Colombia es el quinto mercado automotor en Latinoamérica.

Colombia es hoy el quinto país en venta de vehículos en América Latina, aún en medio de la crisis de desaceleración de la comercialización y matrícula de autos nuevos que vivió el país en meses recientes y que, al parecer, se está superando con un reporte positivo por cuarto mes consecutivo este año.

De acuerdo con las cifras de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores, Aladda, en septiembre en la región se vendieron 481.064 unidades nuevas en todos los segmentos y categorías de vehículos, con un crecimiento del 10,6 por ciento en estas ventas al compararse con las registradas durante septiembre del año anterior.

Y en este sentido Colombia se ubicó como el quinto país de mayore ventas con las 17.144 registradas en el Runt y con una variación positiva casi similar a la cifra del mercado total regional, 9,8 por ciento, lo que señala una tendencia positiva y alejándose de los decrecimientos que se habían convertido en constante.

Por encima de Colombia se encuentran en su orden Brasil, México, Argentina y Chile, aunque este último país muestra una pequeña desaceleración cercana al 3 por ciento en sus ventas del mes de septiembre.

Al analizar las cifras de ventas acumuladas del año que compila Aladda, se observa que Colombia es un jugador de mediano tamaño en la región, también ubicándose en este ranking en la quinta posición, con ventas totales de enero a septiembre por 135.463 unidades nuevas en todas las categorías. Este indicador también refleja el complejo momento que vive el mercado automotor del país, porque mientras el crecimiento regional fue cercano al 6 por ciento, las ventas en Colombia lo hicieron en una tasa del 1.1 por ciento.

Aún así el país se ubicó como uno de los 6, de los 11 en total que agrupa Aladda, que mostró crecimiento en el comportamiento de ventas y matrículas de vehículos nuevos en lo que va del año.

Eléctricos se consolidan poco a poco

Las cifras de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores también dan cuenta del proceso de consolidación de la movilidad a partir de nuevas energías que se está dando en Colombia y la región.

En vehículo eléctricos Colombia es el tercer país de mayores ventas en este tipo de automotores. Entre enero y septiembre suman 4.592 unidades, que si bien es una cifra que parece poca frente a los 45.600 de Brasil, o los poco más de 18.000 autos eléctricos en México, si muestran una tendencia creciente y una apuesta por este tipo de movilidad.

Por su parte al sumar a esta cifra las ventas de carros híbridos e híbridos enchufables, Colombia ha puesto a rodar este año 33.030 unidades, con un crecimiento del 49 por ciento frente a los resultados acumulados entre enero y septiembre de 2023.

Renault Arkana, el primer híbrido de Renault en Colombia.

La tecnología de movilidad sostenible poco a poco se posiciona en Colombia,
los usuarios la ven como una opción que se consolida, y las marcas se esfuerzan
por presentar alternativas que se orientan bajo la premisa de una movilidad de
menor impacto sobre el medio ambiente.

Y en este contexto, la hibridación es una de las categorías de mayor
crecimiento, incluso en el marco de unas ventas de vehículos que, como en los
recientes meses en Colombia, vienen de un período de fuerte contracción. Pese a
ello los carros híbridos mantuvieron una secuencia positiva de ventas, y son ya
poco más del 20 por ciento del mercado total de autos nuevos en Colombia, según
los registros de Andi y Fenalco.

Este comportamiento, como decíamos, es el que motiva a las marcas a
presentar alternativas que ocupen un espacio en este segmento, y por supuesto
que una de las marcas tradicionales del mercado automotor colombiano no se iba
a quedar atrás.

Es así como en días recientes Renault presentó en Colombia su primer
vehículo con tecnología híbrida, en este caso hibridación ligera. Se trata del
Renault Arkana. Un SUV con diseño fastback que llega al país para fortalecer la
estrategia de la marca en la movilidad sostenible: Renault E-Tech.

“Este modelo ha sido fundamental en la democratización de las SUV coupé, y
juega un papel clave en la evolución de nuestro portafolio en Colombia.
Fusionamos su atractivo diseño con nuestra visión de innovación y eficiencia”,
explicó Ariel Montenegro, presidente-director general de Renault Sofasa.

