La crisis mundial generada por la pandemia del Covid 19 que está cerca de ajustar dos años,  ha generado toda serie de inconvenientes no solo en el campo de la salud pública,  también en la economía y el desarrollo de las actividades productivas e industriales a todo lo ancho del mundo.

Y esa crisis también tiene repercusiones en las decisiones cotidianas de las personas aquí en Colombia,  como la decisión de compra de un vehículo. ¿Por qué? Sencillamente porque el suministro de nuevos autos a las vitrinas en todo el mundo ha sufrido un retraso que hace que los tiempos de entrega del vehículo a sus dueños sean más largos,  y surgen las llamadas listas de espera en las que los clientes que desean comprar un carro tienen que entrar en un turno que significa,  en muchos casos,  que ese vehículo solo llegaría a sus garajes entre cuatro y seis meses después.

¿Y qué tiene que ver que un carro se demore en su entrega con el Covid 19? Dos factores.  En primer lugar,  en los momentos más álgidos de la pandemia las fábricas tuvieron que cerrar y cesar la producción de sus autos lo cual generó obvios retrasos en su producción.  Sin embargo esto no fue lo más influyente

Con la pandemia decretada y las medidas de aislamiento y restricción a la movilidad de millones de personas en el mundo los hábitos de vida se modificaron y el trabajo,  el estudio,  y el tiempo de ocio (obligado en este caso) en casa se incrementó,  y con ello la necesidad de estar conectados para cumplir las labores diarias o simplemente pasar el tiempo.  Esto llevó a que la producción de microprocesadores necesarios para que equipos de cómputo,  teléfonos móviles y tabletas, se disparara y los fabricantes orientaron su producción a satisfacer esta demanda y disminuyeron o cesaron temporalmente la producción de microprocesadores para otras industrias como la automotriz que en virtud de los avances de la tecnología cada vez depende más de estos pequeños elementos para la operación de los vehículos.

Y ahora que los niveles de fabricación y ensamble están retomando la normalidad los fabricantes automotrices se encuentran con una escases de estos componentes que los obliga producir vehículos en una menor cantidad y reorientar las prioridades de envió a los diferentes mercados.  Y esto parece se extenderá por lo menos hasta mediados de 2022.

Pero,  ¿y qué son los microprocesadores y por qué son tan importantes hoy en los automóviles?

Decíamos que el avance de la tecnología automotriz ha ligado esta industria con la electrónica para beneficio de los conductores.  En el vehículo se encuentra la Unidad de Control Electrónico (Electronic Control Unit ECU) la computadora del automóvil,  y de la que depende en gran medida el funcionamiento eficiente del auto y de los diferentes sistemas que intervienen de forma activa o pasiva en la conducción.

La ECU como un gran cerebro recibe la información del amplio número de  los microprocesadores que están distribuidos a lo largo del auto y que se encargan de sensar,  de medir,  de manera permanente las situaciones de manejo, el comportamiento del conductor en momentos como aceleración, dirección o frenada,  y también las condiciones del entorno en el que rueda el vehículo.   Estos componentes posibilitan que los diferentes sistema del carro puedan realizar cientos de cálculos en los diferentes momentos de la marcha y en milésimas de segundo para así tomar decisiones en aspectos tan variados como la inyección de combustible,  la aceleración,  la distribución de la tracción a las diferentes ruedas,  alertas de choque,  encendido y apagado de sensores,  freno de emergencia, activación de sistemas de pre colisión,  y,  por supuesto,  la operación del sistema de información y entretenimiento,  entre muchas otras

También estos pequeños componentes son importantes como elementos que transmiten al computador información de posibles fallas en el carro para que este las almacene y puedan ser leídas posteriormente en el servicio posventa a través de los escáner

Estos microprocesadores o microcomponentes al instalarse en un automóvil cumplen con dos condiciones fundamentales La primera es que tengan una alta capacidad de procesamiento de información Y como segunda condición que también sean eficientes en consumo de energía

De acuerdo el fabricante Bosch al hablar de microcomponentes o microchips en un vehículo se encuentran los sensores micro electromecánicos (MEMS) que son los comúnmente denominados sensores.  Y los semiconductores de potencia que se encargan del control de altas corrientes y tensiones eléctricas

No es fácil dar una cifra de cuántos microprocesadores puede tener un automotor hoy día, pero pueden ser un promedio de 50 sostienen los especialistas y fabricantes de estos.

Hoy día, al comprar o vender un carro usado es importante también hacer una revisión de sus sistemas electrónicos y su operación adecuada. Autotest, con su equipo de especialistas, ofrece un proceso de inspección  para que sus decisiones de compra o venta de vehículos tengan el respaldo de una información confiable.

Por Admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *