Los frenos, el principal sistema de seguridad en el vehículo

Mucha agua ha corrido bajo los puentes. O mejor,  muchos kilómetros han avanzado los vehículos y la industria automotriz desde la época en la que, se dice los frenos de los carros eran un bloque de madera que se ponía frente a las llantas delanteras para que con la fricción se detuvieran, o unos años después,  el sistema de frenos de los vehículos estaba conformado por una guaya que bloqueaba las ruedas traseras del carro (y solo las traseras porque en el eje delantero no se usaban por una creencia de que el carro volcaría). Muchos años y, afortunadamente, grandes avances en este sistema.

El circuito de frenos es, sin duda, el principal sistema de seguridad en cualquier tipo de vehículo, la base para desarrollar a partir de él los mecanismos de protección necesarios para los ocupantes del auto y los demás actores de la vía.   No en vano se dice que de nada sirve tener el carro más potente y veloz si su sistema de frenos no es capaz de pararlo cuando es necesario.

Hoy se pueden encontrar dos formas de operar  de los frenos que están muy ligados también a la gama en la que esté posicionado el vehículo.

Frenos de tambor: en este sistema existe un cilindro que gira de forma solidaria con la rueda,  y al presionar el pedal de freno una bandas o zapatas elaboradas en acero y que están cubiertas por un material de alta resistencia a la fricción y que es el que entra en contacto con el tambor o la campana, presionándola, para hacer que se detenga de manera gradual,  de acuerdo con la presión ejercida desde el pedal.

Este sistema se encuentra especialmente en vehículos de las gamas iniciales en los que suele combinarse un conjunto de disco en las ruedas delanteras y sistema de tambor para el eje trasero.  O en casos ya cada vez más escasos un sistema de tambor en las cuatro ruedas aplicados sobre todo en vehículos de carga.

Freno de disco: se encuentra para las cuatro ruedas en vehículos de gamas media alta y alta especialmente. En ambos ejes se ubican los discos de acero y grafito que giran solidariamente con la rueda,  estos tienen un caliper, pinza o mordazas en las que se encuentran las pastillas de frenos,  una para cada cara del disco. Al accionar el pedal de freno,  la presión hidráulica transmitida por el líquido de frenos,  empuja los pistones y acciona las pinzas que presionan el disco para generar la fricción y la detención de las ruedas.

Sus componentes básicos

Los sistemas de frenos están compuestos por las siguientes piezas

Pedal: es la pieza que recibe la presión ejercida por el pie del conductor para iniciar el procedimiento de frenada del automotor.

Bomba o Cilindro Maestro: allí se encuentra el líquido de frenos,  y una vez recibe la presión del pedal de freno se encarga de iniciar su distribución por todo el sistema para activar el frenado del carro.

Servofreno: se encarga de “suavizar” el pedal de freno cuando es presionado por el conductor. De no existir esta pieza esa acción sería mucho más dura y el pedal pondría una mayor resistencia a la presión ejercida. Además tiene la función de ampliar esa fuerza de presión para lograr la detención del vehículo

Cilindro Auxiliar: recibe, a través del líquido de frenos, la presión ejercida sobre el pedal y se encarga de activar todos los mecanismos para que bien las bandas o las pastillas, puedan hacer fricción y ejercer presión sobre la superficie del disco o del tambor y así detener el movimiento de las ruedas del automotor.

Caliper o mordaza: es el elemento que aloja los pistones y pastillas en el caso de los frenos de disco y es el encargado de “morder” el disco para que las pastillas entren en contacto con su superficie y a través de la fricción y la presión pueda detener las ruedas

Zapatas: son los elementos que presionan la cara interna del tambor en los sistemas de frenado con esta característica, y permiten que las ruedas puedan detenerse. Serían el caliper del sistema

Pastillas: montadas en el caliper o mordaza, son las piezas que entran en contacto con el disco para ejercer la fricción y presión correspondiente que hace que se detengan las ruedas. Existen dos tipos de sistemas de frenos

Señales de alerta

El sistema de frenos debe ser revisado de manera preventiva en cada cambio de aceite para mirar si se presentan síntomas de fugas de líquido o problemas con los empaques o mangueras, por ejemplo, o si alguna pieza está presentado deterioro.

Tenga en cuenta que el líquido de frenos debe cambiarse cada dos años como período máximo de tiempo. Este compuesto está diseñado para soportar una temperatura de ebullición alta (más que la del agua) pero también es higroscópico- absorbe la humedad- y esto con el tiempo va deteriorando sus propiedades y provocando que se formen burbujas  de vapor de agua que evitan que se pueda aplicar la presión sobre el freno de manera óptima y segura.

También durante la conducción pueden presentarse algunas señales indicativas de un potencial problema en los frenos. Entre ellas pueden estar:

La sensación de pedal esponjoso,  es aquel momento en el que el conductor siente que su pedal de freno está más flojo y el recorrido es más largo que de costumbre También cuando requiere hacer un mayor esfuerzo del normal para alcanzar la frenada óptima

Caso contrario, un pedal duro que hace muy difícil moverlo en su recorrido normal.

Si al frenar siente un ruido o una vibración en el volante.  Es importante señalar que para el caso de pastillas desgastadas estas incorporan un testigo, un elemento que cuando comienza a hacer contacto con el disco produce un ruido metálico que indica su necesidad de cambio.

Si percibe que el vehículo realiza un recorrido más largo para detenerse en una situación en la que habitualmente frenaría más rápido es también una señal clara de una urgente revisión del sistema.

Recomendaciones.

Revise periódicamente el estado de sus frenos,  recuerde que su  integridad y la de otros depende de su perfeto funcionamiento.  Nunca deje para después la revisión de una señal de mal funcionamiento, por pequeña que sea.

Nunca añada liquido al sistema sin tener claro la razón de la disminución en el nivel del frasco de reserva.  La razón más obvia es el fin de la vida útil de los elementos de frenado.  Pero también podría ser una fuga al exterior, que podría dejarlo sin frenos en el momento que más lo requiera.

Utilice siempre repuestos originales.  Es cierto que a veces duran un poco menos o son mas costosos.  Las marcas fabricantes hacen lo mejor para lograr el mejor frenado para su vehículo.  No solo es detener el vehículo la función del freno, también los controles de tracción, el control al arranque en pendiente, el control antivolcamiento y el frenado automático en caso de emergencia, entre otros   dependen de su calidad y su comportamiento.  Cualquier variación en este, origina disturbios en la operación de estos sistemas que pueden tornarse graves en cualquier momento.

Por Admin

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