Con su estrategia Renault E-Tech, la automotriz francesa tiene una apuesta
seria por la movilidad sostenible en Colombia. Prueba de ello es la presencia
de sus modelos eléctricos como el Kwid E-Tech, el Megane E-Tech, o el comercial
Kangoo. Ahora con la presencia de esta nueva oferta lo que busca es
complementar un portafolio y orientar la atención de los potenciales usuarios
que si bien se interesan por la movilidad sostenible y sus beneficios no solo
al medio ambiente, también la libertad de restricciones a la movilidad en la
ciudades (no tienen pico y placa) no se animan aún a tener carros 100%
eléctricos y buscan tener la tranquilidad de dos mundos: la combustión y la
energía eléctrica.

Si bien no se trata de un modelo híbrido total o enchufable, y sí de un
carro que usa la tecnología de hibridación ligera, con un motor eléctrico que
está orientado a apoyar la gestión del motor de combustión especialmente en el
arranque o la necesidad de aceleraciones fuertes, como un sobrepaso, es una
primera instancia para aquellos usuarios que quieren tener su primer contacto
con la movilidad a partir de nuevas energías, y disponibilidad total de su
vehículo.

El Renault Arkana llega en dos versiones: Techno y Alpine, con diferencias
en su equipamiento y accesorios. Ambas cuentan con un motor de combustión, el
TCe 1.3 litros híbrido que alcanza una potencia de 140 caballos y su torque se
eleva a los 260 Nm, sobre las 1.750 revoluciones por minuto. Su motor se une a
una caja de velocidades automática de 7 marchas.

Entre sus características como modelo de hibridación ligera el Renault
Arkana E-Tech cuenta con el sistema stop&start que ofrece funciones
avanzadas; en este modelo no es necesario que el auto se detenga por completo
(0 km/h) para que el motor se apague; en ciertas condiciones, si el vehículo
está por debajo de los 30 km/h en fases de desaceleración, el motor puede
apagarse antes de detenerse. Esto contribuye a la reducción de
emisiones contaminantes de CO2 y el consumo de combustible.

Además, la Renault Arkana E-Tech Hybrid cuenta con la
función sailing stop o modo velero, que apaga el motor
térmico del vehículo para reducir emisiones contaminantes y consumo de
combustible.  Esta función también posiciona la marcha en neutro para
eliminar la resistencia que la caja y el motor puedan generar. El sistema se
activa durante la fase de desaceleración, siempre que el pedal del acelerador
no esté presionado.

Durante este modo, el sistema suministra energía a los componentes
eléctricos del vehículo, como la pantalla multimedia y las luces. El “Modo
Velero” solo entra en funcionamiento cuando el vehículo está desacelerando a
velocidades entre 30 km/h y 140 km/h, y la batería de iones de litio (LiB) de
12V está cargada.

Estas características, unidas a una importante dotación de elementos de
seguridad, tecnología, asistencias a la conducción y confort que lo posicionan
como una opción interesante para el mercado de C-SUV

Una red preparada

Hace un año, con la llegada de los primeros modelos E-Tech a Colombia, la
red de concesionarios Renault se fortaleció para brindar a los clientes una
atención especializada en electrificación, asegurando que el 30% de su
portafolio fuera 100% eléctrico. Ahora, Renault Arkana Hybrid se
incorpora al portafolio E-Tech de la marca en el país, para complementar el
abanico de posibilidades al que pueden acceder los colombianos.

Renault tiene una red de concesionarios presente en 52 ciudades, siendo la marca con mayor
presencia y respaldo en el país con un total de 135 puntos.  También
cuenta con 30 concesionarios a nivel nacional con la certificación E-Tech, lo
que se traduce en más de 900 personas capacitadas en herramientas y métodos
adaptados para atender con profesionalismo a los clientes que incursionan en el
universo E-Tech híbrido y eléctrico.

El modelo y sus dos versiones están ya en la red de Renault en Colombia con
precio de COP 124.990.000 en su versión Techno, y COP 133.500.000 para el
Renault Arkana Esprit Alpine.

