El desarrollo y la evolución en los diseños de los vehículos en las últimas dos décadas ha sido acelerado buscando mayor eficiencia en el consumo de combustible y el rendimiento de las máquinas a través de dibujos más aerodinámicos en todos los segmentos.

Pero también esta evolución del diseño procura ofrecer un mayor nivel de confort y seguridad a todos los ocupantes del vehículo. Y esto lo logra a través del desarrollo de habitáculos pensados desde la ergonomía.

Esta es un área del conocimiento encargada de estudiar la forma como se adaptan los espacios de trabajo, las herramientas y las tareas que se deben desarrollar,  para que respondan y se armonicen con las características anatómicas, fisiológicas,  con las capacidades y el desarrollo sicológico de las personas que habitaran dicho espacio,  usarán las herramientas y desempeñarán las tareas propuestas.

Y es a partir de la apropiación por parte de las firmas automotrices de los fundamentes de esta disciplina en el diseño de sus vehículos que se desarrollan nuevas soluciones,  se modifica la disposición de algunos componentes como botones,  palancas,  accionadores y mandos,  se incorpora tecnología de asistencia al conductor;  todo con el objetivo de hacer de la conducción una labor mucho más cómoda y segura.

A través de un diseño ergonómico es posible potenciar tres aspectos que hacen la conducción una labor mucho más confiable.

  • Reduce la fatiga,  especialmente en los trayectos largos o en vías de tráfico complejo.
  • Evita distracciones que lleven al conductor a apartar la vista y atención del camino.
  • Permite que los movimientos del conductor al operar cualquier mando en el habitáculo sean más naturales e intuitivos.

El primer elemento y quizá el más importante al hablar de la ergonomía de cara al conductor es su asiento. Este ha evolucionado de manera importante tanto en su diseño y forma como en los materiales. De esos puestos de conducción que eran una sola fila en la que se acomodaban conductor y acompañante sin ninguna forma que se adaptara a la posición y curvatura natural  del cuerpo o elementos adicionales que les permitieran una mayor sujeción,  se pasa ahora a asientos individuales (por lo menos en la parte delantera) con un diseño de contornos y formas que se adaptan mejor a la anatomía humana al adoptar una figura más envolvente que abraza el cuerpo del conductor para evitar que tenga fuerte desplazamientos cuando transita en vías muy viradas o en conducción a alta velocidad,  generando fatiga y distracción.

Además,  los materiales en los que se construyen hoy los asientos generan también una mayor sensación de confort que al tiempo que permiten una posición firme sobre el mismo,  también entregan suavidad en sus materiales y contribuyen a absorber parte de los impactos cotidianos por las irregularidades en el camino.  Y la posibilidad que ofrece la electrónica de acomodar el asiento en varias posiciones tanto en altura como en desplazamiento longitudinal aporta también su beneficio al permitir elegir la posición que mejor visibilidad y distancia entre el conductor,  el volante y los mandos genere para manejar sin contratiempos.

Además de las sillas el tablero y muchos de los elementos que se encuentran allí como botones y perillas que accionan diferentes sistemas también han cambiado en aras de mejorar el acceso a ellos de una forma más natural para quien va manejando.

Hoy en la gran mayoría de los autos es posible observar el diseño y la posición del tablero girado unos grados hacia el conductor.  Con esto se gana en mejor accesibilidad. Además,  los botones y perillas se ubican por grupos de acuerdo con la función que cumplen,  bien sea para activar  sistemas de seguridad,  de confort o de entretenimiento.

Y en este camino por lograr el mayor grado de facilidad en el acceso y operación del carro,  el volante se constituyó en un componente fundamental porque gracias a los desarrollo de la electrónica  es posible ubicar en el espacio que ofrece este elemento los instrumentos para activar sistemas como el radio,  el control crucero,  el control del computador abordo o contestar llamadas al celular;  todo sin necesidad de apartar la vista de la ruta.

Finalmente,  otro de los elementos que se puede incluir entre los desarrollos que aportan a la ergonomía es el la climatización al interior del vehículo.  La posibilidad de controlar la temperatura permite generar un ambiente agradable y cómodo para afrontar la conducción.  Una temperatura muy alta o muy baja genera cansancio y distracción.  La temperatura adecuada en el interior del habitáculo facilita la concentración y la toma de decisiones en cada momento de la marcha.

Por Admin

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