EL CHASIS….

El chasís, la columna vertebral del carro

Muchas veces al leer una ficha técnica o la descripción de un vehículo, podemos encontrar que en ella se habla de un carro con chasís monocasco, también llamado autoportante, o de un chasís de largueros y travesaños, también llamado chasís independiente .

Esté último es el concepto original sobre el que se fundamentó buena parte del desarrollo de la industria automotriz. Se trata de una estructura compuesta por dos vigas o largueros de acero muy fuerte que van ubicadas en paralelo de manera longitudinal y están unidas entre si por travesaños. Sobre esta estructura se monta la carrocería del vehículo y todos los elementos y componentes que hacen parte del mismo. Aunque su forma original esta descrita con base en los largueros longitudinales  también se pueden encontrar estructuras en X o plataforma por ejemplo.

Pero en su búsqueda por optimizar costos y agilizar procesos, los fabricantes siguieron buscando nuevas formas de desarrollar las estructuras de sus autos. Y ahí aparece el concepto del chasís monocasco. Esta estructura va más allá de largueros y travesaños y se convierte en un conjunto completo que da forma al vehículo, que tiene elementos estructurales tanto horizontales como verticales y transversales. Chasís y carrocería son uno solo, y a esta estructura se adicionan ya los elementos mecánicos, piezas móviles como puertas, el cableado eléctrico, y los elementos de aislamiento e interiores que conforman un vehículo terminado.

La estructura de chasís independiente hoy día es utilizada básicamente en carros que están orientados al tránsito en terrenos difíciles y al trabajo. Es así como buena parte de los vehículos off road, las pick up, y los vehículos industriales y comerciales utilizan esta construcción. Entre las razones para ello se encuentran la posibilidad de aislar las fuerzas torsionales que impactan el chasís del resto del habitáculo, así los ocupantes del vehículo al transitar por estas vías sienten menos esas irregularidades. Igualmente la fortaleza de la estructura para soportar fuertes impactos directos. Y una tercera ventaja, de cara a los constructores, es que es menos costoso en su fabricación y también su reparación es más económica cuando es necesario recuperar medidas por algún impacto o distorsión en la estructura.

Pero en la actualidad es el chasís monocasco el más usado en la industria. Los automóviles, prácticamente todas la SUV que no están orientadas a un fuerte trabajo off road, minivan, y los vehículos deportivos utilizan esta estructura en su desarrollo. Las automotrices han encontrado en este sistema una mayor rigidez torsional. También son vehículos que en materia de seguridad permiten que en caso de un impacto las fuerzas que se generan se puedan distribuir a lo largo de la estructura evitando que estas se sientan plenas en el habitáculo, preservando así la integridad de los ocupantes del carro. Además, por la utilización de aceros especiales y aleaciones, su construcción es más económica (más no así su reparación). Ofrece un menor peso y por tanto también redunda en menor consumo de combustible. Y  también es posible privilegiar el espacio interior en el diseño del vehículo porque se utiliza menor cantidad de material y esas áreas libres se privilegian para mayor confort .

Sin embargo, todo lo bueno que trajo la aparición de las carrocerías autoportantes se ve opacado al momento de un impacto y su reparación, de la cual siempre quedan cicatrices que afectan si no están bien realizadas el desempeño posterior en caso de un nuevo choque. Adicionalmente se requiere de un ojo experto que certifique si dicho impacto y su reparación tienen o no consecuencias sobre la apreciación comercial del vehículo.

En Autotest, contamos con las herramientas y el personal capacitado para decirle a usted como vendedor o comprador de un vehículo usado cuál es el estado de la estructura del modelo y así poder adelantar negocios de forma transparente e informada.

EXTRA O CORRIENTE?

Una de las mayores inquietudes de los propietarios de vehículos está relacionada con el uso del tipo de combustible adecuado,  ¿con qué gasolina debe tanquear su carro con el fin de lograr el mejor comportamiento en ruta?