Baterías para carros eléctricos, una evolución en busca de la eficiencia.

En días pasados hablábamos en esta columna sobre el factor de la eficiencia y el consumo como uno de los elementos claves para definir la compra de un carro eléctrico. Y en ese mismo artículo se señalaba como la configuración de la batería es uno de los elementos clave a tener en cuenta cuando se analiza esa eficiencia.

Desde que los carros eléctricos comenzaron a verse como una opción cierta y real para el desarrollo futuro de la industria automotriz, los fabricantes trabajan en el desarrollo de elementos cada vez más eficientes, más durables y también más económicos en su fabricación teniendo en cuenta que son el elemento que más pesa en el costo de fabricación de los autos eléctricos, con cerca de un 30 por ciento del valor.

El trabajo de los departamentos de investigación y desarrollo y de los ingenieros de los fabricantes automotrices y de las firmas fabricantes de baterías ha sido arduo y paso a paso han encontrado alternativas cada vez más acordes con las necesidades de los consumidores de autos que quieren baterías seguras y que les ofrezcan también un rango de autonomía más allá del tránsito urbano.

Es así como en la evolución de estos elementos se pueden identificar varios estadios de evolución en aras de llegar a la batería que cumpla con la idea de bajo costo y gran rendimiento

En las primeras etapas del desarrollo de los carros eléctricos como alternativa de movilidad, éstos contaban con baterías de Niquel-Metal-Hidruro (NiMH). Se trata de unas baterías relativamente económicas en su fabricación y que contaban con un muy buen nivel de vida útil. Sin embargo tenían problemas por su no muy alta densidad de energía y también por su peso. Ambos factores castigaban de manera importante la eficiencia en la operación de los carros que estaban dotados con estos elementos.

Antes de continuar es importante señalar que el concepto de densidad de energía se refiere, de manera básica, a la capacidad que pueden tener las baterías para almacenar una gran cantidad de energía en muy poco espacio. Esto es importante porque es una variable fundamental en la búsqueda de la eficiencia.

En una segunda fase en el desarrollo de las baterías, los fabricantes comienzan a trabajar con acumuladores a partir de Ion-Litio/Polímero de Litio. Estas están presentes un alto porcentaje de los vehículos eléctricos que hoy ruedan en el mundo. Su recurrente utilización por parte de las automotrices está relacionada con una alta densidad energética, lo que contribuye a un menor espacio y también menor peso que lastre el vehículo y afecte de manera negativa sus cifras de rendimiento y autonomía.

Pero también tienen dos factores negativos. El primero de ellos es su facilidad de degradación por los ciclos de cargue y descargue de la misma y que la llevan, con el tiempo, a tener una menor capacidad de almacenamiento. Y el segundo factor es su alto costo de producción, y teniendo en cuenta lo señalado unos párrafos atrás sobre el peso del costo de la batería en el valor total del auto, puede influir de manera importante en un alto precio de compra para el consumidor final.

Además este tipo de baterías también se pueden ver afectadas por la operación en situaciones de climas extremos tanto en el frío, como en las temperaturas altas.

Un tercer tipo de batería utilizada en los carros eléctricos es la estructurada a partir de Níquel-Cadmio-Manganeso (NCM) o Níquel-Cadmio-Óxido de Aluminio (NCA). Este tipo de baterías tiene ventajas relacionadas con su alta densidad energética. De hecho en muchos carros que ofrecen altos niveles de autonomía esta es la batería que se encuentra presente. Así mismo son baterías que pueden soportar altas potencias de carga, lo que facilita un proceso de carga más rápido.

Pero pese a estas ventajas no son las baterías más populares porque para su fabricación es necesario utilizar materiales de difícil consecución especialmente por su costoso proceso de su extracción y procesamiento y esto impacta directamente el precio de los carros. Son los denominados metales de tierras raras como el praseodomio, el lantano, neodimio, disprosio, terbio o lutecio, por ejemplo.

