imagen: https://www.klipartz.com/

El conductor de hoy goza en su vehículo de una serie de elementos, tecnologías, materiales y componentes que le permiten avanzar en un manejo seguro,  con un mejor y más eficiente desempeño,  seguridad y comodidad.

Estos desarrollos toman años,  gran cantidad de inversión  y tiempo de pruebas y adaptaciones para llevarlos al mejor punto y hacerlos funcionales en los autos que ruedan día a día en las calles y autopistas en el mundo,  incluida Colombia,  por supuesto.

En esta estrategia de desarrollo que muchas marcas llevan a cabo,  uno de los espacios más importantes para poner a prueba estas innovaciones y analizar su comportamiento,  verificar la funcionalidad,  medir beneficios,  detectar posibles puntos a corregir y llevar al límite las posibilidades que ofrecen,  es la competencia de la Fórmula 1.

Y es que se puede considerar a la F1 como un gran laboratorio,  en el que las marcas desarrollan estas tecnologías y las perfeccionan para avanzar en su conquista del campeonato de la mano de los pilotos más expertos,  las condiciones más exigentes de manejo y los trazados más difíciles y técnicos. 

Componentes,  materiales y tecnologías que luego saltarán a los vehículos de calle con las debidas adaptaciones tienen su primera prueba de fuego en las cerca de 21 competencias anuales que componen el calendario de este campeonato

Desarrollos qué disfrutan hoy los conductores del día a día en sus autos y  que primero vieron sus resultados en los bólidos de Fórmula 1.

Esta es una breve reseña de algunos de esos desarrollos que nacieron o vieron su evolución y puesta a punto a bordo de un monoplaza y luego se convirtieron en habituales en los vehículos que conducen los demás mortales.

Empecemos por una tecnología que hoy cada vez más se consolida como alternativa para lograr vehículos con mejor desempeño y un menor nivel de consumo y emisiones.  Se trata de los motores turbo,  que avanzan en la conquista de las diferentes gamas vía el downsizing (motores más pequeños pero con mejor potencia).  Fue la escudería Renault la primera en implementar un motor turbo en su monoplaza en las competencias del final de la década de los años 70.  La Tetera Amarilla,  como se le llamaba al RS01 fue una novedad en su época y poco a poco los demás competidores comenzaron a adoptar esta tecnología para lograr mayor potencia.  Hoy son más frecuentes los autos de motor pequeño desde 1.0 a 1.5 litros que montan esta tecnología y ofrecen así la potencia similar a vehículos de motorización mucho mayor pero sin sus consumos o cifras de CO2 al ambiente.

De igual manera,  gracias a los vehículos híbridos o eléctricos,  quienes van al volante de ellos se están familiarizando con un concepto como la regeneración o recuperación  energética para incrementar la autonomía y potencia de sus vehículos. Pues bien,  este concepto en la Fórmula 1 se denominó KERS.  Y es por allá,  a mediados  de la segunda década del presente siglo,  que hace su aparición.  Con este sistema los autos tomaban la energía cinética que se generaba en las fuertes frenadas en los circuitos y la almacenaban para convertirla luego en energía eléctrica y entregar en momentos determinados de la carrera mayor potencia.

Y, por su puesto,  unos de los elementos que mayor presión recibe durante las carreras automovilísticas son los neumáticos,  sometidos a desgaste por la fricción a alta velocidad,  el peso de los vehículos y el piloto,  y la temperatura.  En virtud de su participación en uno u otro momento en estas competencias,  las llanteras tienen la oportunidad de desarrollar y probar nuevos compuestos que ofrezcan mayor duración y también mejor agarre y absorción de irregularidades en diferentes condiciones de terreno. Desarrollos que posteriormente se trasladan también al uso en llantas para los vehículos de pasajeros.

Desde las pistas del mundo llegó también a las avenidas de las ciudades un material que ha revolucionado el diseño y la construcción de los vehículos.  La fibra de carbono.  Un compuesto que entrega un muy buen comportamiento en peso liviano y resistencia a los impactos.  Desde principios de los años 80 cuando McLaren lo llevó a sus autos,  se ha convertido en una importante solución que se ha irrigado a la industria automotriz,  especialmente en los segmentos medios y altos del mercado.

¿Está cansado de manipular una palanca de cambios en su vehículo manual? y agradece haber encontrado un modelo automático y con levas o paletas de cambio en el volante que le facilitan esa operación sin distracciones cuando quiere manipular las marchas de su carro.  Pues debe darle esas gracias a las escuderías de F1.  En la última década del siglo XX los modelos del Gran Circo presentaron el sistema de cambios secuenciales que se hacían con paletas ubicadas en el volante.  Así,  los pilotos ganaron en precisión,  mayor concentración en la pista y una reacción más rápida a cada situación de carrera.  Y esta misma situación se traduce en el día a día del manejo al facilitar al conductor tradicional la gestión de las marchas con un movimiento sencillo y rápido,  sin apartar las manos del volante en su vehículo ni la vista de la ruta.

Así, aunque usted no sea un seguidor de las competencias automovilísticas, con total seguridad al encender cada día su carro e iniciar su camino,  está beneficiándose de los avances que año tras año un grupo de selectos pilotos pone a prueba cada ocho días a más de 250 kilómetros por hora, en busca de la gloria,  incluso con riesgo de sus propias vidas.

Por Admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *