FALTA DE REFRIGERANTE.

Nos escribe Pedro Jaramillo y nos pregunta la razón por la cual su vehículo desde hace unos días viene presentando un raro síntoma en la aguja indicadora de temperatura del refrigerante. Nos dice que la aguja cuando el vehículo alcanza la temperatura normal de operación comienza a oscilar indicando recalentamiento y rápidamente vuelve y desciende a la zona de normal. Cuenta que revisó y ve el nivel de refrigerante en el recipiente normal y los ventiladores están encendidos.

Este es un síntoma muy conocido de falta de refrigerante en el sistema. Lo curioso es que al mirar el frasco de expansión (tarro auxiliar) se ve con liquido y por lo tanto nunca se llegaría a pensar que hay ausencia de este al interior del motor y el radiador.

El síntoma que mencionamos de la aguja oscilante, está explicado que el bulbo que mide la temperatura del refrigerante esta pasando por momentos donde se encuentra sumergido en este y otros en que no. Cuando esto ocurre el vehículo por lo general tiene un exceso de temperatura y la aguja lo indica; Cuando deja de estar sumergido, el se enfría y da así una lectura errónea.

Lo importante es que el vehículo si esta con exceso de temperatura por falta de refrigerante y debemos encontrar la razón de la falla:

La solución en la mayoría de los casos es muy simple y esta relacionada con la pregunta de por que hay refrigerante en el frasco de expansión (tarro auxiliar) y en el motor no. La culpable aunque no parezca, es la simple tapa del radiador. Su función, aunque es contener el refrigerante, es también, y mas importante regular la presión de operación del sistema. El aumento normal de la temperatura del refrigerante, produce también un aumento de la presión interna del radiador y el sistema de refrigeración. Esto es útil pues permite un incremento en la temperatura de ebullición del refrigerante, aumentando su eficiencia de operación. Sin embargo el sistema debe tener como regular la presión máxima de trabajo y evitar que explote el radiador o una manguera. Esta función la tiene la tapa. A través de una válvula permite que el refrigerante vaya al tanque auxiliar o de expansión. Lo contrario cuando el sistema se enfría, el refrigerante que había ido al frasco debe retornar al radiador y esto finalmente es lo que no ocurre cuando la tapa esta en mal estado. Como este ciclo de liberar presión al frasco de expansión ocurre cada vez que el sistema alcanza la presión de trabajo, terminará entonces por hacer que poco a poco se disminuya el liquido del sistema alojado al interior del motor y el radiador.

Un vehículo trabajando en estas condiciones debe ser atendido rápidamente pues de lo contrario podría ocasionar daños graves al motor producto del recalentamiento al que estuvo sometido.

EL CHASIS….

El chasís, la columna vertebral del carro

Muchas veces al leer una ficha técnica o la descripción de un vehículo, podemos encontrar que en ella se habla de un carro con chasís monocasco, también llamado autoportante, o de un chasís de largueros y travesaños, también llamado chasís independiente .

Esté último es el concepto original sobre el que se fundamentó buena parte del desarrollo de la industria automotriz. Se trata de una estructura compuesta por dos vigas o largueros de acero muy fuerte que van ubicadas en paralelo de manera longitudinal y están unidas entre si por travesaños. Sobre esta estructura se monta la carrocería del vehículo y todos los elementos y componentes que hacen parte del mismo. Aunque su forma original esta descrita con base en los largueros longitudinales  también se pueden encontrar estructuras en X o plataforma por ejemplo.

Pero en su búsqueda por optimizar costos y agilizar procesos, los fabricantes siguieron buscando nuevas formas de desarrollar las estructuras de sus autos. Y ahí aparece el concepto del chasís monocasco. Esta estructura va más allá de largueros y travesaños y se convierte en un conjunto completo que da forma al vehículo, que tiene elementos estructurales tanto horizontales como verticales y transversales. Chasís y carrocería son uno solo, y a esta estructura se adicionan ya los elementos mecánicos, piezas móviles como puertas, el cableado eléctrico, y los elementos de aislamiento e interiores que conforman un vehículo terminado.