Los trabajos en busca de la “batería perfecta” también han llevado a ingenieros a desarrollar baterías a partir de Litio-Ferrofosfato. Estas baterías si bien no implican los altos costos de producción al no utilizar elementos que implican una alta complejidad para su obtención y transformación, tienen la desventaja de no contar con un nivel alto de densidad energética, lo que se traduce en la utilización de mucho espacio y agregar peso a la construcción del vehículo

Lo que depara el futuro

La evolución de las baterías no para, y la industria automotriz sigue apuntando a un futuro de mediano y largo plazo en el que estos elementos brinden las condiciones de una movilidad cada vez más limpia.

Los esfuerzos de los fabricantes se orientan a dos tipos de soluciones:

Baterías de estado sólido. En ellas en lugar de contar con un electrolito líquido que facilita la reacción química que genera la energía que se almacena y luego se utiliza para mover el vehículo, el electrólito es un material sólido. Este cambio le confiere unas cualidades especiales a la batería. Le da una mayor densidad de carga, incluso almacenando hasta tres veces mayor energía que la batería ion litio con electrolito líquido. De igual manera agiliza los tiempos de recarga. También ofrece una mayor fiabilidad y su trabajo no se afecta de manera sustancial por las condiciones extremas en las que pudiera utilizarse el vehículo que las monta. Así mismo ofrece mayor seguridad al evitar sobrecalentamientos o no hacer explosión en caso de un impacto. Estas baterías también podrían tener menor impacto ambiental desde su producción misma.

Hoy, aún su utilización de forma masiva sigue en proceso de estudio y desarrollo, pero ya son varias las automotrices comprometidas en avanzar en el mediano plazo en su implementación y para ello destinan recursos para su perfeccionamiento. Entre ellas se encuentran Toyota, el Grupo Stellantis, Volkswagen, Renault-Nissan; muchas de ellas trabajando en asocio con firmas expertas en el desarrollo de este tipo de elementos.

Y el segundo frente que el sector automotor explora de cara a ofrecer baterías cada vez mejores es el de las baterías estructurales. Este tipo de baterías tienen la característica de estar integradas a la carrocería del vehículo y no serían una pieza o un elemento adicional que se ubica en la plataforma de desarrollo del carro. Firmas como Tesla o BYD trabajan en su perfeccionamiento. Este tipo de batería lograría un mayor ahorro de espacio y reducción de peso al estar unida a los bastidores adelante y atrás.

Desde Tesla se ha señalado que el perfeccionamiento de este sistema de baterías podría en el futuro contribuir a una reducción de costos de producción de los vehículos eléctricos en casi un 50 por ciento, y también daría una mayor vida útil a los dispositivos y una capacidad de carga aún mayor.

Un futuro que la industria automotriz espera llegue más temprano que tarde.

Algunas claves sobre el rendimiento y autonomía de un carro eléctrico.

Al igual que en los vehículos térmicos, uno de los factores más importantes al momento de decidir la compra de un carro eléctrico esta relacionado con su eficiencia, su rendimiento, que se traduce finalmente en la distancia para rodar que pueda alcanzar el auto por cada carga completa de la forma mas economica.

Y es que la autonomía, hoy cuando aún el tema de la infraestructura de carga en países como Colombia apenas inicia su desarrollo,  es vital para poder determinar si ese el tipo de vehículo que un usuario precisa para su solución de movilidad y transporte cotidiano.

Esa eficiencia en los vehículos eléctricos puede determinarse como la relación entre la energía que obtiene, y la que finalmente consume y qué distancia le permite recorrer. A menor cantidad de energía consumida por cada kilómetro recorrido, se puede hablar de un carro más eficiente.

Un aspecto que favorece la eficiencia de los carros eléctricos es su bajo nivel de pérdida de energía en funciones diferentes a las de impulsar el vehículo. Mientras los carros térmicos solo aprovechan en los mejores casos el 30 por ciento de la energía generada por la combustión en el desplazamiento real del auto, en los eléctricos este aprovechamiento puede estar del orden del 75 por ciento.

Para conocer de manera aproximada la autonomía que puede brindar un vehículo eléctrico a su potencial propietario es importante poder contar con el dato de la capacidad que tiene la batería del modelo. Una cifra de capacidad más alta, medida en kWh, también significa un mayor rango de autonomía en kilómetros por cada carga completa que tenga el vehículo.

