio de un bajo centro de gravedad del automotor y una mayor estabilidad en los momentos de conducción.

Rotativo: es un tipo de configuración especial que solo se ha usado en algunos modelos y quizá los más conocidos han sido utilizados por Mazda. En este motor en la cámara de combustión no existe un pistón sino un rotor que gira de manera constante. Este rotor tiene sus vértices en contacto con el estator o cavidad que hace las veces de cámara de combustión. Así, gracias a ese giro constante siempre tendrá tres compartimientos estáncos que van a estar cada uno en una de las fases del proceso de combustión (admisión, combustión o expulsión de gases) El giro transmite la fuerza de su movimiento a un cigüeñal  con un centro único alrededor del cual gira 

Aunque está formado por un menor número de piezas móviles y también evita fuertes vibraciones en su operación, tiene el problema de generación de emisiones altas, especialmente para los parámetros actuales en los que la preservación del medio ambiente es crucial en la industria automotriz. No es un motor para nada común.

Gasolina o diésel

También los motores se pueden clasificar de acuerdo con el combustible que usan.

Así se encuentran entonces los motores a gasolina que utilizan este hidrocarburo, que al mezclarse en el cilindro con el aire y tras un proceso de compresión por el pistón, se enciende mediante la chispa producida por la bujía, que provoca la explosión de la mezcla y genera el movimiento del pistón en carrera descendente para transmitir esta fuerza del movimiento al cigüeñal y de allí a las ruedas para que el carro tenga desplazamiento.

También puede tratarse de un motor que funciona con diésel. Este combustible, a diferencia de la gasolina, no se enciende mediante una chispa que salta de la bujía a la mezcla de aire y combustible. Con el diésel la combustión o encendido de la mezcla se logra mediante un mayor nivel de presión sobre la mezcla al interior de la cámara de combustión por eso las relaciones de compresión son mayores en este tipo de motor (relaciones de comprensión superiores a 10:1). Son motores que tienen un mayor par que los motores a gasolina y pueden ser más eficientes, pero también pueden generar mayor nivel de emisiones.

Y llegó el turbo

En los últimos años se ha vuelto más popular el uso del turbo en los motores con el fin de lograr mayor nivel de prestaciones en máquinas cada vez más pequeñas en cuanto a su cilindrada.

De manera básica un motor turboalimentado lo que hace es recibir no solo el aire a la presión del ambiente si no que tiene una ayuda adicional con el turbocargador, que inyecta mayor cantidad de aire a una presión forzada mecánicamente, lo que permite al motor quemar más combustible al tener mayor presencia de oxigeno y así puede generar una mayor potencia y tener un mejor desempeño a menores revoluciones.

Con un motor turbocargado es posible que vehículos con cilindradas desde 1.0 a 1.5 litros, por ejemplo, obtengan prestaciones de autos atmosféricos de 2.0 litros o un poco más.