POR QUE UN AUTO HIBRIDO?

La reciente y demorada llegada al mercado colombiano de múltiples ofertas de vehículos híbridos, hace vigente la pregunta de realmente cual es el beneficio que este tipo de vehículos tiene con respecto a los vehículos tradicionales, si realmente continúan siendo operados con combustibles derivados del petroleo y si ademas, ya hay oferta de vehículos eléctricos que serian una solución definitiva al problema de emisiones.

Son indiscutibles las ventajas de los vehículos híbridos.  En primer lugar se llaman así por que son movidos por un motor eléctrico y un motor térmico tomando de ambos sus mejores características.

El principal problema de los motores térmicos es su alto nivel de emisiones nocivas que van a la atmósfera.  A pesar de los indiscutibles avances introducidos por científicos, diseñadores y fabricantes, se siguen presentando condiciones de operación en las cuales el nivel de emisiones  alto no se puede evitar.  El alto trafico de las ciudades, los cada vez mayores atascamientos y tacos que se presentan, son en un mayor porcentaje los responsables de las emisiones.  Por un lado por que los motores tienen que trabajar estando detenido el vehículo y por otro, por que las bajas revoluciones de operación hacen que el motor requiera mezclas mas ricas para funcionar.  Así  las cosas, tenemos por culpa de este fenómeno un alto consumo de combustible por kilómetro recorrido.  Es decir un fenómeno que ademas de contaminante es relativamente costoso.

La otra condición que se presenta, y en especial en nuestras topografías, es que toda la energía proveniente del combustible que se invierte en ascender nuestras carreteras en montañas, nunca mas se vuelve a aprovechar.  Sale del tanque de combustible y termina en las ruedas y por el tubo de escape en forma de calor.  El hecho de que el vehículo haya ganado altura al ascender una cuesta y por ello tenga una energía potencial disponible, nunca sera aprovechado, ni podrá ser recuperado por el vehículo de ninguna manera y mas bien, es desperdiciada al bajar aplicando los frenos y convirtiéndola en calor y desgaste de las partes.

Estos dos fenómenos anteriores fueron la base para la aparición de los vehículos híbridos.   La solución fue simple:  Almacenar energía proveniente de los descensos y la aplicación de los frenos , para usarla cuando el vehículo esta en condiciones operativas de altas emisiones.  Ello implica entonces buscar una forma de recuperación de energía potencial y una forma de usarla cuando ya se tiene disponible.

Un  híbrido entonces, es un vehículo movido por un motor térmico al cual se le añaden un sistema de regeneración de energía, un sistema de almacenamiento de la misma y finalmente un motor para llevarla nuevamente a las ruedas. Y aunque esto suena simple y son tecnologías conocidas desde hace mas de un siglo, solo ahora puede afirmarse que si realmente son funcionales.

El principal problema de esta tecnología fue durante todo el tiempo, como gestionar el funcionamiento acertado del sistema, que se acomodase a todo tipo de situaciones topográficas y a diferentes modos de conducción y trafico.  La solución vino desde la computación y es por ello que el corazón y el éxito de este tipo de sistemas,  es la forma como cada fabricante ha introducido su propia forma de controlar la interacción entre los diferentes sistemas del vehículo y las variadas condiciones externas de operación, calculando y recalculando para encontrar la forma mas eficiente de hacerlo.

Los resultados que muestran este tipo de vehículos hoy en día son realmente interesantes.  Por un lado disminuyen de manera sustancial sus emisiones; medidas en forma acumulada comparativamente con un vehículo tradicional.  Por otro, aumentan el rendimiento del combustible llevándolo casi a duplicar lo obtenido tradicionalmente en un vehículo de similares características  movido termicamente.  Lo mejor ademas, disminuyen los costos de mantenimiento de los elementos de frenado, pues aunque todavía son utilizados, es mucho menor el trabajo que se hace sobre ellos.

Quedan dos inquietudes.  Por un lado el precio de la oferta y por el otro la disposición de las baterías (muy contaminantes).  En los años venideros veremos que ocurre.

Queda también pendiente por parte de los vehículos eléctricos una real reducción de su precio de venta, una mejora en la autonomía y una solución al problema de la recarga, para que definitivamente reemplacen los motores térmicos.

IM RICARDO VASQUEZ O.

 

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