En el tema de la autonomía, los fabricantes suelen señalar en sus fichas técnicas un indicador de autonomía que denominan autonomía homologada, que es aquella que se obtiene en pruebas que simulan las condiciones de manejo tradicionales, y que en el caso de fabricantes europeos, por ejemplo, o fabricantes de otros orígenes que someten sus vehículos a estas pruebas, es la autonomía en Ciclo WLTP (Worldwide Harmonized Light Vehicles Test Procedure).

Por ejemplo, si el fabricante de un carro eléctrico hipotéticamente indica en su ficha técnica  una  capacidad de batería de 100 kWh, y  que su consumo promedio está en 20 kWh por cada 100 kilómetros, lo que se hace es dividir la capacidad total de la batería (100 kWh) por el consumo medio señalado por el fabricante (20 kWh) y este resultado se multiplica nuevamente por la capacidad total de la batería (100 kWh. Así la operación daría un resultado de autonomía de 500 kilómetros por cada carga que en teoría podría rodar el carro eléctrico.

Esto, repetimos, es un dato homologado y teórico a partir de pruebas controladas que, aunque simulan en lo posible la conducción real, pueden variar a la hora de enfrentar el camino por parte de cada conductor.

Los expertos señalan que en promedio un vehículo eléctrico puede consumir entre 15 y 22 kWh por cada 100 kilómetros de recorrido. Un vehículo de gama media puede tener una batería con una capacidad alrededor de los 70kWh, y su consumo ronda los 20 kWh por cada 100 kilómetros recorridos.

Cabe resaltar que para lograr la mayor eficiencia posible al manejar un carro eléctrico se deben tener en cuenta varios factores que inciden en ese desempeño, entre ellos,

El tamaño del auto: a mayor peso, el carro necesitará una mayor potencia, y por tanto un mayor consumo de energía.

El estilo de conducción: un manejo calmado con un uso racional y tranquilo del acelerador, sin arrancones bruscos, y tampoco con frenadas bruscas constantes, permiten que la energía utilizada tenga una mejor dosificación y el rendimiento se optimice.

Las especificaciones mismas del motor eléctrico: como ya se vio, los datos de capacidad y consumo de energía dan un dato aproximado y pueden orientar a los conductores sobre su mejor forma de manejo.

Las condiciones meteorológicas: no solo porque hacen que se activen por parte de los ocupantes del auto funciones como calefacción o aire acondicionado; también porque las temperaturas extremas pueden incidir en la operación del motor eléctrico.

El terreno por el que se esté desplazando: un terreno quebrado va a exigir mas potencia, aunque también puede contribuir al uso del sistema de regeneración de energía al frenar.

La capacidad de regeneracion: Todos los fabricantes hablan de regeneracion pero muy poco se dice del tamaño o capacidad de esta. A mayor capacidad mayor posibilidad de recuperar energia frenando o descendiendo y por tanto mayor rendimiento de la carga almacenada.

Y por ultimo y tambien muy importante, la eficiencia del cargador electrico que aunque ya no depende del vehiculo en cuestion, si hace que tengamos unas perdidas al cargar el auto, haciendo que la enenrgia consumida en cargar el auto sea mayor o menor para un mismo tamaño de bateria y por estar despues del contador de energia que factura el consumo, siempre estara a cargo del propietario del vehiculo.

 Una clave para optimizar la eficiencia de las baterías en el carro eléctrico es no dejar que se descargue totalmente antes de volver a recargarlo. Cuando se encuentre aproximadamente en 20-25 por ciento de su carga se debe conectar para recargar la batería. Ese pequeño remanente hace que la bateria tenga una mayor vida util.