Antes de entrar en detalle,  cabe recordar que en Colombia se ofrecen dos tipos de gasolina: las denominadas gasolina corriente y gasolina extra. ¿Qué las diferencia? Básicamente la diferencia entre ambas está dada por su octanaje. Este es un indicador que permite saber cuál es la resistencia de cada uno de estos tipos de combustible a la compresión para iniciar el proceso de explosión o combustión en la cámara.

La gasolina corriente que se ofrece en Colombia tiene hoy día 85 octanos.  En tanto que la gasolina extra alcanza los 92 octanos. En términos prácticos,  el combustible de menor octanaje encenderá  o hará combustión de manera más fácil al necesitar una menor temperatura que el combustible con el número de octanos más alto.  Y estas temperaturas se alcanzan con el grado de compresión de la mezcla aire y combustible que logra generar el pistón dentro de la cámara.

Una de las herramientas más sencillas,  entonces,  para conocer que tipo de gasolina usa su carro está en la ficha técnica del vehículo.  En este documento encontrará el dato de la relación de compresión. Esta es una medida que indica cuántas veces se comprime una unidad de aire en la cámara de combustión.  Si la ficha técnica muestra una relación de compresión  (r/c) de 9.5: 1 o mayor a esta cifra,  el vehículo deberá usar gasolina extra para lograr un buen proceso de combustión y una mejor operación y eficiencia y por lo tanto un consumo adecuado y eliminar los riesgos de daño en los pistones por el llamado cascabeleo o detonación anticipada.

Los fabricantes de motores han buscado desde siempre aumentar la relación de compresión (r/c) con la que diseñan sus motores.  La razón radica en que entre mas alta sea, mayor es la eficiencia en el proceso de convertir la gasolina en potencia del motor.  Sin embargo la limitante ha sido, como ya la mencionamos, la explosión descontrolada del combustible dentro de las cámaras, dando el conocido cascabeleo, que disminuye la potencia del motor y produce daños severos a este en el mediano plazo.  La adición de aditivos en las petroleras (gasolina extra) o por parte de los propietarios han permitido el aumento del octanaje que los fabricantes han buscado.

Nuevas tecnologías han aparecido en los últimos años, que permiten el uso de gasolinas corrientes  en motores con altísimas relaciones de compresión (MAZDA con r/c 13:1),  logrando muy buenos indicadores de consumo de combustible y potencias muy altas y con un combustible hasta un 30% más barato.   Su secreto es el uso de la electrónica para controlar el ingreso de combustible a las cámaras de compresión del motor, haciéndolo de forma gradual y en el momento requerido para que la mezcla de aire combustible solo se encienda por la chispa de la bujía y no antes por efecto de la compresión alta del motor.

Cuando esta relación de compresión esté por debajo de ese indicador es posible la utilización de la denominada gasolina corriente. Es un mito creer que al tanquear con gasolina extra un vehículo con un motor diseñado para el uso de gasolina corriente este tendrá mayor potencia y funcionará mejor. No es así.

En la actualidad la tecnología de los motores ha permitido reducir su tamaño y cilindrada,  pero alcanzado potencias mucho mayores.  Esto de la mano de elementos como el turbo o el supercargador.  Si su carro hace parte de esta tendencia tenga en cuenta que siempre deberá trabajar con gasolina extra dada la relación de comprensión que alcanza por el uso de estos elementos que ingresan aire adicional a presión a la mezcla.

La altura sobre el nivel del mar a la que se encuentre la ciudad por la que circula el vehículo también puede ser un elemento para definir el tipo de combustible gasolina a utilizar.  Por lo general en ciudades ubicadas por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar,  es posible utilizar gasolina corriente en los vehículos,  incluso en aquellos diseñados con una relación de compresión superior a 9.5: 1 y que en otras circunstancias deberían usar gasolina extra.  Esto debido a que a mayor altura se registra una menor presión atmosférica.

Y recuerde, aquí en AUTOTEST, contamos con personal técnico especializado que puede ayudar a resolver sus dudas en torno a la operación de un vehículo cuando quiera comprar un carro usado o vender el actual y ofrecer a los potenciales compradores la información veraz y confiable que facilite el cierre del negocio.

