PROTEJA LA PINTURA DE SU VEHICULO.

En una entrega anterior hablábamos sobre las claves y recomendaciones para proteger de manera adecuada la pintura del automóvil. Entre estas recomendaciones, la aplicación de cera sobre la pintura es una de las más importantes,  por el mecanismo de protección que brinda al recubrimiento contra la acción de los agentes externos como polvo, los rayos solares, la lluvia ácida, desechos orgánicos y en general todos los elementos existente en el medio ambiente.

La aplicación de la cera puede hacerse unas tres o cuatro veces al año dependiendo del tipo de compuesto que se utilice en este trabajo. Es así como en el mercado es posible encontrar dos tipos de cera para vehículos

La primera es la cera sintética. Está elaborada a partir de polímeros que se encuentran entrelazados y son desarrolladas en laboratorios especializados.  Su principal virtud en cuanto a la protección que brinda a la pintura del carro es su capacidad para lograr una prolongada duración y una mayor resistencia al ataque de esos agentes externos que mencionamos unas líneas atrás y que inciden de manera directa sobre la apariencia,  la duración y el buen estado de la pintura automotriz.

El segundo tipo de cera es la cera natural.  Su base principal se obtiene de elementos naturales,  entre ellos la carnauba quizá como el componente más utilizado y que se obtiene de una palma de la especie Copernicia Cerífera.  Se trata de un tipo de cera que tiene como ventaja dar una gran profundidad a los colores de los vehículos. También permite que la pintura “respire”  mejor ya que permite la circulación del aire entre la capa de cera  y la pintura del vehículo, además,   su efecto de repelencia al agua es mayor.

Una vez elegida la cera de acuerdo con las necesidades, preferencia,  y también el presupuesto (pero siempre con un producto reconocido),  la aplicación es sencilla.  Antes de iniciar la aplicación asegúrese que el carro no este bajo la incidencia de los rayos del sol,  un lugar sombreado es mejor para evitar algún efecto negativo de la interacción entre la luz solar y los componentes de la cera, que pueden resultar en manchas sobre la lámina.

Ahora sí.  Se debe contar con un paño de microfibra o también algodón industrial que no genere rayones o arañazos sobre la pintura.  Se toma en este paño o el algodón industrial la cantidad necesaria para aplicar por partes del vehículo (capó, puertas, techo,  tapa de baúl,  costados) siempre cuidando que la cera no toco partes opacas o piezas plásticas que pueden quedar manchadas por la acción de los componentes de la cera.  Una vez se aplica en una de estas partes se deja secar de acuerdo con el tiempo recomendado por el fabricante,  que puede ir desde unos segundos hasta un par de minutos.  Por lo general una pequeña capa blanquecina sobre la lamina en la que aplicó la cera es la señal de que ya se puede iniciar el proceso para retirar el exceso y permitir que logre el brillo y la protección que se busca sobre la pintura del carro.

Para esto se debe usar otro paño de microfibra o cualquier otra fibra que no genere abrasión totalmente seca y limpia,  por supuesto.  Se realizan movimientos circulares con una presión media para quitar el exceso y comenzar a generar el efecto de protección y pulimiento estético  que aviva y resalta la tonalidad del vehículo.

Con una buena práctica de aplicación de la cera,  acompañada de un correcto lavado periódico del carro,  se puede garantizar la protección,  la vida útil y apariencia de nuevo de la pintura por un prologando período de tiempo.