De acuerdo con los cálculos de los fabricantes, los vehículos eléctricos en un año pueden perder alrededor de un 2,3% de su autonomía. Esto quiere decir que tras 10 años de vida útil, la autonomía de un coche eléctrico como el del ejemplo puesto unas líneas más atrás, se habrá reducido en poco más de 115 kilómetros y se situará sobre los 395 kilómetros de autonomía, un 23% menos. Sin embargo, la calidad de la bateria instalada, no siempre la misma en todos los carros, hace que este valor pueda ser mucho mayor o menor en algunso casos, y por ende, dado el alto costo de una bateria de este tipo, podria tener un componente importante dentro del calculo del valor del kilometro recorrido por un auto electrico.

En conclusion, debemos tener en cuenta muchos factores al decidirnos por la compra de un auto electrico. No es solo la autonomia que el fabricante promete, sino tambien cuanto nos cuesta hacerla. Tambien, al estar tomando energia de la red electrica para la recarga, el valor del kwhr es diferente de acuerdo al sitio donde hagamos la carga y podria ser mayor si la eficiencia del cargador es baja.

Podria esperarse tambien, que las tarifas de la energia electrica utilizada para cargar autos, pueda en algun momento ser tratada como lo hacen hoy en dia los gobiernos con la gasolina, lo que podria tender a hacer desaparecer los benificios en terminos de costo contra este tipo de combustibles, haciendo menos atractivas este tipo de tecnologias.

Isuzu está oficialmente en Colombia y abrió su vitrina en Medellín.

La marca Isuzu, de alto reconocimiento en el mundo de los vehículos de trabajo tipo pick up continúa fortaleciendo su presencia en Colombia, en donde comenzó desde el 2023 su presencia de manera directa.

En el pasado Salón del Automóvil de Bogotá hizo su presentación oficial, y allí anunció parte de su plan de expansión para el mercado automotor colombiano con apertura de vitrinas y taller en diferentes ciudades. Por supuesto una de las ciudades que hace parte de ese plan es  Medellín, y en la capital antioqueña abrió en días recientes su primer punto de exhibición y venta de sus vehículos.

La marca japonesa llega a Colombia con una meta clara, que la expresa Camilo Cortés, gerente general del Grupo Movelit, importador para Colombia de Isuzu: “Nuestro crecimiento y expansión serán acelerados para cubrir las principales ciudades del país. Esto traza una meta importante: lograr el 8% de la participación del mercado del segmento de pickups diésel, con una proyección de ventas de 400 unidades en 2024 y 700 unidades de 2025”

La operación de Isuzu en Colombia viene respaldada por su casa matríz en Japón y su portafolio está compuesto por los modelos pick up que fabrica y ensambla la marca en su planta de Tailandia para el mercado global. Este portafolio que incluye las siete versiones de la ISUZU Pickup Truck, conocidas por su diseño robusto y elegante.

Este será el inicio para la marca en el país, pero, a futuro, esperan incluir otro tipo de vehículos, como son las SUV y las pickups de cabina sencilla y versiones chasis para uso de ambulancias, estacas y furgones.

Las características de sus modelos

Isuzu cuenta con vehículos con tracción 4×2 y 4×4, y transmisión mecánica y automática de seis velocidades. En cuanto a la motorización, están equipadas con un motor diésel de 3.0L, ofreciendo una potencia máxima de 188 hp y un torque de 450 Nm. Además, cuentan con un radio de giro de tan solo 6,25 metros que hace mucho más fácil maniobrar y tiene cámaras de combustión optimizada y un sofisticado sistema de regeneración de los gases de escape, que minimizan las emisiones, haciendo más eficiente el uso del combustible. Otro punto a resaltar es que las pickups ISUZU cumplen con la norma Euro 6, sin urea – AdBlue, que es una sustancia que influye en el sistema de escape que hace recircular los gases en un filtro que capta las partículas nocivas.

El diseño exterior evidencia robustez con líneas que acentúan un aspecto musculoso, deportivo y resistente, con un chasis de mayor rigidez torsional y longitudinal, que garantiza una mayor durabilidad. Cuenta con luz de frenado LED en la parte trasera, luces combinadas traseras y parachoques traseros. Para la versión tope de gama, las luces delanteras son Bi-LED y faros antiniebla, para una visibilidad más amplia, tanto en luces bajas, como en altas. En cuanto a los rines, varían entre 17 pulgadas y 18 pulgadas, según la versión.