DISEÑO, MAS QUE UN AUTO BONITO…..

imagen: PNGocean

¿Cuántas veces en la calle, a la vista de un carro bonito, usted no giró la cabeza y siguió con la mirada ese vehículo? Es la emoción y la sensación de un diseño bien hecho, que llama la atención, que genera impacto Pero, ¿cuáles son los pasos que se deben dar para llegar a un diseño final que genere este tipo de reacciones?

Hoy les contaremos de forma sencilla cómo es el proceso de diseño de un carro.

Para que ese vehículo, que roba miradas y expresiones de admiración, llegue a la calle, es necesario todo un proceso detrás de su creación. Ese proceso puede iniciarse fácilmente cinco años atrás, incluso en algunos casos mas aún, cuando los equipos de diseño, ingenieros, y el comercial y de mercadeo, analizan las tendencias del mercado y piensan en aquellos elementos que definirán en el mediano y largo plazo las necesidades de los potenciales clientes a la hora de elegir un nuevo vehículo. Aquí entran en juego temas técnicos y tecnológicos, sociodemográficos, tendencias en diseño y colores, comportamiento del comprador, entre otros. De esas reuniones de prospección salen las líneas generales de lo que una marca quiere proyectar y llevar a sus carros en el futuro.

Con base en los conceptos que la marca quiere llevar a su vehículo los diseñadores proceden a realizar una serie de bocetos 2D en papel que le darán forma a ese próximo vehículo. Este es un proceso que implica también muchas horas de trabajo para reflejar en esos dibujos las formas y conceptos de un vehículo que sea no solo estéticamente atractivo, también funcional y viable. Fácilmente en el diseño de un nuevo vehículo se pueden desarrollar cerca de mil bocetos para dar finalmente con ese “dibujo” que refleja lo que la marca quiere

Ya del papel, el equipo de trabajo pasa al computador, y a través de software CAD (Diseño Asistido por Computador) esos bocetos se plasman en un diseño 3D, que permite a todos los integrantes del proyecto mirar y analizar con mayor detalle cada uno de los elementos que harán parte del futuro carro, y cómo el diseño no riñe con las posibilidades tecnológicas y mecánicas que se han planteado para el vehículo por parte del área de ingeniería.

Y una vez desarrollado este diseño 3D viene uno de los momentos más interesantes del proceso, la creación del modelo en escala 1/1 en arcilla, también conocido como el Modelado Clay, que permite a los diseñadores tener el modelo físico en tamaño real y al que incluso le pueden hacer modificaciones en la medida que el diseño vaya cambiando de acuerdo con las anotaciones y mejoras que se introducen con base en el desarrollo de la iniciativa. Este modelado se usa tanto en el diseño exterior como en la definición del diseño y los elementos que estarán ubicados en el habitáculo del automotor. Incluso a un vehículo bajo esta etapa una vez ya se han definido todos sus detalles se le puede “vestir” con los materiales y colores que tendría el vehículo de producción para tener una visión mucho más cercana a la realidad y tomar las decisiones finales antes de aprobar el nuevo modelo y dar la orden para iniciar su producción.

De manera paralela, con el desarrollo del diseño del auto, también otro grupo de ingenieros y diseñadores definen y prueban la paleta de colores para la carrocería. Estos colores deben pasar por pruebas de resistencias a los elementos externos y de visibilidad bajo diferentes condiciones de iluminación natural y artificial.

De igual manera se trabaja en la definición de los colores, tonos  y materiales que conformarán el interior del auto  Estos se definen de acuerdo con los usos y el segmento al que apunte el carro, y el estilo y ambiente que ya en esa primera etapa referida se definió para este nuevo vehículo que saldría al mercado También aquí entra en juego una palabra clave Ergonomía, que todos los elementos que estén a bordo del auto sean de fácil acceso para el conductor, sin sacrificar la seguridad y evitando que pierda de vista el camino durante la conducción.

ANTES DE COMPRAR TU VEHICULO USADO: PRUEBALO.

Uno de los aspectos que determina la decisión de compra de un carro es la posibilidad de realizar una prueba de ruta que permita determinar el comportamiento en vía de ese auto que usted quiere.

