CUIDADOS A LA PINTURA DE SU VEHICULO.

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La actual tecnología en pintura automotriz permite a los fabricantes de estos recubrimientos ofrecer una garantía que puede llegar hasta los 10 años, conservando sus condiciones de brillo, tonalidad y protección.

Pero esto no implica que la pintura del carro no deba ser sujeto de una serie de cuidados y mantenimientos preventivos que, precisamente, permitan que la misma pueda ofrecer las condiciones estéticas y de protección que sus fabricantes han desarrollado.

La pintura, como pocos elementos del vehículo, está expuesta a la acción de los elementos de la naturaleza, y por eso es necesario desarrollar una serie de prácticas de cuidado básico que eviten su deterioro prematuro, y no afecte su función de embellecimiento y protección de la estructura del automotor.

De acuerdo con los técnicos de Cesvi Colombia y su publicación Autocrash, es posible identificar 4 tipos de daños que afectan la pintura automotriz, de acuerdo con su origen:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas. se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

Por eso, con el fin de evitar este tipo de daños sobre la pintura del carro, o minimizar en lo posible su efecto perjudicial, desde Autotest ofrecemos algunas recomendaciones para preservar las características del recubrimiento durante la mayor parte posible de tiempo, antes de tener que realizar, por vida útil, una intervención mayor.

  1. Bajo techo: procure siempre que vaya a estacionar su vehículo, bien sea en la residencia, en el sitio de trabajo, o en un lugar que visita de manera temporal; hacerlo en un estacionamiento cubierto. Esto para evitar que los rayos UV, el polvo, lluvia ácida, entre otros elementos, actúen sobre la pintura generando un paulatino deterioro que se puede reflejar en la pérdida de brillo inicialmente y más adelante en situaciones como el acraquelamiento de la misma
  • Árboles, a metros: si no puede estacionar el vehículo en un parqueadero cubierto, y debe hacerlo en exterior, no lo haga bajo un árbol, aunque la posibilidad de sombra sea tentadora. Los arboles exudan sustancias como resinas que caen al piso, y si su carro está bajo él recibirá estas sustancias que pueden pegarse de manera fuerte a la pintura y con el paso del tiempo “se comen” la pintura y penetran hasta la lamina del vehículo

También la presencia de pájaros o insectos que se encuentran en y alrededor de estas especies vegetales lleva a que parte de sus excrementos puedan caer sobre el vehículo y la composición química de estos por lo general es fuertemente ácida y corroe la pintura si no se elimina de manera rápida.

Si se detecta a tiempo esta situación, es posible que con un lavado pueda eliminarse, pero si ha pasado ya un tiempo, debe hacerse una intervención con productos especializados para eliminar estas resinas

  • Lavado: Lavar el carro, por lo menos una vez al mes, es una práctica importante para preservar la pintura en buen estado. El lavado remueve el polvo, el barro, la tierra, y las sustancias acumuladas recibe la superficie del auto en su diario rodar. Este lavado debe llevarse a cabo con los productos y elementos adecuados (champú especial, paños de microfibra, ceras) Algunos expertos recomiendan que, a menos que sea absolutamente necesario, no se haga el lavado en los denominados auto lavados porque estas máquinas pueden acumular polvo, piedras pequeñas y otros elementos de otros autos que terminan afectando la pintura del vehículo. Se debe hacer en lavaderos reconocidos y con agua corriente, y que cuenten con una disposición adecuada de los residuos de la operación de limpieza de los autos.
  • Protección con cera: además del lavado frecuente, también es necesario aplicar cada dos o tres meses cera, bien sea natural o sintética, para la protección de la pintura. Estos productos permiten repeler el agua y los elementos externos que atacan la pintura. Una vez se lava el carro, la cera permite que la pintura conserve el tono y el brillo característicos.
  • Polichado: también conocido por algunos como el porcelanizado, es el proceso, casi siempre desarrollado por expertos en este tema, que con el uso de productos abrasivos especializados y pulidora. Su objetivo es eliminar una muy fina capa del barniz con el fin de corregir defectos como rayones, abrasiones y otros defectos que pueda tener la pintura.  Tiene un efecto contraproducente pues a eliminar pintura, estamos restando vida útil y protección a la capa de pintura original.

Cuando usted quiera comprar o vender un carro usado y necesite saber si sobre la pintura se ha hecho algún trabajo posterior y la calidad del mismo, nuestra inspección especializada puede determinar cuál es el estado de la pintura de ese vehículo, si se han dado procesos de repintado y que tan profesional o no ha sido la intervención para conservar las características de fábrica.

Cuidados preventivos para la pintura del carro

La actual tecnología en pintura automotriz permite a los fabricantes de estos recubrimientos ofrecer una garantía que puede llegar hasta los 10 años, conservando sus condiciones de brillo, tonalidad y protección.

Pero esto no implica que la pintura del carro no deba ser sujeto de una serie de cuidados y mantenimientos preventivos que, precisamente, permitan que la misma pueda ofrecer las condiciones estéticas y de protección que sus fabricantes han desarrollado.

La pintura, como pocos elementos del vehículo, está expuesta a la acción de los elementos de la naturaleza, y por eso es necesario desarrollar una serie de prácticas de cuidado básico que eviten su deterioro prematuro, y no afecte su función de embellecimiento y protección de la estructura del automotor.