En temas de seguridad, la versión más equipada del portafolio tendrá siete airbags y sistemas avanzados de asistencia al conductor, como frenado autónomo de emergencia, alerta de colisión frontal, asistencia de cambio de carril, control crucero adaptativo, limitador de velocidad, asistente de parqueo, frenado automático en multicolisión, mitigador del uso indebido del pedal del acelerador y luces altas automáticas ajustables según los actores.

Además, el portafolio tiene un amplio enfoque en el uso del vehículo para condiciones de terreno severas, tales como vías en mal estado e inundaciones. También cuenta con estructuras más sólidas y rígidas que previenen la oxidación de piezas, tienen gran estabilidad de la dirección mediante el uso de un soporte de tipo cizallado para la cabina y mejoras en la suspensión para asumir los terrenos de la tipografía colombiana.

Las pickup ISUZU cuentan con mayor espacio y confort, asientos ergonómicos en cuero con ajuste de profundidad y altura, así como amortiguación y soporte lateral. Para las versiones más equipadas, tienen ajuste eléctrico de los asientos delanteros con 8 posiciones. En todas las puertas cuentan con almacenamiento para bebidas de 1,5 litros. Un punto destacable es el nivel de insonorización de la cabina y el silencioso funcionamiento de su motor diésel, que brindan un mayor confort, junto con la facilidad de control de clima de doble zona, para que el piloto y copiloto puedan establecer temperaturas individuales, según la preferencia.

El volante tiene un diseño deportivo y compacto, con ajuste de altura y profundidad para una posición de manejo adecuada. En cuanto a la tecnología interior, tiene una pantalla de 4.2″ con multifunciones en el tablero central de instrumentos. La pantalla de info-entretenimiento está entre las 7” y las 9” según la versión, y cuentan con conexión Bluetooth, AppleCar Play y Android Auto, así como reconocimiento de voz y hasta ocho altavoces.

Además, tiene múltiples puertos USB en los asientos delanteros y traseros. También incluyen Walk Away Lock, que asegura automáticamente las puertas cuando el conductor se aleja a más de tres metros, y luces “Follow Me Home”, que iluminan el área alrededor del ISUZU Pickup Truck cuando se sale después del anochecer. Igualmente las versiones de mayor equipamiento cuentan con encendido remoto del vehículo, para que la temperatura de la cabina se encuentre en un nivel de temperatura agradable cuando ingresan los usuarios.

Un vehículo para cada necesidad

Como lo explican desde la marca, las pick up Isuzu tienen una clara orientación al trabajo, a apoyar a los empresarios, y también a permitir y facilitar las experiencias de aventura y viajes por los terrenos más complejos.

“Nosotros tenemos tres tipos de usuarios: el primero es el cliente individual, o la persona natural, que usa su pickup para trabajo, como empresarios independientes y emprendedores, donde su vehículo atiende necesidades comerciales, y, al mismo tiempo, funciona como vehículo familiar. El segundo tipo de clientes son los que tienen un estilo de vida de aventura, que llevan en la pickup las motos, las bicicletas o los implementos de camping y pesca. Y, por último, tenemos a los clientes corporativos, como las empresas mineras, petroleras, de servicios públicos, entidades de gobierno y fuerzas militares. Cada uno de estos grupos tiene necesidades diferentes y con nuestro portafolio podemos atender las especificidades de todos, aprovechando las diferentes versiones de nuestros modelos y la amplia línea de accesorios que potencian su funcionalidad”.

La apertura de la primera vitrina de Isuzu en Medellín está acompañada también del servicio posventa con mano de obra es altamente calificada, los repuestos originales y, al tener un importador directo, se garantiza una atención óptima para las necesidades que clientes naturales y empresariales tengan.

Para las revisiones de las pickups ISUZU se recomienda un mantenimiento cada 5.000 kilómetros o seis meses, considerando que son vehículos para uso de alta frecuencia y carga. Además, la marca recomienda asegurar las visitas únicamente a los talleres autorizados y garantizar que la calidad del combustible diésel sea verificado, para un óptimo funcionamiento del motor.