Y aunque en estos días no es fácil poder acceder a esta posibilidad en virtud de las precauciones propias y necesarias para mitigar los impactos por la pandemia generada por el Covid 19, sí es importante tener en mente algunas recomendaciones y claves que en lo posible le permitirán poder desarrollar una prueba para conocer más en detalle el funcionamiento y estado del vehículo y las sensaciones generadas en los desplazamientos.

Lo primero es revisar bien el carro,  ojalá a la luz natural para evidenciar en su estado físico y estético y si realmente el carro corresponde con lo que el anuncio de venta o las palabras que su propietario señala. Verificar que no se encuentren fuertes golpes,  rayones, desajustes en las latas o diferencias en tonalidades de la pintura,  o algún elemento que pueda hacer pensar que el vehículo ha sido sometido a un trabajo mayor o incluso inapropiado. Esto también debe hacerse al revisar su interior, buscando elementos de tapicería sueltos, en mal estado o en exceso desgastados y también en una inspección visual de su motor verificando si hay alguna fuga visible de lubricante, refrigerante, liquido de la dirección hidráulica o de frenos.

Desconfie de un kilometraje muy alto o demasiado bajo. Mire si encuentra etiquetas de recordación de cambios de aceite o facturas en la guantera que indiquen un kilometraje anormal al mostrado por el vehiculo.

MIDASE EL CARRO

Suena un poco extraño, pero sí. La idea es que antes de iniciar la marcha, entre al carro,  vea que tan fácil es para usted ingresar y salir de él. También siéntese en el puesto del conductor y fíjese que tan cómodo se siente y las posibilidades de ajuste que pueda brindar su asiento  y el volante;  así como los espejos retrovisores y el espejo interno. Recuerde también que usted no será el único que se transportará en el, mida el espacio de las sillas traseras y también con mucho cuidado la capacidad de carga del baúl.  Analice que tan ergonómicas son las posiciones de los diferentes elementos que utilizará cuando maneje (pedales,  timón, botoneras,  palancas,  pantallas,  entre otros).  Tampoco se olvide de medir el carro en el garaje.  Muchas sorpresas salen a última hora.

EN MARCHA

Una vez cumplido el paso anterior,  es hora de encender el motor. Verifique que todas las luces del tablero funcionen y se vayan apagando progresivamente. Primero asegúrese que el radio o el sistema de sonido del vehículo no esté operando porque podría distraerlo o tapar algún ruido del vehículo en su operación. Con el motor en marcha escuche si produce algún sonido o vibracion extraños a su funcionamiento normal.

Ponga en marcha el carro y preste atención al proceso de aceleración,  si es normal,  progresivo o en algún momento parece que no lo hiciera. Aquí también es momento de apreciar el funcionamiento de la caja de cambios. Si el paso entre marchas es suave o brusco y si al hacerlo pierde revoluciones en exceso o no,  y su proceso de recuperación entre cambios.  Cheque que el embrague no deslice o funcione o muy arriba o muy abajo del pedal.  De igual manera observe el recorrido de la palanca de cambios y que tan fácil es su manipulación.  También acelere el vehículo y déjelo en neutra: no deberá sentir ruidos, traquidos o ronroneos al rodar.

En este recorrido,  que debe ser el más parecido posible a los recorridos que hará de manera habitual en el carro,  aproveche para percibir la sensación que produce la suspensión,  si es muy dura o muy blanda,  si el contacto de las llantas con la superficie de rodamiento se transmite en exceso o no al habitáculo,  o si se presentan vibraciones, ruidos o movimientos excesivos a alta y baja velocidad o al entrar en un giro.

De igual manera compruebe que la dirección del carro sea adecuada,  no muy dura,  y que le permita tener la sensación que el carro sí va por donde usted indica con el volante. Que al dar un giro la respuesta sea rápida, precisa y de igual comportamiento hacia ambos lados.

Compruebe  la efectividad  de los frenos y la distancia aproximada de frenada,   así como la operación del sistema ABS (si el carro lo tiene) y el recorrido y tacto del pedal al presionarlo.  Deje presionado el pedal por un minuto y observe si el pedal desciende de forma anormal o sorpresiva.