La estructura de chasís independiente hoy día es utilizada básicamente en carros que están orientados al tránsito en terrenos difíciles y al trabajo. Es así como buena parte de los vehículos off road, las pick up, y los vehículos industriales y comerciales utilizan esta construcción. Entre las razones para ello se encuentran la posibilidad de aislar las fuerzas torsionales que impactan el chasís del resto del habitáculo, así los ocupantes del vehículo al transitar por estas vías sienten menos esas irregularidades. Igualmente la fortaleza de la estructura para soportar fuertes impactos directos. Y una tercera ventaja, de cara a los constructores, es que es menos costoso en su fabricación y también su reparación es más económica cuando es necesario recuperar medidas por algún impacto o distorsión en la estructura.

Pero en la actualidad es el chasís monocasco el más usado en la industria. Los automóviles, prácticamente todas la SUV que no están orientadas a un fuerte trabajo off road, minivan, y los vehículos deportivos utilizan esta estructura en su desarrollo. Las automotrices han encontrado en este sistema una mayor rigidez torsional. También son vehículos que en materia de seguridad permiten que en caso de un impacto las fuerzas que se generan se puedan distribuir a lo largo de la estructura evitando que estas se sientan plenas en el habitáculo, preservando así la integridad de los ocupantes del carro. Además, por la utilización de aceros especiales y aleaciones, su construcción es más económica (más no así su reparación). Ofrece un menor peso y por tanto también redunda en menor consumo de combustible. Y  también es posible privilegiar el espacio interior en el diseño del vehículo porque se utiliza menor cantidad de material y esas áreas libres se privilegian para mayor confort .

Sin embargo, todo lo bueno que trajo la aparición de las carrocerías autoportantes se ve opacado al momento de un impacto y su reparación, de la cual siempre quedan cicatrices que afectan si no están bien realizadas el desempeño posterior en caso de un nuevo choque. Adicionalmente se requiere de un ojo experto que certifique si dicho impacto y su reparación tienen o no consecuencias sobre la apreciación comercial del vehículo.

En Autotest, contamos con las herramientas y el personal capacitado para decirle a usted como vendedor o comprador de un vehículo usado cuál es el estado de la estructura del modelo y así poder adelantar negocios de forma transparente e informada.

EXTRA O CORRIENTE?

Una de las mayores inquietudes de los propietarios de vehículos está relacionada con el uso del tipo de combustible adecuado,  ¿con qué gasolina debe tanquear su carro con el fin de lograr el mejor comportamiento en ruta?

Antes de entrar en detalle,  cabe recordar que en Colombia se ofrecen dos tipos de gasolina: las denominadas gasolina corriente y gasolina extra. ¿Qué las diferencia? Básicamente la diferencia entre ambas está dada por su octanaje. Este es un indicador que permite saber cuál es la resistencia de cada uno de estos tipos de combustible a la compresión para iniciar el proceso de explosión o combustión en la cámara.

La gasolina corriente que se ofrece en Colombia tiene hoy día 85 octanos.  En tanto que la gasolina extra alcanza los 92 octanos. En términos prácticos,  el combustible de menor octanaje encenderá  o hará combustión de manera más fácil al necesitar una menor temperatura que el combustible con el número de octanos más alto.  Y estas temperaturas se alcanzan con el grado de compresión de la mezcla aire y combustible que logra generar el pistón dentro de la cámara.

Una de las herramientas más sencillas,  entonces,  para conocer que tipo de gasolina usa su carro está en la ficha técnica del vehículo.  En este documento encontrará el dato de la relación de compresión. Esta es una medida que indica cuántas veces se comprime una unidad de aire en la cámara de combustión.  Si la ficha técnica muestra una relación de compresión  (r/c) de 9.5: 1 o mayor a esta cifra,  el vehículo deberá usar gasolina extra para lograr un buen proceso de combustión y una mejor operación y eficiencia y por lo tanto un consumo adecuado y eliminar los riesgos de daño en los pistones por el llamado cascabeleo o detonación anticipada.

Los fabricantes de motores han buscado desde siempre aumentar la relación de compresión (r/c) con la que diseñan sus motores.  La razón radica en que entre mas alta sea, mayor es la eficiencia en el proceso de convertir la gasolina en potencia del motor.  Sin embargo la limitante ha sido, como ya la mencionamos, la explosión descontrolada del combustible dentro de las cámaras, dando el conocido cascabeleo, que disminuye la potencia del motor y produce daños severos a este en el mediano plazo.  La adición de aditivos en las petroleras (gasolina extra) o por parte de los propietarios han permitido el aumento del octanaje que los fabricantes han buscado.

