RECOMENDACIONES PARA LAS CAJAS AUTOMATICAS.

La opción de un vehículo con caja automática es cada vez más buscada por los compradores de carros nuevos y usados. La posibilidad de tener una conducción más tranquila y relajada sin preocuparse por la necesidad de manipular los cambios y estar pendiente de pisar un tercer pedal conforme se avanza en la ruta es la principal razón de su adopción. Hoy estas cajas están presentes en prácticamente todos los segmentos, y dejaron de ser una utilidad y una tecnología exclusiva de autos de las gamas premium.

Y aunque es una operación relativamente sencilla, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones para una manipulación correcta y evitar desgastes prematuros o daños que pueden ser muy costosos en su reparación.

Para cumplir con su función, la caja automática registra de manera electrónica las revoluciones y la aceleración del motor del carro, y así, enganchar el cambio correspondiente. Esto a través de un mecanismo hidráulico sin la intervención del conductor operando un pedal de embrague.

Al entrar en contacto por primera vez con una caja automática el conductor encontrará cuatro engranajes básicos identificados con letras.

P, que significa Parking o Parqueo y es el engranaje a seleccionar cuando el carro se debe detener totalmente.

N, neutro, mantiene el motor en punto muerto.  Pero es necesario tener el pie en el freno o activado el freno de parqueo, porque de lo contrario el carro rodará aunque no tenga enganchado ningún cambio.

D, es la selección en la cual el carro puede avanzar hacia adelante. Con la palanca en este engrane aún sin pisar el acelerador el carro se moverá de manera lenta, así que hay que estar seguro de no seleccionarlo si no se va a iniciar la marcha.

R, es el engranaje para poner el carro a rodar en reversa. También, como en la posición D, se moverá lentamente en esta posición aún sin pisar el acelerador.

Es posible que, además de estos indicadores, en algunas cajas automáticas también encuentre los símbolos + y −. Esto quiere decir que también se puede controlar de manera voluntaria el paso de los cambios como si lo hiciera con una caja manual aunque sin la necesidad de tener un tercer pedal. El símbolo + significa el aumento en la relación en tanto −   se utilizaría para rebajar las marchas.  La forma de acceder a esta posibilidad es llevar la palanca a la posición D y empujarla con un movimiento suave a la izquierda. Ya en esa posición puede llevar la palanca a mas o menos dependiendo de la necesidad de subir o bajar marchas.  El vehículo solo aceptará el cambio si las revoluciones del motor quedarían en un rango seguro y acpetable.

Algunos vehículos llevan en el timón de dirección unas palancas con los signos + y – que permiten de una forma comoda hacer los cambios de manera manual y de acuerdo al gusto del conductor.  Si la palanca del vehículo se encuentra en D, el vehículo después de unos instantes retorna a su operación totalmente automática.

En otras cajas puede encontrar indicadores como L (que significa que en esta posición el carro rodará en marchas bajas 1 o 2) e incluso los número 1 y 2 (indicando estas dos relaciones bajas) . Tanto L como 1 y 2 son marchas en las que deben rodar los carros cuando se enfrenta una ruta en descenso con el fin de contener el vehículo con la compresión del motor, permitiendo un descenso más seguro  y evitando el  abuso en el pedal de los frenos. Y también son útiles para ascensos, momento en el que se requiere un cambio bajo de manera rápida.

Un consejo útil para evitar daños en los componentes y mecanismos de la caja automática al momento de estacionar es que una vez el carro está colocado en la posición en la que se va a dejar parqueado se lleva la palanca selectora de la caja a la posición N, luego se activa el freno de estacionamiento, y por último se lleva la palanca a la posición P y se apaga el motor.

Por ultimo, aunque pareciera que con las cajas automáticas desapareció el uso del embrague y su mantenimiento, algunas veces muy costoso; la verdad es que los valores de reparación de las cajas automáticas son infinitamente mas costosos y en algunos casos su única solución es el reemplazo. Nuestra recomendación es seguir al pie de la letra las recomendaciones de uso y mantenimiento sugeridas por el fabricante y estar atentos para evitar que daños menores terminen siendo catastróficos por no ser atendidos a tiempo.