De acuerdo con los técnicos de Cesvi Colombia y su publicación Autocrash, es posible identificar 4 tipos de daños que afectan la pintura automotriz, de acuerdo con su origen:

1. Orgánicas o biológicas: son las derivadas de sustancias animales o vegetales. Las resinas producidas por los árboles o sus hojas. se adhieren firmemente a la capa de pintura, siendo necesario en algunos casos el uso de disolventes para su remoción. En general, para este tipo de agresiones, basta con pulir las zonas afectadas (opacidades o decoloraciones), pero, si el daño es profundo, hay que lijar y repintar.

2. Mecánicas: por contacto con objetos de mayor dureza (piedras u otros vehículos), salvo que se hayan removido las capas internas de la pintura o deformado la superficie, es suficiente con pulir y brillar para recuperar el brillo y apariencia perdidos. De lo contrario, habrá que lijar y repintar.

3. De tipo industrial: por productos originados en procesos o industriales. Por ejemplo, el ácido de batería se neutraliza con la aplicación de abundante agua sobre la zona afectada, pero si la sustancia ya ha actuado, se deben lijar y restituir las capas de pintura afectadas. Igual sucede con el líquido de frenos, pero, si no es suficiente con la aplicación de agua, se debe calentar la zona a 60°C durante al menos media hora y luego pulir y brillar. Para polvo industrial, humo u hollín, con el lavado del vehículo debería ser suficiente. Sin embargo, pueden llegar a requerirse limpiadores específicos, pulido y abrillantado o, en casos extremos, lijado y repintado.

4. Climáticas: causadas por fenómenos medioambientales como radiación solar ultravioleta, humedad, salinidad y frío, basta con lavado frecuente y ceras de protección.

Por eso, con el fin de evitar este tipo de daños sobre la pintura del carro, o minimizar en lo posible su efecto perjudicial, desde Autotest ofrecemos algunas recomendaciones para preservar las características del recubrimiento durante la mayor parte posible de tiempo, antes de tener que realizar, por vida útil, una intervención mayor.

  1. Bajo techo: procure siempre que vaya a estacionar su vehículo, bien sea en la residencia, en el sitio de trabajo, o en un lugar que visita de manera temporal; hacerlo en un estacionamiento cubierto. Esto para evitar que los rayos UV, el polvo, lluvia ácida, entre otros elementos, actúen sobre la pintura generando un paulatino deterioro que se puede reflejar en la pérdida de brillo inicialmente y más adelante en situaciones como el acraquelamiento de la misma
  • Árboles, a metros: si no puede estacionar el vehículo en un parqueadero cubierto, y debe hacerlo en exterior, no lo haga bajo un árbol, aunque la posibilidad de sombra sea tentadora. Los arboles exudan sustancias como resinas que caen al piso, y si su carro está bajo él recibirá estas sustancias que pueden pegarse de manera fuerte a la pintura y con el paso del tiempo “se comen” la pintura y penetran hasta la lamina del vehículo

También la presencia de pájaros o insectos que se encuentran en y alrededor de estas especies vegetales lleva a que parte de sus excrementos puedan caer sobre el vehículo y la composición química de estos por lo general es fuertemente ácida y corroe la pintura si no se elimina de manera rápida.

Si se detecta a tiempo esta situación, es posible que con un lavado pueda eliminarse, pero si ha pasado ya un tiempo, debe hacerse una intervención con productos especializados para eliminar estas resinas

  • Lavado: Lavar el carro, por lo menos una vez al mes, es una práctica importante para preservar la pintura en buen estado. El lavado remueve el polvo, el barro, la tierra, y las sustancias acumuladas recibe la superficie del auto en su diario rodar. Este lavado debe llevarse a cabo con los productos y elementos adecuados (champú especial, paños de microfibra, ceras) Algunos expertos recomiendan que, a menos que sea absolutamente necesario, no se haga el lavado en los denominados auto lavados porque estas máquinas pueden acumular polvo, piedras pequeñas y otros elementos de otros autos que terminan afectando la pintura del vehículo. Se debe hacer en lavaderos reconocidos y con agua corriente, y que cuenten con una disposición adecuada de los residuos de la operación de limpieza de los autos.
  • Protección con cera: además del lavado frecuente, también es necesario aplicar cada dos o tres meses cera, bien sea natural o sintética, para la protección de la pintura. Estos productos permiten repeler el agua y los elementos externos que atacan la pintura. Una vez se lava el carro, la cera permite que la pintura conserve el tono y el brillo característicos.
  • Polichado: también conocido por algunos como el porcelanizado, es el proceso, casi siempre desarrollado por expertos en este tema, que con el uso de productos abrasivos especializados y pulidora. Su objetivo es eliminar una muy fina capa del barniz con el fin de corregir defectos como rayones, abrasiones y otros defectos que pueda tener la pintura.  Tiene un efecto contraproducente pues a eliminar pintura, estamos restando vida útil y protección a la capa de pintura original.

Cuando usted quiera comprar o vender un carro usado y necesite saber si sobre la pintura se ha hecho algún trabajo posterior y la calidad del mismo, nuestra inspección especializada puede determinar cuál es el estado de la pintura de ese vehículo, si se han dado procesos de repintado y que tan profesional o no ha sido la intervención para conservar las características de fábrica.