En alguna parte del trayecto pruebe el funcionamiento del aire acondicionado su potencia capacidad de enfriamiento y que tanto afecta la entrega de potencia del carro. También aproveche esta prueba para ensayar el desempeño de otros sistemas como luces, sistema de infoentretenimiento y su facilidad de operación  (si lo tiene), las plumillas, los sistemas de alertas auditivas y/o visuales que pueda tener el vehículo (reversa, cambio de carril, colisión frontal, puertas abiertas, cinturones de seguridad, entre otros).

Con estas recomendaciones básicas puede tener una idea más concreta y real del estado del carro que quiere adquirir y si en verdad es la respuesta a su necesidad de movilidad.

Recuerde que, además de esta prueba de ruta, debe contar también con una rigurosa inspección de la mano de especialistas. En AUTOTEST contamos con la experiencia y el equipo profesional para brindarle la información clara, precisa, y transparente sobre el estado técnico, mecánico, y de procedencia de ese vehículo usado que usted quiere tener.

CARROS HIBRIDOS Y ELECTRICOS. VENTAJAS Y DESVENTAJAS.

De manera lenta pero constante el segmento de vehículos híbridos y eléctricos gana cada día más espacio en Colombia, y convierte al país en la zona de Latinoamérica con mejor penetración y crecimiento de este tipo de transporte particular sostenible.

Incluso, en estos días de pandemia por el Covid 19, en los que la comercialización de vehículos nuevos registró en términos totales una caída importante por las obvias razones del confinamiento y los cierres de sectores económicos, las ventas de autos “verdes” registran en el total del año un crecimiento superior al 80 por ciento a junio pasado, según las cifras que recopila la Asociación Nacional de Movilidad Sostenible, Andemos, basadas en los registros Runt.

Por eso no es extraño, ni exótico, ya ver o saber de personas que se plantean seriamente la posibilidad de dejar de usar un vehículo de combustión tradicional y pasarse a la tendencia de la movilidad amigable con el medio ambiente. Una decisión que implica un análisis profundo, porque el transporte eléctrico o híbrido también obliga a “cambiar el chip” en muchos aspectos de la conducción, y de las formas y comportamientos de manejo.

Aquí, en Autotest, queremos ayudarle con ese análisis que debe hacer al momento de considerar la opción de la movilidad sostenible, con unos elementos de ventaja y desventaja básicos que tienen estos vehículos, como un primer paso para las consideraciones que usted seguramente hará cuando quiera dar ese salto al carro ecoamigable

A favor:

Reducción en la contaminación

Esta es la primera ventaja, , y la más recurrente cuando de montarse en un carro eléctrico o híbrido se trata. En el primero de los casos la reducción es prácticamente a cero ya que por su motor eléctrico no se generaría emisión de CO2 al medio ambiente. Y en el caso de un auto híbrido también se aprecia una considerable disminución, porque generalmente los vehículos en nuestro uso cotidiano no recorren distancias grandes y en ese caso el modo de manejo eléctrico será quizá el más usado, y solo se activaría el modo de combustión tradicional o la forma híbrida en distancias mayores a los 50-60 kilómetros o si por voluntad de quien conduce activa la forma de manejo híbrida o solo con el motor de combustión.

Ah, y también, una fuerte reducción de la contaminación por ruido.

Mejor respuesta

Bien es sabido que los motores térmicos tienen una eficiencia limitada. En los mejores casos el 30 por ciento de la energía que produce la combustión es aprovechada finalmente en llevar movimiento a las ruedas del vehículo. Por el contrario, en un vehículo en modo eléctrico esta eficiencia se puede triplicar.   Esto se evidencia en la disponibilidad de torque por ejemplo que en este caso está listo para ser usado prácticamente desde el inicio de la marcha sin esperar alcanzar un régimen determinado de revoluciones.

Rendimiento

Ya dijimos que la eficiencia de un motor eléctrico comparado con uno de combustión es una de las notas favorables para el primero. Pero, y ¿el rendimiento del “combustible”?

