
El mercado automotor colombiano cierra 2025 con un desempeño que supera las expectativas iniciales de los gremios, consolidando una recuperación sostenida tras el bajo volumen de 2024.
De acuerdo con el análisis de la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores, con 224.070 matrículas acumuladas hasta noviembre —un crecimiento del 27,6 % interanual según datos de Andi y Fenalco procesados del RUNT—, y proyecciones de cierre entre 245.000 y 250.000 unidades incluyendo diciembre, el sector no solo rebasa la meta de 220.000 planteada a inicios de año, sino que regresa a niveles cercanos a los pre-pandemia.
Este repunte, liderado por la electrificación y la preferencia por SUV, también permite señalar, según el gremio regional, que la proyección de 2026 anticipa un crecimiento moderado del 8-10 %, impulsado por estabilidad macroeconómica y mayor acceso al crédito.
El 2025: repunte jalonado por bajas y cero emisiones
En su análisis y balance del año, Aladda explica que el año inició con cautela, pero desde el segundo trimestre el mercado ganó velocidad gracias a la reducción gradual de tasas de interés (Banco de la República las llevó a 9,25 %), mayor confianza del consumidor y el impacto comercial del Salón del Automóvil de Bogotá en noviembre. Noviembre registró más de 23.700 matrículas, un aumento del 9 % respecto a 2024, con SUV liderando (13.238 unidades, +7,3 % mensual).
El gran destacado fue el segmento de vehículos electrificados (híbridos, enchufables y eléctricos puros), que acumuló hasta noviembre 59.518 híbridos (+60,6 %) y 16.490 eléctricos (+127,7 %). En total, las tecnologías de bajas o cero emisiones representaron cerca del 35 % de las ventas anuales, superando incluso proyecciones optimistas y posicionando a Colombia como uno de los mercados de mayor crecimiento relativo en electrificación en Latinoamérica. Modelos como BYD Yuan Up, Toyota Corolla Cross HEV y Kia K3 dominaron rankings, junto a aportes de marcas chinas que capturaron cuota significativa.
Los SUV y crossovers mantuvieron su hegemonía, con participaciones superiores al 45-50 % del total, seguidos por automóviles compactos y pick-ups.
El mercado es dominado por las importaciones- especialmente de países asiáticos- ya que la producción local se mantuvo limitada en unas 30.000-35.000 unidades (ensamble CKD).
Para la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores los desafíos persistentes del sector, aun hoy son las cargas tributarias, informalidad en usados y brechas en infraestructura de carga, aunque el financiamiento cubrió 60-70 % de las operaciones.
Asi pinta el 2026
Para 2026, año electoral con elecciones al Congreso y Presidencia, los gremios como Aladda, Andemos y Aconauto proyectan un crecimiento entre 8% y 10 %, con un intervalo en el número de unidades de 265.000-275.000. Este avance moderado se alineará con un PIB estimado en 2,5 %, menor disponibilidad de crédito por contexto político y una base comparativa más alta tras el repunte de 2025.
Aladda sostiene que entre los factores que son clave para continuar la consolidación del crecimiento del sector en el año que se inicia es indispensable pensar en temas como:
- Continuidad en incentivos para electrificados (exenciones pico y placa, tributarias), que podrían empujar su participación por encima del 35-40 % si se mantienen.
- Expansión de infraestructura de carga privada (marcas como BYD lideran inversiones) y mayor oferta híbrida/eléctrica de las marcas tradicionales.
- Revisión de políticas como abolición del Impuesto al Consumo (8 %) y flexibilización de chatarrización 1:1 para carga, para estimular renovación del parque y reducir emisiones.
El sector apuesta por una transición ordenada: mayor formalidad, retiro de vehículos antiguos y armonización normativa (Euro VI, inspecciones técnicas). Colombia, con su bajo índice de motorización, aún tiene espacio para expansión, especialmente en segmentos eficientes que respondan a la topografía y congestión urbana.
Este balance de 2025 confirma que el mercado colombiano ha dejado atrás la post-pandemia y se encamina hacia una movilidad más sostenible, con electrificación como motor principal.