Nuevas tecnologías han aparecido en los últimos años, que permiten el uso de gasolinas corrientes  en motores con altísimas relaciones de compresión (MAZDA con r/c 13:1),  logrando muy buenos indicadores de consumo de combustible y potencias muy altas y con un combustible hasta un 30% más barato.   Su secreto es el uso de la electrónica para controlar el ingreso de combustible a las cámaras de compresión del motor, haciéndolo de forma gradual y en el momento requerido para que la mezcla de aire combustible solo se encienda por la chispa de la bujía y no antes por efecto de la compresión alta del motor.

Cuando esta relación de compresión esté por debajo de ese indicador es posible la utilización de la denominada gasolina corriente. Es un mito creer que al tanquear con gasolina extra un vehículo con un motor diseñado para el uso de gasolina corriente este tendrá mayor potencia y funcionará mejor. No es así.

En la actualidad la tecnología de los motores ha permitido reducir su tamaño y cilindrada,  pero alcanzado potencias mucho mayores.  Esto de la mano de elementos como el turbo o el supercargador.  Si su carro hace parte de esta tendencia tenga en cuenta que siempre deberá trabajar con gasolina extra dada la relación de comprensión que alcanza por el uso de estos elementos que ingresan aire adicional a presión a la mezcla.

La altura sobre el nivel del mar a la que se encuentre la ciudad por la que circula el vehículo también puede ser un elemento para definir el tipo de combustible gasolina a utilizar.  Por lo general en ciudades ubicadas por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar,  es posible utilizar gasolina corriente en los vehículos,  incluso en aquellos diseñados con una relación de compresión superior a 9.5: 1 y que en otras circunstancias deberían usar gasolina extra.  Esto debido a que a mayor altura se registra una menor presión atmosférica.

Y recuerde, aquí en AUTOTEST, contamos con personal técnico especializado que puede ayudar a resolver sus dudas en torno a la operación de un vehículo cuando quiera comprar un carro usado o vender el actual y ofrecer a los potenciales compradores la información veraz y confiable que facilite el cierre del negocio.

A PROPOSITO DE TALLERES–

El taller, una elección crucial para su carro

Comienza el año, y posiblemente varios de nuestros lectores también inician estos doce meses estrenando carro nuevo o usado. Y una de las principales tareas para todo dueño de un vehículo es poder encontrar un taller confiable al cual poder llevar el auto a las revisiones periódicas, o cuando se presenta algún problema en la operación, o un evento que involucra una reparación de latonería y pintura.

En el caso de un vehículo nuevo las opciones son limitadas. En estos casos lo más conveniente es siempre acudir a los talleres que hacen parte de la red posventa oficial de la marca, especialmente por temas de conservar y poder ejercer la garantía durante su tiempo de vigencia en caso que sea necesario.

El taller de la red oficial presenta varias ventajas cuenta con equipos de reciente generación para cada uno de los modelos que la marca distribuye, su personal es especializado en dicha marca, debe contar con el stock de repuestos de alta rotación o su logística debe permitir conseguir piezas o partes en poco tiempo desde la casa matriz de la marca.

Pero la realidad indica que luego de cumplido el período de garantía son muchos los propietarios que comienzan a buscar otras alternativas señalando una ventaja en costos frente al taller oficial.

Si usted se encuentra dentro de este grupo es importante que tenga en cuenta algunas recomendaciones a la hora de evaluar ese taller al que de aquí en adelante confiará su carro como ese bien preciado e importante que es.

Escuche las recomendaciones de amigos o conocedores del tema, y también evalúe calificaciones de clientes sobre el taller que tiene en mente. Hoy día un buen taller tiene presencia en la web y redes sociales, y allí podrá encontrar opiniones de clientes actuales o anteriores sobre su calidad y servicio.

Si puede, acuda a entidades o sitios especializados como Cesvi Colombia que hacen evaluación de talleres e indague si el que usted busca ha sido evaluado por ellos.

Haga una visita a sus instalaciones y verifique aspectos como el orden, la limpieza, la capacidad de espacio que tienen, y en lo posible el estado de herramientas y su organización. Un taller ordenado y lo más limpio posible muestra también como es la atención que ponen en cada intervención o reparación.