Supongamos un recorrido de 100 kilómetros para un carro eléctrico y para un vehículo a gasolina. En el caso del auto eléctrico, para rodar esa distancia requiere unos 13 kWh. El auto con motor de combustión (gasolina) consume en esa distancia unos 5 litros de combustible, o 1.3 galones (un litro de gasolina es equivalente a 9.7 kWH). Así para recorrer esos mismos 100 kilómetros el carro de motor de combustión y aspirado consumiría el equivalente a 48.5 kWh de energía.

Menos costos de consumo y mantenimiento

En el caso de un vehículo eléctrico su motor cuenta con menos piezas móviles o que deban ensamblarse para conformar el bloque, y por lo tanto el nivel de desgaste es menor y así mismo las intervenciones por mantenimientos preventivos o correctivos. Como tampoco tienen caja de cambios (con algunas excepciones actuales) te puedes ahorrar lo que implicaría el mantenimiento de las mismas o su reparación en un eventual daño.

En los eléctricos puros desaparecen sistemas a los cuales venimos acostumbrados como el de refrigeración, la lubricación del motor y causan a diario dolores de cabeza.

En contra

En este apartado queremos ser claros en señalar que algunas de estas desventajas podrían dejar de serlo en el mediano y largo plazo, cuando una mayor masificación de la tecnología permita una masa crítica de vehículos importante, no solo en el mercado global, sino en el país.

Autonomía

En un comienzo los vehículos eléctricos tenían autonomías muy limitadas para el uso urbano (hasta unos 60 kilómetros por carga) pero poco a poco se ha avanzado hasta encontrar ya modelos incluso en lo que se podría denominar los “vehículos de entrada” en este segmento, con capacidad de recorrer varios cientos de kilómetros con una carga. Así que muy rápidamente esta desventaja se va desvaneciendo.

Costo

Este es un factor que todavía incide mucho en la elección de este tipo de carros, y es que su valor sigue siendo alto para la gran mayoría de usuarios de vehículos en Colombia. Hoy el más barato es el Renault Twizy, que tiene un valor cercano a los $43 millones, sin embargo es un vehículo que responde a las necesidades de las primeras generaciones de autos eléctricos tanto en diseño como autonomía y capacidades. Ya en el caso de vehículos con características similares al vehículo tradicional, el Hyundai Ioniq puede ser el más económico, con un valor de $76 millones aproximadamente, en su versión Premium.

De igual forma en la medida que su producción alcance mayores volúmenes también el costo de estos vehículos tenderá a la disminución.

Estaciones de carga

Aunque de manera paralela con el crecimiento del mercado automotor híbrido y eléctrico, los gobiernos nacional y locales, y operadores de servicios de energía públicos y privados, desarrollan estrategias y proyectos para consolidar una red de estaciones de carga, aún se debe avanzar más en este aspecto, especialmente cuando se trata de establecer este tipo de locaciones en trayectos entre diferentes ciudades que permitan viajes intermunicipales sin que el propietario o conductor tengan que sufrir lo que ya muchos han dado en llamar el “estrés por la autonomía”.

Y relacionado con este tema, también es necesario considerar de manera previa a la compra, como será el proceso de recarga del vehículo en casa. Al tratarse de una tecnología reciente, no necesariamente los hogares estaban preparados para permitir la carga del vehículo en casa en las noches por ejemplo, sobre todo en el caso de vehículos con baterías de un tamaño considerable y en algunos casos esto puede convertirse en un inconveniente por no contar con la infraestructura necesaria para este proceso, o generar un costo adicional a la compra del vehículo.

Estas son unas pautas iniciales para el análisis que usted debe hacer cuando piensen en adquirir un vehículo eléctrico o híbrido  Y recuerde que si para la adquisición de este nuevo bien desea o necesita vender su actual vehículo de combustión, en AUTOTEST le brindamos el servicio de inspección técnica, mecánica y de procedencia más completo, gracias a nuestro equipo de profesionales y técnicos especializados que le ofrecerán una información confiable para que pueda cerrar su venta con toda tranquilidad y transparencia.