Si va con su carro a un taller para cotizar una reparación, asegúrese que esta cotización sea lo más clara y detallada posible. Que especifiquen los ítems que van a reparar de acuerdo con la evaluación hecha y el tiempo aproximado que tardaría (tenga en cuenta sí que siempre es probable que una vez iniciado el proceso puedan encontrarse otros problemas subyacentes, pero la cotización inicial debe ser lo más certera posible sobre el problema).

Al entrar el carro al taller deben hacer un inventario que señale cuál es el estado del vehículo cuando llega, si presenta golpes, abolladuras, rayones, le faltan elementos (fuera de aquellos por los que va a ser intervenido).

Y finalmente que al presentar la factura esta cumpla con las exigencias fiscales que garantizan que se trata de un establecimiento que no evade con sus obligaciones ante el Estado.

Y recuerde que cuando necesite una evaluación para la compra o venta de un vehículo usado aquí, en Autotest, ofrecemos todas las garantías técnicas, de personal especializado, y de empresa formal, para que sus decisiones cuenten con el respaldo y la información confiable y veraz.

ESTUVO EN LA PLAYA?….tome precauciones.

En el período de vacaciones de fin de año es común que las familias se desplacen en su vehículo a diferentes sitios de descanso. Y uno de los destinos preferidos por los viajeros para pasar las fiestas de Navidad y Fin de Año es la playa, las ciudades costeras.

Playa, brisa y mar  son una opción ideal para el descanso del cuerpo y recargar energías,  pero plantea una serie de desafíos para el cuidado del carro, su mantenimiento y aspecto en el mediano y largo plazo.

El salitre, ese aire que llega del mar y que también se genera cuando las olas rompen en la costa, y que viene cargado con elementos como la sal y arena, es uno de los fenómenos más peligrosos para el buen estado de la pintura y para la estructura en general del vehículo porque con el paso de los días, si no se toman las precauciones o acciones correctivas necesarias, genera el proceso de corrosión de la lámina.

Y aunque las técnicas modernas de fabricación y ensamble de los vehículos contemplan desde fábrica la aplicación de elementos y sustancias que brindan una capa, un escudo de protección contra la corrosión, a través de procesos como la cataforesis, que es la aplicación de un recubrimiento especial a través de inmersión de la carrocería en una piscina con el anticorrosivo que se adhiere a la estructura metálica por aplicación de una corriente electrica, es importante de todas formas aplicar medidas preventivas y correctivas tanto antes como después de un viaje a zonas costeras.

Una de las primeras medidas preventivas antes de iniciar el viaje de fin de año es la de lavar el auto y aplicar cera que brinde un nivel de protección extra contra esos elementos exógenos que se encontrará en la ruta y el destino de vacaciones.

Una vez ya en la zona de destino lo primero es intentar que el sitio de alojamiento tenga una zona de parqueo cubierta. Así se podrá proteger el carro durante ese tiempo que no esté rodando.  Si no es posible tener una zona de estacionamiento cubierta conviene tener durante esos días la protección de una funda para cubrir el vehículo.

También, siempre tener las ventanas y puertas cerradas. No solo por la seguridad y evitar robos. Además para impedir que ese salitre ingrese al interior del automotor y se asiente sobre las diferentes superficies, incluso algunas de las que después sea muy difícil limpiarlo y con el paso del tiempo produzcan el fenómeno de corrosión. Siempre al ingresar al carro limpiarse zapatos para sacudir la arena y la sal, y también la que pueda ir adherida a todos los elementos que haya usado durante la jornada en la playa.  Y evitar entrar con la ropa y el cuerpo mojado, especialmente después de un baño en el mar.

Y por último, evitar a toda costa el contacto directo del agua de mar con el vehículo.  Esta puede depositarse en sitios donde es imposible remover la sal que esta contiene, y a partir de ahí se generan procesos de corrosión graves que solo aparecen cuando el daño es inevitable. 

Si la estadía en ese destino de costa es larga es recomendable por lo menos darle al carro un baño con agua dulce para eliminar la sal y la arena que se van pegando. Y es fundamental repetir este proceso al regreso nuevamente a la ciudad de origen. Una vez ya en casa la lavada general y profunda es vital, y ojalá no hacerlo en lavados automáticos porque los grandes rodillos pueden generar daños en la lámina si los residuos de salitre no han sido removidos antes con agua dulce. Esa lavada debe hacerse en sitios especializados, que cuenten además, con las herramientas necesarias para desmontar las sillas y poder hacer una limpieza y aspirada a fondo del interior del carro.